"Este año la primavera se retrasó unos días. Fíjense en los resultados de las elecciones alemanas en el land de Baden Württemberg donde el candidato de Los Verdes, Winfried Kretschmann, tiene en sus manos el cambio de la coalición política gobernante porque ha obtenido una mayoría significativa que le permitirá desbancar la coalición gobernante de liberales y democristianos. Este profesor de Ética ha roto con el estereotipo del militante verde tradicional porque es una persona moderada, defensor de la economía social de mercado, crítico de la energía nuclear y defensor de fuentes de energía no contaminantes como la fotovoltáica y eólica. Para colmo de los etiquetólogos que gustan catalogar a los candidatos, el profesor Kretschmann es un católico prácticante, pertenece al Consejo Católico de Alemania y, además, cuando antes de entrar en la iglesia la prensa le preguntó el pasado domingo por su estado de ánimo ante las expectativas electorales respondío con normalidad algo sorprendente: ahora voy a misa y el momento más importante del día tendrá lugar en la Iglesia. Después iremos a votar y espero que la jornada electoral sea histórica. Los políticos de nuestro país deberían prestar más atención a estos cambios porque anuncian la llegada de un tiempo político nuevo. No sólo un tiempo en el que la protección de la naturaleza, la sensibilidad antinuclear, la manipulación genética y los derechos de las futuras generaciones van a determinar la agenda, sino un tiempo donde los partidos tradicionales y las etiquetas tradicionales derecha/izquierda pueden carecer de valor. Lo hemos visto hace unos días cuando los grandes banqueros han salido en apoyo del gobierno, cuando el socialismo se ha confesado individualista, cuando ha promovido la naturalista ideología de género y, sobre todo, cuando ha reconocido que la última señal de progresismo es el laicismo excluyente. También han cambiado las cosas en la derecha tradicional. No sólo porque ha puesto en marcha políticas sociales de izquierdas sino porque se ha empantanado en la tibieza moral, el individualismo liberal y cierto laicismo de señoritos. Los primeros días del Abril primaveral deberían servir para atender con urgencia a los problemas cotidianos y no a las luchas tribales de los partidos. En Europa todavía quedan personas que rompen las jaulas de las estrechas ideologías. Quizá sea la forma de comenzar por el principio, por eso lo llamamos la batalla de las ideas." Podéis ver el artículo completo en http://www.lasprovincias.es/v/20110401/opinion/batalla-ideas-20110401.html
jueves, 31 de marzo de 2011
La batalla de las ideas
"Este año la primavera se retrasó unos días. Fíjense en los resultados de las elecciones alemanas en el land de Baden Württemberg donde el candidato de Los Verdes, Winfried Kretschmann, tiene en sus manos el cambio de la coalición política gobernante porque ha obtenido una mayoría significativa que le permitirá desbancar la coalición gobernante de liberales y democristianos. Este profesor de Ética ha roto con el estereotipo del militante verde tradicional porque es una persona moderada, defensor de la economía social de mercado, crítico de la energía nuclear y defensor de fuentes de energía no contaminantes como la fotovoltáica y eólica. Para colmo de los etiquetólogos que gustan catalogar a los candidatos, el profesor Kretschmann es un católico prácticante, pertenece al Consejo Católico de Alemania y, además, cuando antes de entrar en la iglesia la prensa le preguntó el pasado domingo por su estado de ánimo ante las expectativas electorales respondío con normalidad algo sorprendente: ahora voy a misa y el momento más importante del día tendrá lugar en la Iglesia. Después iremos a votar y espero que la jornada electoral sea histórica. Los políticos de nuestro país deberían prestar más atención a estos cambios porque anuncian la llegada de un tiempo político nuevo. No sólo un tiempo en el que la protección de la naturaleza, la sensibilidad antinuclear, la manipulación genética y los derechos de las futuras generaciones van a determinar la agenda, sino un tiempo donde los partidos tradicionales y las etiquetas tradicionales derecha/izquierda pueden carecer de valor. Lo hemos visto hace unos días cuando los grandes banqueros han salido en apoyo del gobierno, cuando el socialismo se ha confesado individualista, cuando ha promovido la naturalista ideología de género y, sobre todo, cuando ha reconocido que la última señal de progresismo es el laicismo excluyente. También han cambiado las cosas en la derecha tradicional. No sólo porque ha puesto en marcha políticas sociales de izquierdas sino porque se ha empantanado en la tibieza moral, el individualismo liberal y cierto laicismo de señoritos. Los primeros días del Abril primaveral deberían servir para atender con urgencia a los problemas cotidianos y no a las luchas tribales de los partidos. En Europa todavía quedan personas que rompen las jaulas de las estrechas ideologías. Quizá sea la forma de comenzar por el principio, por eso lo llamamos la batalla de las ideas." Podéis ver el artículo completo en http://www.lasprovincias.es/v/20110401/opinion/batalla-ideas-20110401.html
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Ética política
jueves, 24 de marzo de 2011
Morituri te salutant
Algunos ciudadanos pueden entender lógicas estas argumentaciones y los gestores se amparan en una situación de crisis económica para limitar la especialización en estos estudios. Aunque es lógico que muchos ciudadanos se dejen llevar por el espejismo de estos argumentos, no es propio que los académicos y sus autoridades caigan ante su simplicidad. La sociedad espera que los profesores y, sobre todo, sus representantes académicos, no caigan en las garras del espejismo materialista que desprecia lo que no tiene una rentabilidad inmediata.
Los defensores de esta especialidad han demostrado que su mantenimiento se puede realizar sin incrementar costos y que el grupo previsible supera con mucho los mínimos establecidos por la universidad con mayor número de matriculados en lenguas clásicas. Además de demostrar que esta especialidad sigue siendo rentable a medio y largo plazo, estos nuevos gladiadores de la cultura deberían recordar que una de las causas principales de la crisis de la educación está en el desprecio de las raíces greco-romanas de nuestra cultura. Esta especialización en secundaria sólo es una pequeña batalla en la guerra contra el presentismo cultural que siempre han denunciado los clásicos más lúcidos como Rodríguez Adrados.
Aunque sea tarde para luchar contra la invasión de los bárbaros porque algunos de ellos nos gobiernan, no está de más recordar una anécdota entre dos ministros de Franco, José Solís Ruíz y Fernando Mª Castiella. El primero, natural de Cabra (Córdoba), dijo un día en el parlamento Menos latín y más deporte. Según cuentan, el segundo contestó: No desprecie usted el latín, Sr. Solís, porque gracias a él los de Cabra se llaman egabrenses." Podéis ver el artículo completo en:http://www.lasprovincias.es/v/20110325/opinion/morituri-salutant-20110325.html
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Raíz greco-latina
lunes, 21 de marzo de 2011
Ofrenda y Secularización
"La ofrenda se ha convertido en momento emocionante de las fallas. A diferencia de otros momentos importantes que implican al casal o la comisión, la ofrenda implica a todos los miembros de la familia y no sólo porque es un acto en el que pueden participar varias generaciones sino porque su éxito depende de la movilización de la madre o la abuela. Por mucho que insistan con la tiranía de la paridad y con la secularización de los actos públicos, sin esta movilización femenina no hay ofrenda.Antes del ordenancismo del gobierno regule las ofrendas a la Mare de Deu y convierta la ofrenda en un desfile de modelos, un juego floral sin poesía o un pasacalles laico, es importante recordar que la ofrenda tiene una dimensión religiosa fundamental. Ciertamente tiene otras dimensiones como la estética, la económica, la floral o la sanitaria, pero todavía pedura una profunda dimensión religiosa. Quienes se acercan a la plaza de la Virgen o quienes comprueban por televisión los primeros planos de algunos rostros no comprenden la carga emocional que despierta la ofrenda.
Aunque algunos antropólogos lo interpretan como arcaica pervivencia de tradiciones religiosas donde la mujer siempre ha desempeñado un papel central, otros lo consideran como la sorprendente recuperación de un sentimiento religioso que está emergiendo de nuevo en unas sociedades cansadas del materialismo moderno. No es sencillo analizar esta pervivencia ancestral, familiar y femenina en el mundo de la religiosidad popular mediterránea. Como tampoco es sencillo explicarse por qué perviven las prácticas religiosas en sociedades no sólo seculares sino políticamente secularizadas.
Si la ofrenda expresa una religiosidad personal vivida como opción libre incuestionable y auténtica entonces podrá mantenerse con independencia de los procesos de secularización. La secularización es un proceso complejo que puede significar tres cosas: una separación de ámbitos políticos (a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César), una reducción de las prácticas religiosas en contextos confesionales y, por último, una transformación individual de la experiencia religiosa.
Aunque la secularización de la cultura política y administrativa sea un hecho irreversible, nigún analista social serio es capaz de anunciar el final de la auténtica religiosidad popular. En la ofrenda sucede lo mismo que le sucedía al poeta que señalaba al cielo, que muchos se fijan en el dedo porque son incapaces de fijarse en las estrellas."
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Ética política y religión
jueves, 10 de marzo de 2011
La autoridad del profesor
"Durante los últimos meses varias autonomías han promulgado normas para reconocer la autoridad del profesorado. La Comunidad Valenciana publicaba la norma en diciembre del pasado año y hace unos días lo hacía la Comunidad de La Rioja. Han tenido que pasar casi diez años para que algunos gobiernos autonómicos afronten uno de los mayores problemas del sistema educativo.Hasta ahora, la autoridad del maestro era un tema tabú para la clase política y sindical, como lo es cualquier reflexión sensata sobre la autoridad en la vida democrática. La tiranía de lo políticamente correcto impide hablar con libertad en los espacios públicos de este tema porque nos persuaden falsamente de que la autoridad es incompatible con la democracia. En realidad sucede lo contrario, sin autoridad no hay valores democráticos sino un adanismo social, político y cultural que convierte a los grupos humanos en tribus.
Estas tímidas regulaciones están causando un efecto revolucionario entre los profesores porque empiezan a descubrir que en los claustros se puede hablar con libertad de ciertos temas sin la bendición sindical o administrativa. Ya se puede hablar sin miedo de este tema y algún día se podrá hablar con libertad de la desilusión de los maestros, del envejecimiento de la función pública, de la crisis del sindicalismo educativo y, sobre todo, del relativismo e indiferentismo moral con el que se está transmitiendo la tradición cultural.
También causarán un efecto terapeútico porque desplazará del centro de las preocupaciones a la enfermiza fiebre de las competencias, al cáncer de las pruebas diagnósticas y a los tumores generados las patologías 2.0. Algún día los profesores se atreverán a decir en voz alta que los programas escuela 2.0 han llenado de ordenadores las aulas pero han vaciado de ilusión las escuelas. ¿De qué valen nuevas herramientas si no se sabe a dónde ir?
Para que el tema deje de ser tabú no bastan ni la psicologización que lo transforma en liderazgo educativo, ni el ordenancismo administrativo que lo transforma en coerción institucional. Haría falta una renovación de la narrativa educativa que no intente reconstruir la nostálgica y descompuesta figura de un maestro inexistente sino que promueva nuevos profesionales para nuevos tiempos. La situación es tan grave que no podemos mirar por el retrovisor, sobre todo cuando nuestros alumnos van sin frenos y superan los 110 Km/h." Podéis encontrar el artículo completo en:
http://www.lasprovincias.es/v/20110311/opinion/autoridad-profesor-20110311.html
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Educacion y valores
jueves, 3 de marzo de 2011
Infoética y carnaval
"Aunque una parte importante de los ciudadanos celebran estos días el carnaval, cada vez hay más analistas que describen nuestra situación cultural en términos de carnaval permanente. El carnaval podría tener su sentido en un tipo de sociedad ordenada con ciertos principios morales o religiosos, donde la gente necesitaba un terapeútico tiempo de transgresión con el que celebrar ocasionalmente la dispersión, la superficialidad y la banalidad.Cuando la dispersión, la superficialidad y la banalidad no son la excepción sino la norma de una sociedad, apenas si tiene sentido el tiempo de carnaval. No son notas que podemos utilizar para describir la acción de un gobierno que sólo alumbra ocurrencias, tampoco para describir la acción de unos agentes sociales o educativos sin rumbo que son incapaces de relacionarse críticamente con las nuevas tecnologías. Son notas propias de cierta cultura que porosamente va calando en nuestros ambientes y se ha instalado como la seductora utopía tecnológica de la world wide web.
Para muchos, esta utopía de Internet es únicamente instrumental porque aún distinguen entre el medio y el mensaje, es decir, piensan que la red es un instrumento técnicamente neutro y la bondad o maldad está en el uso que de ella se realiza. No fueron a clase el día en el que explicaron a MacLuhan y se les mostró claramente que el medio es el mensaje, que el medio no es neutral y que las nuevas tecnologías no son inocentes porque, al igual que el libro y la pizarra en otros procesos de aprendizaje, condicionan la atención (sensibilidad), el acceso a la información disponible (imaginación) y la organización del conocimiento (valores).
El problema está siendo tratado por una ética aplicada que llamamos Infoética y que se ha vuelto a poner de actualidad ahora que preparamos los disfraces. No ha sido por las palabras del Cardenal Rouco con las que criticaba la facilidad de las redes para propiciar un estilo de vida virtual, sino por las declaraciones que ese mismo día realizaba Nicholas Carr. Este analista inglés, defensor del uso crítico de las redes, denuncia que la mayor información disponible no nos ha hecho más atentos, críticos y reflexivos. Frente al tsunami informativo que nos lleva a depender más de las pantallas y redes, reclama mayor profundidad para la reflexión y confiesa resignadamente que se siente como un misionero predicando en tierra hostil." Podéis ver el artículo completo en:
http://www.lasprovincias.es/v/20110304/opinion/infoetica-carnaval-20110304.html
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Educación y Lectura
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