domingo, 30 de junio de 2019

Populismo educativo


"Uno de los temas centrales en el discurso de investidura de Pedro Sánchez será la estabilización educativa con la aplicación  inmediata de la Ley Celáa. Pocas horas antes de que se convocaran las elecciones, el gobierno remitió a las Cortes ese propuesta  educativo. Con ello, es muy probable que se consoliden las bases legislativas del populismo educativo.

Se equivocan quienes creen que el populismo educativo es consecuencia del populismo político, como si la alianza de socialismo, nacionalismo e izquierdismo populista fuera la causa primera del populismo educativo. Se consolidará un modo de entender la educación cuyos antecedentes próximos se encontraban en la LOGSE de 1990 y con precedentes históricos que pueden rastrearse en casi todos los renovadores pedagógicos “modernos”. El triunfo de los populismos políticos puede interpretarse como una consecuencia de las sucesivas oleadas de renovaciones pedagógicas que han acabado con la autoridad de la función docente, la instrucción, la disciplina, la cultura del esfuerzo y el entrenamiento argumentativo para el discursivo ejercicio intelectual.   

De manera progresiva, las renovaciones pedagógicas han ido sustituyendo el concepto por el afecto, la búsqueda argumentativa de la verdad por el acomodo mediático emocional. Con ello se ha empobrecido el contenido académico, científico, técnico e intelectual de la enseñanza. Hemos pasado del esfuerzo intelectual a la subjetividad emocional el buen salvaje. Se ha producido una adolescentización progresiva de las prácticas educativas donde todas las áreas del conocimiento se subordinan a los dogmas de la Psico-socio-pedagogía. La escuela llega con la función de contener y entretener a masas de sujetos en edad prelaboral. Este vaciado de contenidos ha sido causado por un formalismo pedagógico que desprecia los anclajes racionales de la objetividad y la verdad porque los considera opresivos, elitistas, etnocéntricos, machistas e imperialistas. Colonizadas por los medios de comunicación y las redes sociales, en las aulas ahora se administra la posverdad.

Estas tesis han sido reconstruidas y elaboradas en un interesante libro de lectura obligada que lleva por título “El culto pedagógico. Crítica del populismo educativo”. El triunfo del populismo educativo ha conseguido una producción masiva y casi industrial de ignorancia, mediocridad y relativismo moral. El profesor Sánchez Tortosa analiza estos procesos de aparente democratización como procesos de pauperización de la escuela, sustitución de la democracia por la demagogia y apunta en una dirección antropológica importante. Esta supuesta liberación de emociones y afectos propia de tiempos de opulencia social genera miseria escolar y supone el triunfo de un modelo de educativo que, por analogía con la comida basura, en el libro se describe como “escuela basura”." Podéis ve el artículo completo en: 


lunes, 24 de junio de 2019

Ecologizar el trabajo

"El pasado miércoles en la clausura del seminario de la Fundación Étnor, Juan Luis Cebrián disertó sobre el futuro de la democracia. La vinculó al futuro del capitalismo, a la evolución de la una geopolítica donde una Europa envejecida se verá sorprendida por el rejuvenecimiento de África y, sobre todo, a los cambios biotecnológicos. En su relación con el capitalismo, las democracias tienen que afrontar una digitalización que ya está cambiando la forma tradicional de entender las relaciones sociales, las transacciones económicas, el sistema financiero y, sobre todo, cambios radicales en el mundo del trabajo.

Nos llega un horizonte laboral nuevo donde el progreso tecnológico que nos proporcionará la inteligencia artificial, la automatización y la robótica, traerá como consecuencia la supresión de muchos “puestos de trabajo” y la creación de “nuevos empleos”. Aún no tenemos las instituciones sociales preparadas para afrontar este cambio y corremos el peligro de que estos cambios nos pillen a todos con el paso cambiado. La OIT (Organización Internacional del Trabajo), al conmemorar el centenario de su creación, ha elaborado un documento donde realiza una serie de advertencias para transitar de una economía tradicional a una economía digital.

Señala que los sistemas tradicionales de formación tienen que modificarse porque ahora el aprendizaje se realizará a lo largo de toda la vida. Con ello muestra que las competencias técnicas con las que ahora estamos organizando la educación y evaluando a nuestros estudiantes no serán las mismas que necesitarán desarrollar cuando accedan al mercado laboral. Si les formamos solamente para “aprender hacer” y no los formamos para “aprender a ser”, más que trabajadores o profesionales con dignidad serán únicamente “mano de obra” reciclable, empleados sin virtud.

También indica que necesitamos un verdadero sistema de protección social planteado en términos de corresponsabilidad y solidaridad. Los gobiernos tendrán que poner en marcha iniciativas que promuevan una renta mínima de ciudadanía garantizada y universal. Estas iniciativas no podrán limitarse a un subsidio de paro o un salario de inserción porque el incremento de las desigualdades y la exclusión social irá en aumento. Hace falta “redinamizar el contrato social”, lo que significa reparar las desigualdades, volver a pensar todos los tipos de trabajo y también todos los tiempos de actividad humana. De esta forma, empezar a valorar la riqueza oculta del trabajo informal y no formal, una riqueza vinculada al mundo de los cuidados donde el hogar, la proximidad y la vecindad nos llevarán a buscar formas de vida ecológicas. Hoy, la meta que se propuso la OIT de promover un trabajo decente y duradero, sólo se conseguirá cuando en lugar de monetarizar, digitalizar o mercantilizar, empecemos a “ecologizar el trabajo”." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/ecologizar-trabajo-20190623002355-ntvo.html

domingo, 16 de junio de 2019

Izquierda reaccionaria


"El pasado lunes, en una de las aulas del departamento de Derecho Constitucional de la Universidad de Valencia, se presentó el libro de Félix Ovejero que lleva por título “La deriva reaccionaria de la izquierda”. Presidido por Roberto Viciano y presentado por Francesc de Carreras, estas tres figuras componían un cuadro sin el que resulta difícil entender el impacto que los laboratorios de la izquierda universitaria han producido en algunos procesos políticos como el nacimiento de UPyD, Ciudadanos, Podemos, los comunes o las mareas. Laboratorios que han desbordado la política europea y sin los que sería difícil entender recientes procesos constitucionales iberoamericanos como los de Ecuador, Bolivia o Venezuela, entre otros.

A mitad del acto, un compañero me susurró discretamente al oído: “este señor que tienes delante será el próximo viernes el vicepresidente de la Generalidad Valenciana”. Se refería a Rubén Martínez Dalmau, profesor del mismo departamento de Constitucional, cofundador de Unidas Podemos y que por entonces era únicamente el cabeza de lista de la coalición. Seguí atento a los argumentos de Ovejero y esperé al coloquio final para saber cómo reaccionaría Dalmau a la inteligente crítica que se estaba haciendo del socialismo del PSOE y el populismo de Unidas Podemos.

Ciertamente, Dalmau no se reprimió ante unos argumentos de Ovejero y los asistentes al acto comprobamos que hay dos formas de entender una política de izquierdas. Cuando Dalmau mostró su coqueteo con el relativismo epistemológico, su instalación en la posverdad y sus simpatías con las políticas identitarias, Ovejero recuperó su vigor más racionalista, ilustrado y militante para dejar claras sus posiciones. Unas posiciones que puede defender sin escraches en cualquier parte del mundo menos en la Comunidad Autónoma Vasca o en Cataluña.

A juicio de Ovejero, a la “basura de la izquierda” se le ha unido la “basura nacionalista” y han convertido a los vecinos en extranjeros. A este nuevo “socialismo”, representado en figuras como Zapatero y Sánchez, se le unen no sólo los nuevos movimientos sociales que abanderan políticas de diferencias fragmentarias, sino los partidos nacionalistas tradicionales y con ello tiran por la borda la bandera tradicional de la izquierda ilustrada: libertad, igualdad, solidaridad y patria común. Se han unido para crear un mundo hemipléjico de odio, para infantilizar una argumentación que da la espalda a la búsqueda argumentativa de la verdad, para promover el adanismo intelectual, para intimidar al discrepante y para imponer despóticamente una emotivista corrección política. Con ello, esta nueva izquierda se halla más próxima al romanticismo reaccionario que al racionalismo emancipador. Heredera de los farsantes de Mayo del 68, esta nueva izquierda no solo debería leer a Marx sino conocer a Popper."

domingo, 9 de junio de 2019

Selectividad tramposa

"La campaña promovida por los afectados en la prueba de Matemáticas ha conseguido cuestionar la selectividad, de tal manera que hasta la Ministra de Educación y  los rectores han prometido revisar su funcionamiento. Ya en la campaña electoral se propuso su modificación para tener alcance nacional y que la pretendida igualdad de oportunidades afectara a todos los bachilleres. Sin entrar a valorar el escaso sentido y utilidad de una prueba donde aprueba casi el 100%, los responsables educativos la mantienen porque facilita los procesos de acceso a determinadas carreras y resuelve la excesiva demanda que hay en determinadas titulaciones.

Sin entrar a valorar los criterios que se utilizan en otros países para regular el acceso a las universidades, el diseño de la prueba de selectividad en España es un ejercicio educativo tramposo que sólo cumple la función de estandarizar y homogeneizar las calificaciones. Se han hecho varios intentos de corregir las calificaciones para introducir ponderaciones y tener en cuenta las calificaciones de todo el bachillerato. Con ello se pensaba que se reducía el nivel de estrés del alumno porque no se lo juega todo a una prueba de dos días. Se ha conseguido arrinconar y excluir determinadas materias del bachillerato y subastar porcentajes al introducir el totalitario dogma de la ponderación.

Las materias del bachillerato han dejado de tener su sentido porque se han clasificado según la importancia que tienen en la prueba. La organización del bachillerato ha producido dos tipos de profesores, dos tipos de materias y dos culturas organizativas. Por un lado las estructurales que ponderan en las calificaciones y por otro las coyunturales o “neomarías” a las que apenas si les concede valor pedagógico. La prueba  ha conseguido “selectivizar” los dos años completos de bachillerato y toda la organización se hace depender de su momento final. El bachillerato ha perdido todo su sentido y en lugar de ser un tiempo de maduración, clarificación vocacional y formación humanística sólida para cualesquiera de las opciones profesionales, se ha convertido en una parte transitoria del sistema.

La prueba funciona como una espada de Damocles para el alumno que, en lugar de estudiar el bachillerato para adquirir una sólida formación básica, se lo juega todo a una nota. Si el bachillerato ya recibió la puntilla en su reducción a dos años, esta selectividad lo ha terminado de enterrar. Al organizarse tramposamente para conseguir nota, además de pervertir el sentido del estudio, introduce el virus del egoísmo competitivo entre profesores y centros. En lugar de valorar la calidad de un centro por el potencial formativo, integrador y educativo, se valora por aprobados y la nota que consiguen. Al pervertir el bachillerato que nadie se lamente diciendo de los universitarios “tienen mala base”." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/selectividad-tramposa-20190609001006-ntvo.html

martes, 4 de junio de 2019

El lado oscuro del consentimiento informado


Resultado de imagen de consentimiento informado

En el ámbito clínico llamamos “consentimiento informado” al documento donde el paciente muestra su conformidad a una prueba o acto clínico después de haber sido informado previamente sobre los beneficios y riesgos de la misma. Aunque teórica y originariamente se trata de un diálogo o acto de comunicación entre paciente y profesional, desde un punto de vista práctico se ha transformado en la ratificación escrita del consentimiento plasmada en un papel con el objetivo de cubrir las espaldas del profesional....

Ver  el artículo completo en:
(Mayo 2)

https://eldebatedehoy.es/noticia/el-lado-oscuro-del-consentimiento-informado/

El anterior de Mayo (Mayo 1):
El minuto de la Bioética en la campaña electoral
https://eldebatedehoy.es/noticia/el-minuto-de-la-bioetica-en-el-debate-electoral/

domingo, 2 de junio de 2019

Persona electrónica

"Mientras los diferentes partidos interpretan los resultados electorales del pasado domingo y juegan con el valor de las promesas electorales que habían mantenido ante sus electores, la comunidad científica sigue dando saltos de gigante en los campos de la investigación genómica y digital. Mientras unos buscan el bienestar presente y superficial de las actuales generaciones, la ingeniería genómica y digital está sentando las bases del bienestar de las futuras generaciones. Unas generaciones probablemente biomejoradas, con menos enfermedades heredadas y con más tiempo libre. La biomejora y la Inteligencia Artificial están promoviendo un cambio cultural tan grande que los especialistas ya cuentan con ingenios electrónicos y robots autónomos que llaman “personas electrónicas”.

No es un ejercicio de ciencia ficción porque hace unos meses la Unión Europea ya emitió una serie de recomendaciones sobre la aplicación de las normas del Derecho Civil a la Robótica. La resolución del parlamento europeo del 16 de febrero de 2017 recomienda distinguir las personas de los robots y no aplicar el nombre de “persona electrónica” al “robot autónomo inteligente” que ya diseña la ingeniería, la automoción y el horizonte de la inteligencia artificial “fuerte”. Aunque este ámbito de la robótica no es el único, si es el más visible y comercial cuando analizamos las transformaciones sociales y culturales de estas tecnologías.

Estos contextos casi futuristas están siendo espoleados e incentivados por la aparición del Transhumanismo. Con este nuevo término se quiere marcar un antes y un después en el impacto humano de la investigación científica. Antes todavía se hablaba de humanidad o género humano, ahora se habla de humidad potenciada, expandida, modificada, recreada y mejorada. La plasticidad de la naturaleza humana es tan grande y las posibilidades que nos ofrecen las nuevas tecnologías son tan espectaculares que muchos científicos sueñan faústicamente en sustituir a Dios. Si podemos, ¿por qué no?, ¿quién nos lo impide cuando la investigación científica no tiene fronteras?

Ante el desafío de esta disruptiva agenda transhumanista, la comunidad científica se ha dividido entre los bioconservadores y los propiamente transhumanistas. Mientras los primeros aún desconfían de los programas de mejora, los segundos ya plantean una hibridación entre tecnología y vida humana. Estos últimos ya están confiando la responsabilidad a los algoritmos y se plantean la posible culpabilidad moral de los cyborg. No es solo un debate filosófico porque está en juego la comercialización, la regulación y evaluación de estos desafíos. Es un ejercicio de prospectiva y precaución que los gestores de los cluster digitales y bio-tecnológicos deberían iniciar, no sólo para plantearse la mejora de la especie humana sino para universalizar la curación." Podéis ver el artículo completo en:https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/persona-electronica-20190602003723-ntvo.html