El revés de Prevost es liftado. No se ha limitado a devolver la propuesta porque le ha dado ‘efecto’, para que el contrincante se despierte y espabile. Macron ha reaccionado con un golpe laicista y simplón, autoexcluyéndose de los eventos y sacando de la agenda la concesión de la Gran Cruz de la Legión de Honor. Este Papa pertenece a una hornada de pontífices poco preocupados por las condecoraciones y los republicanismos sacralizantes. Un americano agustino que ha sido misionero en Perú no está movilizado por los reconocimientos políticos, republicanos o imperiales. El ‘Grand Slam’ que ha decidido jugar Prevost está relacionado con la tarea de custodiar una humanidad que no es consciente de su fragilidad, vulnerabilidad y ensimismamiento. Lo ha dejado claro en ‘Magnifica Humanitas’, su primera encíclica, donde ha querido compartir protagonismo con el fundador de ‘Antropic’, Christofer Olah.
Con su jugada, León XIV ha confirmado su estilo de juego.
En primer lugar, le preocupa el tecnonihilismo cultural desvinculante, contra el que está reaccionando el catolicismo epidérmico y emocional de las nuevas generaciones. En segundo lugar, una humanidad herida por guerras absurdas, hambres, enfermedades y sufrimientos de los que se ha desentendido la militancia partidista en una razón laicista, orgullosa de la ‘muerte de Dios’. También la mediación moral que puede desempeñar en las nuevas propuestas de paz mundial una Europa reinventada, que preocupa desde sus entrañas a Prevost. Los discursos del viaje a España mirando a Iberoamérica y las intervenciones en Paris, Lourdes y Metz tienen que leerse en clave del potencial liderazgo de una mediación ética europea, edificable con la buena noticia de la Escuela de Salamanca, los Derechos Humanos y el anhelo de la concordia cívica que movilizó a Robert Schumann. Un político de Metz, metáfora fecunda de un espacio vecinal que no se instala en la pesadilla de una Babel decimonónica laicista, sino de una cierta Jerusalén pendiente de construcción." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-leon-xiv-despierta-europa-laica-20260926233648-nt.html