domingo, 31 de octubre de 2021

Ni truco, ni trato

"Estos días, en lugar de lugar de celebrar fiestas artificiales y ajenas a la cultura mediterránea, deberíamos dejarnos de disfraces absurdos y aprovechar la oportunidad que nos ofrece la apertura de las salas de cine para ver el documental ‘España. La primera globalización’. Es difícil que deje indiferente a los espectadores preocupados por las estrechas relaciones entre la vida política y la vida cultural. Despierta una reflexión interesante sobre la Historia que se está transmitiendo en las escuelas y sobre el sendero luminoso que los defensores de la leyenda negra han promovido en aulas, profesores, libros de texto e industrias culturales. Con una visión rigurosa de la Historia, el espectador llega a la conclusión de que, además de hacer un ‘trato’ con los promotores de la leyenda negra, los ciudadanos nos hemos dejado engañar por el ‘truco’ de la izquierda cultural. Una de las conclusiones más sorprendentes del documental es la necesidad de reaccionar ante una hegemonía cultural de la izquierda que lleva varias décadas instalándose en nuestra vida cotidiana. 


Una hegemonía aceptada vergonzosa y acomplejadamente por cierta derecha política que, como Sísifo encadenado, se refugiaba en reparar los destrozos económicos de la izquierda y se desentendía olímpicamente de las industrias culturales. Confiaban en la existencia de un espacio público liberado de las contiendas partidistas donde los agentes sociales pudieran nutrirse de una historia común, una literatura, una filosofía respetada y común. Confiaban que existiera un hogar público compartido y protegido del totalitarismo partidista, donde no se simplificara la realidad histórica debatiendo la homofobia de Trajano, Maimónides o Luis Vives, donde no se discutieran las filias o fobias de estos personajes con ‘Podemos’ o ‘Vox’, con los liberales del PP o con los socialdemócratas del PSOE. 

Ni siquiera los jueces y tribunales serán ajenos a esta hegemonía porque la batería de cursillos que les espera sobre género y ‘(des-)memoria democrática’ no ha hecho más que comenzar. Los destrozos que este totalitarismo cultural está generando se produce porque se aplica la máxima populista “todo es político”. En realidad quieren decir “todo es partidista” y todo el mundo tiene que comulgar con nuestras ruedas de molino. Si la promoción editorial del sectarismo y el mal gusto ya son habituales, ahora el Ministro de Consumo ha puesto en marcha un totalitarismo alimentario que llegará a los recreos cuando un niño (‘niña’ o ‘niñe’) pueda denunciar a otro porque el Bollycao o la Nocilla no son sanitariamente democráticos." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/truco-trato-20211030000259-ntvo.html

domingo, 24 de octubre de 2021

Fidel y el más allá

"Vicente Albiñana es un jesuita valenciano que en estos momentos se encuentra en Cuba y que ha pasado por Valencia, Gandía y Alicante. Cuando estuvo en esta última ciudad, mantuvo varias conversaciones con uno de los funcionarios más brillantes que nuestro país tiene en su servicio exterior: Fernando López de Rego Fernández. Resultado de aquellas conversaciones es un libro que lleva por título ‘Fidel y el más allá’ (CEU ediciones), donde su autor analiza con una brillantez poco frecuente uno de los factores básicos que condicionarán la transición a la democracia en Cuba: el hecho religioso. 


De momento no son noticia las manifestaciones en La Habana, Santiago, Santa Clara o Camaguey, pero dentro de varias semanas los medios internacionales pondrán de nuevo el foco en la isla para evaluar las convocatorias que la oposición al régimen ha convocado. Resultado de las primeras convocatorias del pasado 11 de julio, las autoridades se vieron obligadas a restringir el ya limitado acceso de la población a Internet porque saben que la transición a la democracia es un proceso imparable. Lo es porque el pueblo cubano está necesitando y madurando una transición institucional que cambiará los manuales de ‘transitología’, esa parte de la política que analiza las transiciones entre sistemas. Y cambiará los manuales porque tendrán que introducir un factor de análisis determinante: la religiosidad del pueblo cubano. De la misma forma que nadie niega el papel que Karl Wojtyla y el movimiento de obreros católicos desempeñaron en la caída el muro de Berlín, tampoco ningún analista puede negar el papel que el Cardenal Tarancón desempeñó en la transición española del 78. Este libro es el mejor trabajo realizado hasta ahora sobre la religión en Cuba, centrándose en el tiempo anterior y posterior a la revolución que lideró e implacablemente consolidó Fidel Castro. 

Son diez capítulos escritos en clave de crónica periodística se presenta la complejidad de una religiosidad que no sólo está preñada de elementos precolombinos y el barroco de la contrarreforma, sino que recoge factores propios del Caribe y los ritos africanos (santería, paleros), dando forma a un sincretismo único en el mundo. Las 711 páginas del libro serán imprescindibles para entender el futuro de un régimen cubano que no sólo pasa por la digitalización de la información o la forma de ejercer la oposición dentro y fuera de la isla, sino por el modo de vivir la esperanza que se amasa en las parroquias cubanas. Podéis ver el artículo completo en:
https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/fidel-alla-20211023001431-ntvo.html

domingo, 17 de octubre de 2021

Nueva esclavitud digital

A diferencia de otras esclavitudes caracterizadas por una gestión de una dominación basada en la fuerza, el daño y el control físico de los cuerpos, está surgiendo una nueva dominación basada en el placer, la emoción epidérmica y la desvitalización de la atención. La dominación antigua se gestionaba con la represión, la nueva con la seducción. Si antes de la pandemia teníamos alguna duda o sospecha sobre el significado de la transformación digital, ahora no cabe ninguna duda. La esclavitud digital ha llegado para quedarse, y no sólo la aceptamos resignadamente, sino que todos los procesos de cambio y transformación social exigirán nuevas competencias digitales de la ciudadanía. 


El Internet de las cosas (IO), la Inteligencia Artificial (IA) y el ‘machine learning’ o aprendizaje automático de las propias máquinas nos está sorprendiendo. Se nos presentan como un engolosinado universo de posibilidades a las que se somete la industria, la banca, la sanidad, la administración y hasta la propia vida cotidiana en la que, además del ‘hogar inteligente’ (‘smart-home’) se ha llegado a comercializar una ‘cama inteligente’ (‘smart bed’) que gestiona nuestro sueño. Tenemos que ir acostumbrándonos a lo que parece ser una invisible prisión digital. Si antes teníamos alguna duda y hacíamos del aula, del hogar o del dormitorio zonas verdes liberadas de la Infosfera, ahora digitalizan hasta nuestros sueños. Antes de que nuestros deseos emerjan, se expresen y verbalicen a través de la inteligencia sentiente, el dominio digital de Google, Amazon, Facebook y Apple los satisfacen mecánicamente con la ‘IA’. Nos esperan semanas seductoras de compras donde el volcán de nuestros deseos se alienará dulcemente a golpe de ‘clik’ o ‘like’. 

Comprobamos la crueldad de esta nueva esclavitud en los servicios públicos. Hasta ahora, pensábamos que modernizar una administración, un hospital o un banco era hacerlos más humanos y ponerlos al servicio de la inteligencia natural de las personas. Con la digitalización no hay nadie responsable al otro lado del teléfono, la ventanilla o el cajero. Hay un algoritmo despiadado y moralmente neutro con el que tenemos que llevarnos bien si queremos recibir el servicio. Y es mejor que no se nos olviden los datos de la clave porque, de lo contrario, nos culpabiliza y condena, con la consiguiente ansiedad, angustia y agresividad. A diferencia de lo que piensan algunos gurús de la digitalización, el futuro de los servicios públicos pasa por el trato personal, la escucha activa corporal y la correcta atención física. Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/nueva-esclavitud-digital-20211016235231-ntvo.html#

domingo, 10 de octubre de 2021

Puertas giratorias

La noticia del fichaje de un distinguido militante socialista por una de las grandes empresas del sector energético ha puesto de actualidad el tema de las puertas giratorias. Cuando un funcionario o responsable político, que vive del sueldo público legalmente regulado, pasa al sector privado o empresarial con sueldo discrecional y muy superior al que tenía anteriormente, decimos que utiliza una ‘puerta giratoria’. Práctica ancestral de la vida política y término que se hizo famoso en las movidas del 15M porque, además de asaltar los cielos, la nueva política estaba decidida a terminar con estas malas prácticas de la vieja política. Pues bien, tenemos un gobierno nacional impulsado por aquellos desgarradores gritos del 15M y aún siguen sin regularse. 


Tanto Iberdrola como Antonio Manuel Carmona tienen intención de ajustarse a la legalidad y, por lo tanto, el lamento legal o administrativo no tiene ningún recorrido. Sin embargo, el escándalo se ha generado en la opinión pública porque, aun siendo una práctica legal, se trata de una práctica que bien puede ser calificada como escándalo ético y estético. Aunque se ajuste a los mínimos legales, no está a la altura de una ciudadanía vigorosa. Las declaraciones de algunos líderes escandalizándose por estas prácticas con la finalidad de agradar a la opinión pública rozan el cinismo, la hipocresía y tampoco son ejemplo de ejemplaridad. Revilla desde Cantabria, Igea desde Castilla y León, Barón desde Asturias y los responsables del PSOE en Madrid deberían moderarse y, si de verdad quieren evitarlas, que empiecen a regularlas mejor. Se entienden estos lamentos porque la opinión pública está muy calentita con el sector energético y parece que este fichaje tiene como finalidad modificar la deplorable imagen que está dando el sector. 

Además de la razonable indignación de estos representantes que quieren agraciarse con los ciudadanos cada vez más indignados por el precio de la luz, la subida de los carburantes, el acelerado empobrecimiento de los asalariados y la desaparición de la clase media, puede haber hay cierta envidia inconfesable. Basta repasar los consejos de administración de los últimos veinte años de las empresas cotizadas del IBEX para comprobar el uso y abuso de estas apetitosas puertas. La ejemplaridad también debería moderar la avaricia en las cotizadas y sus gestores que, además de rendir cuentas a los correspondientes accionistas deben rendir cuentas a una ciudadanía que no quiere caridad verde paternalistamente mediada, sino competencia real y menos oscuridad en el recibo de la luz. Podéis ver el artículo completo en:https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/puertas-giratorias-20211009001410-ntvo.html

domingo, 3 de octubre de 2021

Hambre de España

"Alfonso Guerra estuvo el pasado miércoles en Valencia para clausurar un ciclo de conferencias organizado por la Universidad Cardenal Herrera que llevaba por título ‘Repensando España’. Aunque el PP no le había encargado la misión de calentar el ambiente para la convención, quiso subirse a la marea que puso en marcha la victoria de Ayuso en Madrid para reivindicar un cambio en la política de España que destronara a Pedro Sánchez y sus ‘nihilistas’, expresión que utilizó para describir a sus aliados. Los populares valencianos deberían haberse apuntado al ciclo y, haciendo de tripas corazón, aplaudir, por una vez, a este Guerra. Por muy patrióticos y emotivos que sean los discursos de la convención nacional del PP, ninguno ha rozado el patriotismo sentido, básico y fundamental que reclamó en la conferencia. 

Despertó en el auditorio el hambre de una España que aún tiene pendiente lo que se atrevió a llamar ‘la revolución del respeto’. Habló de ello convencido y sin pestañear, sin hacer examen de conciencia y sin traer a la memoria los calificativos con los que él mismo ninguneaba a Adolfo Suárez: ‘tahúr del Mississipi, mentiroso, supermán, inculto’…. Aunque resultaba paradójico oírle hablar del respeto por la poca piedad que él mismo tuvo en la oposición a UCD, AP, o incluso al PC, su apelación a la revolución del respeto tiene hoy cierta credibilidad cuando comprobamos su ausencia en la vida parlamentaria. 

Una España del respeto que no veía representada por este PSOE y sus aliados. Criticó duramente las primarias de Sánchez y de todos los partidos porque considera que impiden el debate, transforman los partidos en organizaciones plebiscitarias, piramidales y cesaristas. Se desmarcó de Sánchez y sus aliados. Dijo que son una izquierda sin argumentos, poco convincente, sin ningún tipo de principios, sólo de eslóganes y de ‘armar jaleo’. Una España del respeto no negocia ni coquetea con el cáncer del independentismo, no pierde el tiempo con leyes inútiles y absurdas de memoria histórica que solo escandalizan e impiden mirar hacia delante como nación. Sin miedo a prepararle el guión a los populares, apuntó los siguientes retos: la baja natalidad, el incremento de las desigualdades, la inversión en investigación científica, la desertificación de algunas zonas y la educación para el esfuerzo, la memoria y el sacrificio. Calificó de farsantes a los actuales responsables educativos cuando reducen el conocimiento a simple información y no promueven la educación de la memoria." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/hambre-espana-20211002233857-ntvo.html