viernes, 31 de enero de 2014

El último mohicano

"Hoy comienza en Valladolid una convención del PP donde los populares de la Comunidad Valenciana estarán representados por la alcaldesa de Valencia. Será un acontecimiento importante donde se perfilarán los nombres de quienes encabezarán la lista al parlamento europeo. Nombres que condicionarán los previsibles cambios en el gobierno central y algunos autonómicos. Nombres para sustituir a Jaime Mayor Oreja, quien esta misma semana he hecho pública su renuncia a encabezar la lista en las europeas. Nombres con menor recorrido político, con menor tirón electoral y, sobre todo, con menor alcance épico.

Aunque se trata de una sola letra, no hay una errata en la frase anterior. Estoy hablando de alcance “épico” y no de alcance “ético”. Ciertamente Jaime Mayor tiene una trayectoria política de gran recorrido ético que merecería otro artículo. Ahora, lo que me interesa destacar es el carácter épico de la persona y la trayectoria que representa como personaje en la narrativa política contemporánea, más propia de culebrones rosas y dramas grises que de relatos épicos.

Jaime Mayor Oreja quizá pueda ser catalogado como el último mohicano de la vida política española. Quienes recuerden la película de 1992 dirigida por Michael Mann y protagonizada por Daniel Day-Lewis, tendrán en su memoria imágenes de la persecución a los indios, de peleas entre colonos y militares, y sobre todo, una espectacular huída filmada magistralmente, donde emerge toda la fuerza narrativa de los personajes. El protagonista tiene conciencia de ser el último piel roja de una tribu en peligro de extinción y expresa una nobleza propia de los aristócratas morales de cualquier grupo humano. La nobleza y los ideales no son patrimonio exclusivo de los colonos o de los oficiales anglo-franceses, son patrimonio de los pieles rojas cuando son guiados quijotescamente por el amor, la libertad y la dignidad.

Junto a Ortega Lara, María San Gil o Vidal-Quadras, Mayor Oreja representa al grupo de políticos identificados estoicamente con la unidad de España, el anhelo de una derrota incondicional del terrorismo, el apoyo a las víctimas y el sueño de una política basada en convicciones y principios. Aunque sea prematuro evaluar las consecuencias electorales de estos abandonos, los populares deberían tomar buena nota del capital épico que tiran por la borda. Sin nobleza y caballerosidad quijotesca se pueden mantener los barcos, pero es muy difícil no perder el alma y la honra." Podéis ver el artículo completo en Las Provincias, 31 enero 2014.

sábado, 25 de enero de 2014

Sociedades resilientes

"Varios investigadores de las universidades de Valencia asistimos el miércoles a una jornada informativa organizada por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT). Estas jornadas sirven para presentar los programas de investigación que pone en marcha la UE. A partir de 2014 se inicia un nuevo programa de investigación llamado Horizonte 2020 dotado con un presupuesto aproximado de 80.000 Millones de Euros.


Los programas anteriores estaban enfocados hacia la especialización en áreas del conocimiento, clasificadas unas veces como ciencias o letras, otras veces como naturaleza, sociales y humanidades. Recibían el nombre de programas marco y el año 2013 terminó el programa que hacía número 7. El Horizonte 2020 es un programa nuevo y más ambicioso que no busca tanto la especialización sino el trabajo transdisciplinar o interdisciplinar. Además mantiene un principio básico y sencillo, los centros que gestionan la investigación y el conocimiento están obligados a trabajar junto a la sociedad y con ella. Aunque esto sea sencillo a primera vista, los investigadores y universitarios no lo tenemos tan claro porque a veces se utiliza lo que Pablo Freire llamaba una concepción bancaria del conocimiento. El futuro de la investigación requiere más humildad y por eso se trata de acompasar los intereses de la investigación con los de la sociedad.

Uno de los expertos que presentó el programa hizo un comentario que me resultó muy sorprendente. Resulta que uno de los primeros tópicos u objetivos del nuevo programa es promover investigaciones para que la unión económica y monetaria sea “resiliente y sostenible”. Mostró su extrañeza y poca familiaridad con el término “resiliencia”, incluso señaló se trata de un término muy nuevo que la Academia incluirá en la próxima edición. Quien consulte este avance de edición comprobará que el término procede de la psicología y la mecánica, definiéndose bien como “capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas”, bien como “capacidad de un material elástico para absorber y almacenar energía de deformación”.

Es una buena noticia saber que Europa está preocupada por la creación de una economía y una sociedad resiliente, es decir, con una capacidad no sólo para afrontar y sobreponerse a las adversidades sino para adaptarse con elasticidad a las crisis. Noticia que contrastaba con las ocurrencias de un político que decía: “tras salvar la economía debemos salvar a las personas”. Podéis ver el artículo coplero en Las Provincias, 24 de enero de 2014.

sábado, 18 de enero de 2014

Optimismo económico y desafección cívica

"Casi todas las noticias económicas de esta semana han sido positivas y cierto optimismo se ha instalado en la agenda política. Las buenas expectativas de Bankia, la corrección al alza en las estimaciones de crecimiento y las buenas vibraciones en la visita de Rajoy a Obama, confirman el repunte de la economía. Parece claro que las agendas políticas están presididas por esta convicción y trasladan a la ciudadanía la percepción de que remontamos la crisis, como si fuera verdad aquél dicho de que la economía es un simple estado de ánimo.

Si se miran ustedes los bolsillos o exploran cómo tienen las cuentas de sus respectivas tarjetas, comprobarán que la cuesta de enero está a punto de transformarse en precipicio. Serán días donde el correspondiente masterchef familiar tendrá que apañarse con patatas, legumbres, o el tupper de la abuela. En este sentido, hay evidencias incuestionables que los datos macroeconómicos del país no bailan acompasadamente con los datos microeconómicos de familias y empresas. Para que la microeconomía familiar o empresarial baile acompasadamente con la macroeconomía de estados y unidades supranacionales, falta la partitura social de la ilusión, la confianza y la credibilidad; partitura que los agentes políticos que gestionan los espacios públicos de deliberación deberían promover.

Parece mentira que estos agentes sigan sin ponerse las pilas, que una y otra vez las encuestas del CIS mantengan la clase política y la corrupción como preocupaciones segunda y tercera del escalafón demoscópico. Por ello la desilusión, la desconfianza y el desánimo se han instalado en la ciudadanía, como si nuestra partitura social estuviera presidida por la desafección cívica. No se trata sólo de transparencia o ejemplaridad sino de ofrecer testimoniadamente ideales políticos.

Un problema del que ya nos previno Galdós cuando denunció a la clase política de su tiempo porque se dedicaba a pastar del presupuesto y no encontraba ninguna meta noble que los moviese. Clase a la que deberíamos despertar para que dentro de 100 años no tengamos que acordarnos de lo que Galdós nos previno en 1912: “La España que aspira a un cambio radical y violento de la política se está quedando, a mi entender, tan anémica como la otra. Han de pasar años, tal vez lustros, antes de que este Régimen, atacado de tuberculosis étnica, sea sustituido por otro que traiga nueva sangre y nuevos focos de lumbre mental.” Podéis ver el artículo completo en Las provincias, 17 enero 2014.

viernes, 10 de enero de 2014

Cake Minuesa

"Cake Minuesa es un periodista de origen valenciano y antiguo estudiante de Derecho en nuestra universidad que dirige el programa Daños Colaterales en la televisión del grupo Intereconomía. El pasado sábado 4 de enero fue uno de los numerosos periodistas que asistió al acto publicitario organizado en el antiguo matadero de Durango por quienes hace unos meses habían sido presos de la banda terrorista ETA. A pesar de que la autorización del acto fue recurrida por las víctimas al considerar que se trataba un acto de exaltación del terrorismo, la audiencia nacional no impidió su celebración.

La puesta en escena no sólo deberá estudiarse en los manuales de publicidad política sino en los de ética democrática. En los manuales de publicidad porque los expresos de ETA se colocaron de una manera milimétricamente calculada y se cuidaron mucho de no utilizar gestos, símbolos o textos que pudieran ser interpretados como apología del terrorismo. Con el fúnebre fondo que acogía la escena, buscaban un tenebroso titular de prensa para el primer domingo de 2014 donde se dijera que los expresos de ETA contribuyen al proceso de paz.

Estuvieron a punto de lograrlo, pero no lo consiguieron. Nada más terminar el acto, ante la perplejidad de sus propios compañeros, Cake Minuesa se levantó y planteó preguntas simples y básicas de toda ética democrática. Desplazó el protagonismo de la banda con preguntas muy sencillas: “¿No vas a pedir perdón a la víctimas?...Algunos os arrependiréis y querréis pedir perdón ¿no? Tenemos las cámaras delante…Aquí hay 309 víctimas… 309 muertos y no habéis hablado de ellos… ¿no tenéis nada que decir? …No tenéis la hombría, la dignidad y la vergüenza de decir 'queremos pedir perdón'. ¿Qué habéis ganado matando?”.

Los organizadores del evento no se esperaban la pregunta y sus propios compañeros no imaginaban la heroica escena final de la que se encontraban formando parte. Una escena donde la ética del perdón y la reconciliación vuelven a primera línea de la agenda democrática. Una agenda de la que ciertos agentes políticos amnésicos, relativistas e inmorales la han expulsado, amparando al secretario general de Sortu cuando dice: “nuestros debates tienen que ser políticos, sobre contenidos políticos: la ética hay que dejarla para cada cual”. Unos agentes espoleados por sencillos gestos de valentía y coraje personal que nos recuerdan la urgencia de la ética en la vida política." Podéis ver el artículo completo en Las Provincias, 10 enero 2014.

viernes, 3 de enero de 2014

La hora de la generación premeditada

"Hace unas semanas se hizo público el último informe de la Fundación Encuentro. Este año dedica un capítulo especial a los jóvenes y la gravedad de los cambios que se están produciendo en el nuevo modelo de juventud. El trabajo comienza destacando el decreciente peso demográfico de los jóvenes en la estructura social de nuestro país y la consolidación de un modelo bautizado con dos nombres muy significativos: generación premeditada o hijos tesoro.

Describen así a una generación de jóvenes porque en términos de fecundidad ha sido planificada y deseada, que emerge como resultado del rápido descenso de la fecundidad que se produce entre los años 1976 y 1978. Este descenso radical de la fecundidad coincide con la transición política y marca el inicio de un nuevo relato en torno a los objetivos vitales de las personas jóvenes. Además de ser hijos muy deseados, han sido hijos muy protegidos, sobre ellos se proyectaba un relato social nuevo. Representaban la esperanza de un tiempo nuevo en el que parecía que se cumplirían todas las profecías.

Los objetivos y metas de aquellos jóvenes no venían fijados por ellos mismos, los determinó una generación diligente y en un determinado momento histórico en el que parecían hacerse realidad todas las utopías de la transición política. Los sociólogos afirman que se trata de hijos que han sido protegidos más de lo razonable. Les construyeron el imaginario de un trabajo estable y seguro, un buen nivel de ingresos, cierta autonomía económica, vivienda propia y, sobre todo, el proyecto de una vida familiar sin riesgo. Estos hijos deseados crecieron envueltos en una algodonada nube de modernidad y de felicidad personal inimaginable en otros momentos de la historia.

Se trata de un modelo que no sólo se ha estabilizado, sino que ha funcionado muy bien y que ha convertido a los jóvenes españoles, probablemente, en los más felices de Europa. Sin embargo, este frágil modelo de juventud ha comenzado a deshacerse a partir de la crisis de 2008. Era un castillo de naipes que dependía de dos condiciones: un modelo económico de continuo crecimiento y un modelo social de progresiva modernización. Este año 2014 tenemos que analizar con calma las paradojas educativas de esta generación para construir relatos sociales nuevos donde el bienestar no sea un regalo navideño de los padres sino una conquista cotidiana de los hijos." Podéis ver el artículo completo en Las Provincias, 3-I-2014.