domingo, 24 de julio de 2016

Gustavo y la Biblia



"Eran poco más de las 8 de la tarde del 19 de julio cuando Gustavo Martín Garzo comenzó la conferencia en el majestuoso crucero de la Iglesia de San Miguel de los Reyes. Había sido invitado para iniciar las II Jornadas de Animación a la Lectura (“JALEO”). No costó mucho que se hiciera el silencio después de la presentación y los asistentes nos sorprendimos de una brillante conferencia. Como si quisiera entablar una secreta alianza entre quienes habían leído en aquellos muros y los miles de libros que atrapan el claustro de aquella iglesia, Gustavo empezó su conferencia con la Biblia.


No piensen ustedes que nos invitaba con ello a que hiciéramos un hueco en la mochila de estas vacaciones a este libro de los libros. Tampoco piensen que utilizó la conferencia para promocionar los diez libros imprescindibles de este verano. Empezó con la Biblia por la presencia que tenía en su casa, no por el hecho de que se leyera más o menos, sino por el hecho de ofrecía historias turbadoras y complejas. Para él es un libro lleno de historias que mantienen la belleza de la creación, llena de momentos de dolor y sobre todo lleno de historias verdaderas y que se aceptan como son. Se trata de un libro imprescindible para conocer la relación entre la literatura y el misterio.

Se detuvo unos momentos en la historia de Abraham. El misterio al que se refería no estaba tan relacionado con lo desconocido o lo secreto sino con lo que nos envuelve y se nos impone como un poder de lo real. La historia de un padre obediente a la voluntad de Dios que debe volverse contra la natural ley del amor a los hijos genera desazón y fuerza los lectores a ponerse, con temor y temblor, en el papel de Isaac. Se nos pidió que pensáramos esta historia desde la tensión entre el tiempo del padre y el tiempo del hijo, una tensión de impresionante fuerza literaria que encontramos en la vida real con Guzmán el Bueno o el General Moscardó.

Aludió a otros libros que le acompañaron en su pasión por la escritura. Además de recordar la importancia que han tenido “Las mil mejores poesías de la lengua castellana” o los libros de Salgari, se detuvo en el Quijote. Antes de comentar el importante papel del deseo, del amor y de la mujer en las aventuras de Simbad el Marino, analizó el valor literario que tiene la tensión ente fantasía y razón que se produce en el Quijote. Cervantes nos aproxima a una realidad nueva donde desempeñan un papel importante los encantamientos y desatinos. Aunque Alonso Quijano es el caballero de la palabra y luchador por la justicia, Cervantes nos lo presenta ofreciendo segundas oportunidades, sin duda convencido de que si un mundo justicia no merece la pena ser vivido, tampoco la merece un mundo sin misericordia. Por eso resulta estimulante imaginar a don Quijote, caballero de la libertad, persiguiendo a Abraham, caballero de la fe." Podéis ver el artículo completo en Las Provincias, 24 de Julio de 2016. 

domingo, 17 de julio de 2016

Comprensión lectora

"El pasado jueves, los oyentes de Carlos Herrera tuvieron ocasión de escuchar una  conversación con Datxu Peris, militante de “Guanyar Catarroja”. Herrera habló con ella por el escrito que había publicado en Facebook donde comentaba el “aspecto positivo” de la muerte de Víctor Barrio, el torero fallecido la semana pasada. En un momento de la conversación, Datxu Peris reprochó a Herrera, y con él a toda la prensa de estos días, que carecían de “comprensión lectora”.


No se trataba de un comentario aislado que hubiera aparecido en las redes sociales porque a las pocas horas de la muerte del torero, Vicente Belenguer Santos, otro usuario de Facebook que aparecía como “maestro valenciano” se alegraba de la muerte y realizaba comentarios vejatorios contra el torero y su familia. El texto de este “maestro valenciano” no sólo provocó la repulsa inmediata por la clara incitación al odio, sino que despertó todas las alarmas en la fiscalía del Estado, los profesionales vinculados a la tauromaquia y la ciudadanía en general. Además del presidente del gobierno, que aludió en una intervención pública al tema pidiendo que estas incitaciones al odio no quedaran impunes, la Fundación del Toro de Lidia y un abogado de Castellón han denunciado a este señor.

El tema no ha terminado aquí porque desempeña un papel importante en la agenda de los partidos que han firmado el Pacto del Botánico y se han presentado en la coalición “A la Valenciana”. Aunque el señor Belenguer apoyó públicamente a Mónica Oltra cuando fue sancionada por grave indisciplina en las Cortes, a los responsables de Compromis en Educación les ha faltado tiempo para desmarcarse de las declaraciones de este “maestro valenciano”, diciendo que ahora no imparte clases en ningún centro de la Comunidad. Aunque Datxu Peris parece simpatizar con la coalición donde se integraba Podemos, a Antonio Montiel le ha faltado tiempo para rechazar las declaraciones de esta concejal y dejar claro que “Guanyem Catarroja” no se integró en la coalición.

Cuando se ejercen funciones de gobierno, o se está a punto de entrar él, como es el caso de Podemos en Valencia, funcionan otras claves de “comprensión lectora”. El poder activa claves que antes no existían o no se habían activado, como bien saben los alcaldes de cierta izquierda que han reconvertido su radical ecologismo animalista en cosmético bienestar animal. Durante las últimas campañas, los festejos taurinos eran temas estrella de los mítines de la coalición “A la Valenciana”. Con ello han creado, incentivado y promovido claves simplificadoras de acción, todo se planteaba en términos de amor/odio, animalismo/ humanismo, educados/salvajes, modernos/ antiguos, progresismo/atavismo. Aunque conocen bien la relación entre comprensión y acción, olvidan un principio básico: quien siembra vientos recoge tempestades." Podéis ver el artículo completo en Las Provincias, 17 de julio de 2016.

domingo, 10 de julio de 2016

Crisis en Ciudadanos

Ciudadanos es un partido joven que después del 26J también tendría que irse un fin de semana de retiro espiritual. De la misma manera que el gobierno valenciano se ha retirado estos días a Torrevieja para reorientar sus divergentes liderazgos, el comité autonómico de Ciudadanos debería elegir una ciudad emblemática donde empezar a gestionar el caos que tiene entre sus dirigentes, afiliados, militantes y simpatizantes. Después de haber perdido 37.000 votos y aparecer siempre en las noticias junto a los firmantes del Pacto del Botánico, este partido debería revisar cuidadosamente su estrategia.

Tal vez nos encontramos ante una crisis de crecimiento porque no es fácil poner en marcha una maquinaria electoral, sobre todo cuando estamos ante un partido de aluvión, y además de profesionales conversos que no viven “de” sino que viven “para” la política. En poco tiempo podrán presumir de todos los vicios de los partidos tradicionales. Están asimilando todos sus vicios en un tiempo record. No sólo han dejado de lado la democracia interna, la transparencia, la claridad, el debate de ideas y la convivencia ejemplar, sino que reconocen que están organizados en corrientes, familias o tendencias. Y todo ello sin introducir lo que llamaríamos el factor valencianista, un elemento importante si se aspira a no ser irrelevante en las instituciones.

Es una crisis de identidad porque a los ciudadanos (con minúscula, no como partido) no se les ha explicado lo que significa formar parte de la tradición liberal, es decir, no se les ha explicado las consecuencias de pertenecer a la Internacional liberal donde está adscrito el grupo en el Parlamento Europeo. Una vez que han denunciado la corrupción y se han mantenido cosméticamente equidistantes, los ciudadanos (con minúsculas, no como partido) queremos saber su jerarquía de valores, las fuentes de sus convicciones morales (si es que las tienen) y hasta dónde llegan sus compromisos con las tradiciones de sus pueblos. Además del compromiso por la regeneración de la vida pública, los votantes queremos saber si nuestros políticos “creen” en algo, es decir, si hay algún tiempo de creencia, convicción o valor que les anima.

También es una crisis de visibilidad porque los firmantes del Pacto del Botánico se los han merendado en todas las instituciones. Les han ofrecido caramelitos administrativos para estar en unas comisiones donde no se jugaban nada, lugares donde han pasado con más pena que gloria. Hasta ahora, el enfrentamiento entre las familias estaba alimentado por el PP y, sobre todo, por los firmantes del Pacto del Botánico. Los Tormo, los Marí y los Punsetólogos deberían hacer hueco para figuras emergentes, menos grises y con mayor capacidad de liderazgo. Sería importante no despreciar las posibilidades de Valencia-ciudad donde Ribó, Puig y Oltra están perdiendo la batalla. Podéis ver el artículo completo en Las Provincias, 10 de julio de 2016.

domingo, 3 de julio de 2016

70 Céntimos de perdón

"Poco más de 70 céntimos era la cantidad que llevaba María Alandí Piles en su monedero cuando cayó al suelo después del forcejeo que mantuvo con el ladrón que la tiró. El golpe que recibió en la cabeza le produjo graves lesiones cerebrales, se mantuvo unas horas en estado crítico y apenas dos días después murió. Esta semana ha sido enterrada en paz y todo el pueblo de Torrent sigue conmocionado porque además de ser una de las abuelas más conocidas, era una de las vecinas más queridas.


Ni votaciones, ni resultados electorales, ni balances de la campaña. Estos días, no se hablaba de otra cosa en los mercados, en las esquinas y en las calles. Era una vecina tan querida, tan apreciada y tan admirada que la única pregunta en todas las conversaciones vecinales era la misma: ¿cómo es posible que María ya no esté con nosotros?, ¿hay alguna razón que pueda explicar esta agresión innecesaria y gratuita a una anciana llena de vida, de energía y de gracia?

Es probable que en las anteriores agresiones y robos el botín fuera más cuantioso. Incluso es probable que los anteriores denunciantes de los robos desistieran de hacer diligencias o asistir a las ruedas de reconocimiento para identificarle por tratarse de simples hurtos. Sin embargo, ahora la vida de este joven ladrón ha cambiado por completo. Ya no saldrá con tanta facilidad de la cárcel porque el juez le acusará de homicidio. El resto de su vida recordará que el precio de su libertad son los 70 céntimos que robó.

Lo más curioso y sorprendente de esta historia está en la familia de María. Su hija lleva muchos años de voluntaria en la cárcel de Picassent, donde empezó colaborando con el anterior responsable de la pastoral penitenciaria, el ya santo Padre Ximo, a quien los presos adoraban no por el hecho de que les rebajase las penas, sino porque les facilitaba algo tan valioso como la libertad: la esperanza y el consuelo. Toda la familia de María colaboraba en esta pastoral y durante estas décadas muchos presos han podido ponerse en contacto con sus familias, escribir algunas cartas, leer alguna historia de consuelo, aprender yoga o pasar ratos entretenidos gracias a que todo el tiempo disponible de la familia de María se empleaba en Picassent.

Esta familia nunca puso precio a su dedicación, siempre les faltaba tiempo en las visitas y los presos siempre preguntaban: ¿cuándo volvéis? Y volvían la semana siguiente con nuevas energías, ilusiones y consuelos. María no sólo animó a su hija, sino que estimuló a su yerno y a su nieto para que no fueran solos a la cárcel, para que los presos y funcionarios comprobaran un principio del voluntariado de prisiones: “familia que consuela unida, permanece unida”. Una familia que ha dado la espalda al rencor y reconocerá, por débil que sea, el valor curativo del perdón. Aunque solo sean “70 céntimos” de perdón." Podéis ver el artículo completo en Las provincias, 3 de julio de 2016.