"La nacionalización de las cajas está generando ciertas perplejidades. Además de realizarse desconociendo el origen de estas instituciones, se está promoviendo un ejercicio de inseguridad jurídica, de falta de transparencia administrativa y de ausencia de la básica deliberación pública que requieren estos procesos.Ningún analista serio pone en duda la situación crítica de estas instituciones de las que no sólo depende más de la mitad de nuestro sistema financiero sino gran parte del sistema productivo, el precario sistema cooperativo y la vulnerable economía social. Aunque la creación del FROB y el proceso de nacionalización pueden explicarse como procesos de cirugía financiara interna, que realizan las autoridades financieras nacionales forzadas por las autoridades monetarias europeas, no pueden legitimarse como procesos de cambio institucional creíble en una sociedad democrática.
Ha sido un proceso partidizado, donde los partidos políticos están tomando decisiones estructurales sin contar con las entidades fundadoras, los trabajadores, los impositores y los ciudadanos. Los profesionales independientes que trabajan en el Banco de España, en la estructura de la CECA y en la estructura técnica de las Cajas se han visto sorprendidos por la improvisación política y la incompetencia técnica de los partidos.
Está siendo un proceso arbitrario y sin rumbo, realizado con criterios de contabilidad financiera virtual despreciando los criterios de contabilidad económica real. Una arbitrariedad en parte atribuible a dos generaciones de directivos de cajas que no sólo faltaron a clase el día que explicaron cómo y por qué nacieron, sino a dos generaciones de responsables autonómicos que confunden la moral pública con la contabilidad electoral.
Se ha realizado sin piedad, olvidando que en las proximidades de las cajas siempre había un Monte de Piedad. Aunque no sabemos cómo quedarán las obras sociales o lo que antes se llamaba obra pía, debemos recordar que nacieron para luchar contra la usura y que, antes de ser políticamente tuteladas, se consolidaron promoviendo lo que hoy, paradojas de la vida, llamamos microcréditos.
Los responsables de estos procesos deberían conocer con detalle el reciente trabajo que encargaron las propias cajas al profesor Pérez-Díaz. Cuando describe la percepción y actitudes ante la crisis llega a la conclusión de que está desapareciendo lo que él llama la conciencia del nosotros. Y ofrece un preocupante dato para la reflexión: casi el 80% de los españoles tiene clara la lección de la crisis: cada uno a lo suyo." Podéis encontrar el artículo completo en:http://www.lasprovincias.es/v/20110127/opinion/cajas-piedad-20110127.html


