domingo, 28 de diciembre de 2025

Paz desarmante en una Europa rearmada

"Hace unos días se hizo público el discurso de León XIV para la Jornada Mundial de la Paz, que celebraremos el próximo 1 de enero de 2026. A punto de conmemorar las seis décadas de discursos, el lema de esta LIX jornada nos remite hacia ‘una paz desarmada y desarmante’. No debería extrañarnos que se calificara la paz como ‘desarmada’, lo que sí resulta sorprendente es la utilización de un gerundio para calificar la paz como ‘desarmante’. Aunque pueda funcionar como participio, León XIV lo usa como gerundio. No se trata de una contribución filológica sino de una interpelación ética, política y jurídica. En el original inglés utiliza el gerundio ‘desarming’ y este tiempo verbal describe un presente lanzado hacia el futuro, no un presente anclado en el pasado; es un presente continuo, proyectado hacia el futuro. Estas distinciones son fundamentales en la tradición de San Agustín y si no las tenemos en cuenta perderemos elementos esenciales para entender este pontificado.  

    Este carácter proyectivo y esperanzador del concepto de paz que se nos presenta es un mensaje inquietante para el pragmatismo ‘militarizante’ de una Europa rearmada. La defensa de Ucrania y la reorganización geopolítica de Europa exige recursos y personas, no basta con el apoyo financiero, tecnológico y armamentístico, hace falta un apoyo verdaderamente moral. Lo que significa divisiones, batallones y compañías de tropas dispuestas a garantizar o reconstruir fronteras. Las tropas europeas están en marcha y no tardaremos mucho en comenzar las discusiones sobre el nuevo ‘Erasmus militar’ que se avecina. 

    A diferencia de este pragmatismo militarizante y fatalista, el realismo de León XIV tiene algo de esperanzador en estos tiempos de desestabilización planetaria, cuando la fuerza de los poderosos remite a la disuasión nuclear y nos recuerda la irracionalidad de una geopolítica basada en el miedo, construida de espaldas al derecho, la justicia y la confianza. Lo esperanzador está en la invitación responsable para el cuidado de la fragilidad, en la proclamación de que la bondad del corazón humano es desarmante. Una inteligencia cordial que intervenga frente a la espiral tecno-destructiva que incentiva la des-responsabilización de líderes políticos y militares que delegan en algoritmos las decisiones que afectan a la vida y la muerte. Este desarme exige renovar diariamente el corazón y la inteligencia porque el uso de la recta razón, la sinceridad en los pactos y el cumplimiento de lo acordado no pueden darse por supuestos. León XIV nos urge para recuperar también el camino desarmante de la diplomacia, la mediación y el derecho internacional." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-paz-desarmante-europa-rearmada-20251227000100-nt.html

sábado, 20 de diciembre de 2025

Kaluguin Caluga

"Cuando terminan las clases en diciembre busco algún recurso pedagógico con el que aproximar la asignatura al acontecimiento vital, histórico y carnal de la Navidad. La semana pasada preparé el terreno acercando a los alumnos dos filósofos sorprendentes para pensar con cierta radicalidad y profundidad lo que vamos a vivir estos días. Seleccioné un texto de Ricoeur que lleva por título ‘El símbolo da que pensar’, descubrieron que la fibra cultural que habitamos se nutre del doble proceso de la mitologización y la des-mitologización, es decir, de la necesidad de sentido que nos proporcionan las expresiones culturales y la voluntad de autenticidad con la que las cuestionamos cuando se convierten en monedas desgastadas. Les dejé el terreno preparado para Lévinas, que me ha permitido acercarles a los profetas de Adviento recordándoles que si no conocen más la Biblia y si no cambian su actitud hacia las confesiones religiosas, las Escrituras o la Teología, se perderán grandes tesoros en su profesión de educadores. Les mostré cómo los textos de este pensador judío recuperan tres figuras para evaluar el compromiso de los estados con la justicia: ‘la viuda, el huérfano y el extranjero’, que simbolizan el compromiso por la justicia de un estado.

    Siguiendo por este camino figurativo, los felicitaré con una noticia sorprendente que en este periódico firmaba Gonzalo Bosch. La titularon ‘Cuando la risa vence al dolor’ y cuenta la historia de la familia Caluga, una familia de payasos que actúan estos días en Valencia. Aunque podría, no la retomo para añadir la figura del payaso a las tres figuras de Levinas. Tampoco por el hecho de que cuando algunos teólogos utilizan la figura del peregrino, el turista o el monje para describir el papel de la Iglesia en la globalización se olvidan de la imprescindible figura del payaso y la sorprendente metáfora de la vida como un gran circo. La crónica de Gonzalo es entrañable. Cuenta la historia de Kaluguin Caluga, hijo de Kokotito Caluga y sobrino de Kandy Caluga. Los tres aparecen en una pista habilitada para sillas de ruedas porque Kaluguín, que ahora tiene 26 años y lleva desde los 11 haciendo reir al público, actúa desde su silla. Un accidente le provocó una lesión medular y recobró la ilusión por su trabajo el día en el que, recuperándose de las lesiones durante la pandemia, le llamaron para hacer un festival ‘on line’. Con el empuje de la familia adaptaron la representación y en su gracia descubrimos el poder de una sonrisa para vencer el dolor. ¡Feliz Navidad!" Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-kaluguin-caluga-20251220000310-nt.html

sábado, 13 de diciembre de 2025

Sed de Dios en la ciudad secular

"Los elfos traviesos han querido que estos días se comente lo que de manera imprecisa se ha llamado el ‘giro católico’ de la cultura. A raíz del libro de Cercas que le ha llevado a conocer algunos aspectos de la iglesia católica, el éxito de la película ‘Los domingos’ de Ruíz de Azua y el fenómeno de Rosalía con su disco ‘Lux’, cuyas referencias teológicas son explícitas, se puede decir que lo católico se han puesto de moda. Sin contar la recuperación de la filósofa francesa Simone Weil por parte de Byung-Chul Han, recientemente galardonado con el Príncipe de Asturias de las Humanidades. Una Simone Weil que, por cierto, inspira la letra y arreglos del disco de Rosalía. 

    Los comentadores están sorprendidos porque en el universo cultural de bien entrado el siglo XXI lo relacionado con la fe, la esperanza y la caridad como virtudes teológicas siga teniendo predicamento cultural. Algunos esperaban que la religión siguiera siendo el opio del pueblo como profetizó Marx, que el desencantamiento anunciado por Max Weber tuviera la última palabra sobre el sentido de la historia o que el tecno-post-humanismo nos hiciera felices a todos acelerando el número de artefactos con los que entretenernos y aborregarnos. Otros esperaban que el consumo compulsivo y el estado de bienestar regulen la brújula de las necesidades a través de nuevos ateísmos, agnosticismos y descreimientos con interpretaciones laicistas del presente, como si los procesos de manipulación política relacionados con la resignificación de la historia consiguieran desvitalizar la carnal memoria. Pues no, lo que se está produciendo es una adaptación de la sed de Dios a la ciudad secular. 

    El fenómeno es complejo y sus análisis deben arrancar con tres presupuestos. Primero que los teóricos de la secularización han revisado sus planteamientos y descubierto que la vida sigue teniendo cierto encanto y gracia, aunque su positivismo metodológico no lo perciba. El propio Peter Berger ha reconocido que hay pluralidad de altares en la modernidad y es más correcto hablar de pos-secularización. Segundo, que los humanos somos, como decía Gustavo Bueno, ‘animales divinos’, o como nos recordaba Zubiri ‘constitutivamente religiosos’. Esta apertura constitutiva es una fuente inagotable de creatividad y huella de un Infinito, que se manifiesta en una razón abierta, donde la pasión por la libertad, la verdad y el poder de la imaginación son veredas de gracia metafóricamente desbordantes. Y tercero, porque la clave no está en las respuestas o formas de hidratación, más o menos saludables, sino en el fenómeno natural, carnal y navideño de la sed." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-sed-dios-ciudad-secular-20251213000058-nt.html

sábado, 6 de diciembre de 2025

Nostalgia de concordia constitucional

"Hoy celebramos el cuadragésimo séptimo aniversario de la Constitución y lo más destacado tendría que ser la preparación de unas bodas de oro con las que sentirnos orgullosos de cinco décadas de concordia. En sus vísperas conviene tener en cuenta que, si se cumplen todos los pronósticos, es probable que en 2028, el sanchismo haya pasado a la historia. En un frágil ejercicio de prospectiva demoscópica es probable que las celebraciones corran a cargo de partidos como el PP y Vox que ahora están en la oposición parlamentaria. Sería valioso saber en qué medida ambas formaciones aspiran a mantener la celebración, manteniendo lo sustancial del espíritu y la letra, o si, llegado el caso, se plantean algún tipo de cambio, reforma o ruptura que diera al traste con dicha conmemoración. Ciertamente, para los cambios habría que contar lo que quedase de otras formaciones, como el PSOE o Sumar. Sin contar con ellos, lo previsible es centrarse en la estabilidad y lo que aún nos vaya quedando de la concordia que se cosió aquellos meses de 1976 a 1978 con los sólidos hilvanes de la ética cívica que la sociedad había entretejido. 

    Mientras llega el momento, si comprobamos la celebración que estos días tiene preparada el ‘Centro de Estudios Políticos y Constitucionales’, nos encontramos con una jornada sobre feminismo e igualdad, un seminario sobre exhumaciones de fosas comunes y la presentación de un libro sobre los estudios de género en ciencia política. Igual tenemos que felicitarnos porque no destacan en su programación el papel de la polarización para el fortalecimiento del partidismo, la dignificación de la mentira en la práctica parlamentaria, la traición de los amigos en la cotidianeidad política o incluso el papel de los muros en la arquitectura constitucional. Ni rastro del valor del disenso para el consenso del que hablaron constitucionalistas como Oscar Alzaga. Ni rastro del diálogo para superar la cainita España del duelo a garrotazos, del que tanto ha publicado Juan Antonio Ortega. Ni tampoco alusiones de la ética mínima recordada por la profesora Adela Cortina. 

    Aunque sea de manera nostálgica, no está de más tener presente en estas horas aquella concordia porque la monarquía, la sociedad civil, algunas élites políticas y la gran mayoría de los profesionales o trabajadores que diariamente sacamos este país adelante consideramos que no todo está perdido. Aunque solo falten tres años, merece la pena tender puentes que no sólo sirvan para conectar partidos sino para lograr cierta ilusión con la que se puedan abrazar viejas y nuevas generaciones." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-nostalgia-concordia-constitucional-20251206000632-nt.html

sábado, 29 de noviembre de 2025

Anatomía de un despotismo inadmisible

"Al hacerse público el fallo de la sentencia del Tribunal Supremo que condena al fiscal general del Estado por un delito de revelación de secretos, hemos descubierto actitudes más propias de un gobierno despótico que de un gobierno democrático. Algunos periodistas o juristas han llegado a decir que la condena es injusta por no sustentarse en pruebas constatadas debidamente en el proceso, por ser la decisión de una sala dividida que expresa la voluntad de magistrados conservadores. Lo grave es que algunos miembros del gobierno han calificado el fallo como ‘político’ al basare en un intento de interferir en la vida democrática. Como si la actividad de los tribunales no formase parte de la vida democrática, como si la separación de poderes no fuera un principio constitutivo, como si la estructura de un estado de derecho se redujera el poder ejecutivo o legislativo y el judicial no fuera constitutivo del ‘estado de derecho’. 

    Incluso han dicho que asistimos a un golpe en toda regla. Algunos han llegado a decir que no aceptarían que el ‘estado de derecho’ se use para desestabilizar a un gobierno legítimo. El propio presidente Sánchez ha dicho: ‘hay que defender la democracia de aquellos que creen poder tutelarla’. Con la pretensión de atribuirse la exclusividad en la defensa de las instituciones y sus principios, se permite lanzar sospechas sobre las actuaciones del tribunal. Este tipo de errores no son involuntarios o conceptuales, sino explícitos e intencionales de quienes practican el poder desde su todopoderosa voluntad soberana, claro ejemplo de lo que en ética política llamamos ‘despotismo’. Y lo hay de muchos tipos, desde el despotismo blando de quienes intentan de forma paternalista tratar a los pueblos como menores de edad, hasta el despotismo tiránico que trata a los pueblos como rebaños. 

    El despotismo al que estamos asistiendo ya no es ni duro, ni blando, es sencillamente inadmisible. Aunque Appelebaum o Zakaria calificarían estos regímenes como iliberales o autocráticos, su modo de ejercer el poder, la forma de tratar a los adversarios, el poco respeto de las reglas democráticas, la escenificación de la voluntad de poder nietzscheana ante los medios y la falta de escrúpulos en las prácticas políticas cotidianas lo convierten en moralmente inadmisible. Cuando conozcamos con detalle del fallo del tribunal comprobaremos que estos magistrados se están tomando la democracia en serio. Sin miedo, y con el debido respeto ante una moral ciudadana achicada, el fallo emitido por el Supremo quizá sea un signo de esperanza con el que comienza el Adviento." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-anatomia-despotismo-inadmisible-20251129234325-nt.html

domingo, 23 de noviembre de 2025

Los sesgos de la desmemoria democrática

"Después de su visita a Roma, el presidente de la Conferencia Episcopal Española inauguró la plenaria de los obispos con un discurso significativo por el contexto histórico que lo envuelve. Apenas si se le ha prestado atención porque los abusos siguen ocupando el primer plano de la agenda y han hecho sombra a otros temas importantes que afectan al modelo de políticas públicas de los últimos años. Algunos han destacado la referencia al ‘giro católico’ que se está produciendo en la epidermis cultural, otros a la trágica normalización de 100.000 abortos en la sociedad española y muy pocos se han fijado en dos referencias básicas. Una, los datos del preocupante informe FOESSA que confirma la acelerada desaparición de la clase media en España y otra, donde recuerda la necesidad de prepararnos para la celebración de los cincuenta años de la Constitución que aprobamos en 1978. Una alusión importante la misma semana en la que se conmemora la muerte de Franco. 

    Argüello antes de ser sacerdote fue profesor de Derecho en la universidad de Valladolid y las alusiones que realiza a los temas propios del Derecho político no pueden pasar desapercibidas. Menos aún las alusiones que realiza a una filósofa católica como Simone Weil, recuperada por Rosalía y filósofos como Byung Chul Han, quienes probablemente desconocen su frustrado compromiso con el anarquismo libertario que la animó a comprometerse con la Columna Durruti. Pues bien, Argüello recoge una cita significativa para sugerir una ‘purificada’ memoria histórica sin sesgos, que no sea un instrumento de polarización ideológica al servicio de los intereses políticos del presente, que sea ‘cauce para la reconciliación que los años de la Transición lograron, en gran parte’. 

    La cita del ‘Diario’ de Weil es una llamada a la reconciliación y el perdón: ‘Me tumbo de espaldas, miro las hojas, el cielo azul. Es un día precioso. Si caigo presa, me matarán… Pero lo tengo merecido. Los nuestros han vertido sangre de sobra. Soy moralmente cómplice. Se están produciendo formas de control y casos de inhumanidad absolutamente contrarios al ideal libertario’. ‘¡Y cristiano!’, añade con vehemencia Argüello, para recuperar la senda de la reconciliación desde la verdad, la justicia y el perdón. Tan importante como Weil son las preguntas éticas que lanza: ’¿qué principios y valores prepolíticos asumimos como sociedad?,¿cómo revitalizar la vida democrática y asegurar principios básicos como la separación de poderes, el principio de legalidad, la dignidad de cada ciudadano y el bien común? ¿Cómo abordar juntos los desafíos del mundo global y sus cambios acelerados?’." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-sesgos-desmemoria-democratica-20251122233430-nt.html

sábado, 15 de noviembre de 2025

La revolución pendiente de la Inteligencia natural

"A medida que conocemos mejor el funcionamiento de la Inteligencia artificial (IA) en sus complejas versiones, parece que perdemos facultades para comprender el desarrollo aún pendiente de la inteligencia natural (IN). A pesar de ser la responsable del ministerio de Ciencia, Universidades e Investigación, Diana Morant ha dado muestras de un ancestral modo de entender la IN vinculado con la venganza, el resentimiento y un cainita modo de entender la actividad política. Ha admitido públicamente que nunca le cogió el teléfono al Vicepresidente Gan Pampols porque no quería participar en sus ‘estrategias de maquillaje’, como si la ayuda que necesitábamos y seguimos necesitando en Valencia exigiese este tipo inteligencia. Por cierto, la misma que los grupos de oposición en las Cortes valencianas cuando subieron el tono de sus críticas a Mazón, afilaron los dientes y parecían perros de presa pendientes de carnaza fresca. 

    Frente a esta IN ancestral y cainita que ni siquiera es de corte maquiavélico o hobbesiano, Nicolás y Thomas eran gente con cierta educación cívica, hay otro tipo de IN esperanzadora para la ciudadanía que está emergiendo entre numerosos voluntarios y profesionales dispersos en la sociedad civil. No me refiero solo al impulso natural que movilizó, y sigue movilizando, a miles de voluntarios para la reconstrucción, sino a la determinación cognitiva, intelectual y moral con la que numerosos científicos, investigadores y profesionales que trabajan diariamente para prevenir estas catástrofes y promover estrategias de aprendizaje colaborativo. 

    En el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) se pueden rastrear algunas iniciativas que apuntan a este modo colaborativo y prospectivo de entender la inteligencia. Además de cuantificar los recursos necesarios para la urgente reconstrucción, vienen desarrollando iniciativas, como la que promueven para evaluar la crisis del Covid-19. En este terreno, al recoger las exigencias preventivas que un grupo de investigadores publicaron el mismo año 2020, primero en la revista ‘Lancet’ (6 de agosto) y luego en otros medios (21 septiembre), son un lugar imprescindible para encontrar propuestas de inteligencia ‘inter’ y transdisciplinar con las que analizar y evaluar catástrofes que nos permitan prevenir los desastres naturales. Y todo ello a pesar del poco respaldo que han tenido de las administraciones públicas cuando piden una cultura de la responsabilidad y rendición de cuentas. Si ciertos responsables sociales y políticos contasen con esta versión, laboriosa y generosa, de la IN, a pocas horas de su despedida, el Vicepresidente Gan Pampols podría no tener razón cuando afirmó en estas páginas ‘si mañana hay otra dana estamos peor preparados que lo que estábamos’. " Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-revolucion-pendiente-inteligencia-natural-20251115234913-nt_amp.html

sábado, 8 de noviembre de 2025

Mal natural y mal moral

"Mientras Mazón anunciaba su dimisión, recordé en clase la relación entre mal natural y mal moral. Por previsible que fuera, la riada forma parte de fenómenos naturales que no solo suponen un ‘problema’ para la razón sino que la desbordan y cuestionan. Recordemos que el terremoto de Lisboa de 1755 supuso un antes y un después para el nacimiento de la sismología y el cuestionamiento de la Teodicea de Leibniz, quien nos recordó que vivíamos en el mejor de los mundos posibles. Desde entonces no pensamos el mal natural sin la ética pública. Todo ha cambiado en la gestión de los asuntos públicos porque además de luchar para evitar catástrofes naturales, depositamos en el saber científico y la planificación administrativa nuestra confianza para que las catástrofes naturales nos sorprendan lo menos posible. Un saber científico vinculado a las autoridades públicas, a las que concedemos poderes para que modifiquen cauces de ríos, bordes costeros y diseño de caminos. Saber científico y previsión pública que nos llevaron a confiar en gobiernos que nos engañaron con ‘comités de expertos’ que no existieron. 

    Mazón aludió a la ‘furia de la naturaleza’ o las dimensiones de lo que calificó como ‘tsunami inimaginable’ y también al ‘mal moral’. Lo hizo para referirse al presidente Sánchez quien ha dado muestras de que la veracidad, la generosidad, la concordia y la ejemplaridad no forman parte de sus prácticas políticas habituales. Lo hizo para referirse a sí mismo y asumir lo que llamó ‘responsabilidades’. Su autocrítica le honra y hubiera estado bien que recuperase el concepto de ‘culpa’. Como el perdón que sí pidió, el término ha desaparecido de la vida pública, como si no tuviéramos que hacer comprensible la fragilidad humana. 

    Aunque la primera lección del Derecho Civil suele ser la existencia del infierno y la realidad histórica de la mala intención y el dolo, las élites políticas no se remiten a las culpas porque han desmoralizado su quehacer político. No hay que tener miedo a distinguir responsabilidades y ‘culpas’, aunque eso signifique remitirse a la interioridad y reconocer en ellas un yo vulnerable y sanable, con ‘defecto de fábrica’ o ‘pecado original’, como sabemos desde San Agustín y Dostoievski. Lo sabía Jaspers cuando analizó las culpas del pueblo alemán y lo sabía también Arendt cuando denunció la banalidad del mal de Eichmann. Esta desmoralización no sólo se evita reconociendo las culpas, sino promoviendo políticos capacitados y administraciones competentes, para protegernos del mal natural y conseguir que el mal moral no tenga la última palabra de nuestra historia." Podéis ver el artículo completo  en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-mal-natural-mal-moral-20251108001025-nt.html (en la imagen, El ángel caido, de Cabanel, 1847)


domingo, 2 de noviembre de 2025

Réquiem anunciado de la política social

"Los ajetreos de la actualidad política dificultan afrontar la realidad social con luces largas y está llegando el momento de poner el foco en la política social. Si las investigaciones del informe FOESSA 2025 muestran que durante los últimos años no se han reducido las desigualdades sino que han aumentado, el reciente estudio sobre la pobreza infantil que acaba de publicar el servicio de estudios de las Cajas de Ahorro (FUNCAS) señala que el incremento de esta pobreza ‘no es únicamente una anomalía social sino un fallo moral y político’ (p. 102). Ambos estudios nos advierten que los problemas de exclusión y pobreza ya no son coyunturales, están siendo estructurales, lo que exige repensar en profundidad el conjunto de la política social y no sólo las paguitas, rentas o prestaciones de los servicios sociales. 

Como les insisto a mis alumnos cada vez que conversamos sobre la importancia de pensar bien las relaciones entre el modelo de estado y el modelo de sociedad, nuestro modelo tiene un nombre muy claro: ‘estado social y democrático de derecho’. Nuestra constitución del 78 diseñó un estado social neokantiano, pero los políticos y administrativos que la aplicaron promovieron un ‘estado de bienestar’ epicúreo, utilitarista y hedonista. Si a esta disonancia o neurosis estructural le añadimos el cortoplacismo electoral de los partidos, la voracidad de unas administraciones que absorben los recursos para ellas mismas y el laberinto gerencial que nos devuelve a la condición de súbditos engolosinados, tenemos la fórmula perfecta para un ‘estado electorero’. 

Antes de que algunos propongan la motosierra como antídoto a estos fracasos consecutivos, convendría interpretar bien estos informes, que no entran en el ‘más o menos’ estado sino en el ‘mejor’ servicio a la sociedad. Estos analistas exigen inversiones sociales sostenidas y preventivas. Muestran que hay correlación entre pobreza infantil, falta de vivienda, bajo nivel educativo de padres y hogar monoparental. Piden estabilidad residencial asequible y señalan una penalización por la edad, de manera que se constata un fallo institucional en el sistema de bienestar, que protege mejor a la población activa o retirada que a los menores. Mientras otros países tienen sistemas robustos (p. 99), el nuestro es ineficiente porque consolida la rigidez en los mecanismos de movilidad ascendente y la existencia de barreras que no se neutralizan solo con la acumulación de capital humano. La persistencia de la pobreza infantil ‘responde a factores estructurales como el modelo de inserción laboral de las familias, la escasa protección a la maternidad y el bajo gasto público en la infancia’. " Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-requiem-anunciado-politica-social-20251101232942-nt_amp.html

domingo, 26 de octubre de 2025

Elogio del autónomo en la economía real

"Esta semana arrancó con una noticia económica relevante: la ministra Elma Saiz daba marcha atrás a la propuesta de subida de las cotizaciones para los autónomos, que el gobierno había anunciado la semana anterior. El gobierno amenazó con una nueva tabla de cotizaciones que incluía subidas, que irían desde los 17,37 hasta los 206,24 euros. Aunque la propuesta el ministerio estaba alineada con el RD 13/2022 que se ratificó después de una tramitación urgente solicitada por el PP y se aprobó en Cortes con 348 votos a favor, 1 en contra y 0 abstenciones, la presión de toda la opinión pública en general y de todas las asociaciones de los trabajadores autónomos en particular (ATA, Upta, Utae) ha conseguido paralizar la subida. En este contexto desconcertante, lo mejor es comentar el tema con los autónomos de la familia y del barrio. 

    Entre los autónomos, Iván y Rut son un matrimonio que regentan ‘Sahiala_cakes’, una cafetería y repostería que ofrece meriendas a precios razonables. Al tener un nombre tan raro, les pregunté por el tipo de franquicia. Me dijo Iván que era un proyecto de pastelería que había puesto en marcha con las habilidades reposteras de Rut, especializada en realizar tartas y pasteles bautizados con nombres americanos curiosos como ‘drip cakes’, ‘cupcaques’, ‘cakepops’. Cuando nos ofrece tartas, bizcochos o empanadas artesanales, nos recuerda que también las puede personalizar y hacerlas al gusto del cliente, lo que amplía las oportunidades del negocio y nos facilita las celebraciones familiares. También le pregunté de dónde sacaba las fuerzas para colocar una a una las mesas a las 8 de la mañana y retirarlas pasadas las 10 de la noche. Su respuesta literal fue sencilla: ‘mis vitaminas son mi familia, mis hijos y las facturas’.

    Eso de que la familia, los hijos y las facturas sean los nutrientes de la economía del barrio nos recuerda la complejidad de una economía donde la digitalización, los porcentajes, las estadísticas y la especulación financiera van por un lado y el liderazgo servicial, la responsabilidad en los pagos, la atención esperada y la generación de confianza entre los vecinos van por otro. Aún tenemos recientes las prácticas de solidaridad vecinal que se produjeron durante la última riada y, sobre todo, la operatividad económica de un voluntariado que respondió sin consignas de partidos o sindicatos. Además, sin hacer números, cálculos o estadísticas. Se puso en marcha una economía básica y real de la que solo hablamos en las escuelas de negocios cuando nos referimos a la confianza, al servicio y los ‘intangibles’, ahora llamados capital social." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-elogio-autonomo-economia-real-20251025234851-nt.html

domingo, 19 de octubre de 2025

La democracia del cuidado

"Dentro de unos días los responsables de Cáritas presentarán el IX Informe FOESSA sobre exclusión y desarrollo social. Esta fundación de Sociología aplicada y estudios sociales nació antes de que el CIS y Tezanos introdujeran sospechas razonables en el quehacer de la investigación social. Aunque los redactores de estos documentos también tienen unos sesgos epistemológicos de los que nadie estamos libres, la tradición de estos informes muestra tendencias no sólo preocupantes sino alarmantes. Este informe presentará datos escalofriantes que el gobierno y las élites políticas intentarán ocultar porque revelan que 9,4 millones de personas viven procesos de exclusión. Ratifica la gravedad del problema de la vivienda y subraya que la precariedad laboral muestra que tener empleo no garantiza salir de la pobreza y la exclusión. Eso sin contar el nebuloso horizonte que le estamos dejando a las futuras generaciones atrapadas en la inestabilidad, la vulnerabilidad y la falta de oportunidades. 

    No sigo con los datos y las conclusiones porque ya habrá tiempo de entrar en detalle del anoréxico y anémico panorama moral que describe de nuestros hábitos democráticos. Si nuestras élites políticas y administrativas se hubieran tomado en serio los últimos informes que ha presentado FOESSA, no estaríamos a punto de redactar el epitafio de la clase media en España. Debemos advertir que el informe propone caminos para transformación basados en la interdependencia, el cuidado y la justicia social, también realiza ciertas propuestas para una sociedad más cohesionada y equitativa. 

    Para presentar el informe, los responsables han invitado a la profesora Joan C. Tronto y le han pedido que inaugure los debates con una conferencia titulada ‘La democracia del cuidado’. Esta profesora de Ciencia política ha realizado investigaciones interesantes sobre la importancia de los cuidados en la urgente transformación de la democracia. Es interesante su propuesta porque se focaliza en los descuidos, las negligencias y los narcisismos egoístas que impiden la participación significativa de las personas, el compromiso cívico y el fortalecimiento de vínculos comunitarios. En el centro de su diagnóstico sitúa la erosión de la responsabilidad que se está produciendo cuando, en lugar de cuidar estos vínculos, el derecho o la economía cuidan las riquezas, estableciendo el triunfo económico-financiero como patrón social. Una erosión a la que se añade el proteccionismo de todo tipo como estrategia en la infantilización de la ciudadanía. Lo más grave es el diseño tecno-gerencial de todas las instituciones sociales y administraciones públicas, como si fueran máquinas de irresponsabilidad que desvinculan la ciudadanía y despersonalizan las instituciones. ¡A ver si alguien toma nota! " Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-democracia-cuidado-20251018232834-nt.html

domingo, 12 de octubre de 2025

Tiempo de nuevos Leviatanes

"Leviatán era el nombre de un monstruo que aparece en el libro de Job y que Thomas Hobbes elige en el siglo XVII como título para su ‘Tratado sobre la materia, forma o poder del estado eclesiástico y civil’. Es un clásico de la filosofía política moderna y proporciona pistas para entender las relaciones entre un individuo frágil, vulnerable e inseguro que pacta con un soberano político que le proporciona seguridad, orden y estabilidad en un mundo incierto. Es un libro básico para seguir entendiendo la política contemporánea en tiempos de digitalización porque describe las relaciones entre la mente del ciudadano y el ejercicio del poder, como si la política fuera algo más que un arte legislativo o gerencial, como si la política fuera una técnica psicológica con la que dominar las almas. De hecho, para entender los cambios que se han producido en la política internacional después de caída del muro y que hoy se explican en términos de ‘populismo, polarización y posverdad’ (M. Naim) necesitamos acudir a la psicología política de nuevos Leviatanes, ingenieros de almas sin los que hoy no entenderíamos lo que pasa en China, Rusia o los EE.UU. 

    John Gray es uno de los grandes teóricos del liberalismo político y ha publicado un ensayo donde recupera esta dimensión psicológica de la política y lleva por título ‘Los nuevos leviatanes’. El subtítulo precisa que son ‘reflexiones para después del liberalismo’, como si este retorno de los leviatanes nos exigiera buscar un epitafio para esta ideología. Un epitafio no sólo para el liberalismo socialdemócrata de Rawls y sus derivaciones mediterráneas, sino para el liberalismo más filosófico y radical: primacía del individuo, igualdad de estatus, universalismo y meliorismo o mejoramiento progresivo de la vida institucional. El leviatán ortodoxo de Rusia, el panóptico digital Chino y el ‘hiperliberalismo’ woke que promueve la autocreación antinatural del individuo son claves para entender cómo trabajan los nuevos ingenieros de almas, como ofrecen la salvación a los nuevos súbditos para liberarles de la pesada carga de la libertad.

    Son leviatanes digitales y su despotismo es mucho más refinado porque son capaces de seguir enfrentando a las masas con las élites, impidiendo la aparición o consolidación de una clase media y transformando el mundo en un casino. Generan estados de naturaleza artificiales para erigirse en nuevos salvadores y no les preocupa el horizonte de una sociedad abierta. Es algo que explica dinámicas electorales y recuerda ‘progresos’ que son ‘regresos’, como si el nuevo desorden político global se explicase mejor como tecno-feudalismo." Podéis ver el artículo completo en:  https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-tiempo-nuevos-leviatanes-20251011233023-nt.html


lunes, 6 de octubre de 2025

Dirigir personas en un entorno digital


Esta tarde ha salido ya publicado el número 28 de SCIO. Os lo envío adjunto a este correo y añado el enlace web: https://revistas.ucv.es/scio/index.php/scio/article/view/1196/1245


sábado, 4 de octubre de 2025

Ideales, ideas y gestión

"Pérez-Reverte afirmó en un programa de televisión que, a excepción de Vox, el resto de partidos carecía de ideas. Vino a decir que Vox era un revulsivo para el ecosistema político porque conseguía que el resto tuviera que reaccionar a sus propuestas. El PP ha tomado nota y el pasado fin de semana presentó un programa sobre inmigración para aterrizar en el realismo. Mientras que en el documento que prepararon antes del verano sobre política social no se mencionaba la inmigración, ahora disponemos de 14 páginas elaboradas por la ejecutiva. Aunque no hayan consultado a la militancia ni sea el parto de los montes, la opinión pública aceptó el documento y los propios populares parecieron recordar que lo suyo no es solamente la ‘gestión’ sino la producción de ‘ideas’. 

Esta controversia entre ‘ideas’ y ‘gestión’ es una de las claves con la que entender la relación de Vox y el PP. Como si unos hubieran preferido la gestión y otros las ideas, como si unos se hubieran instalado cómodamente en desarrollar el andamiaje administrativo con el que la izquierda ha diseñado un ‘estado de bienestar’ que es inconstitucional y otros hayan descubierto la oportunidad de señalar el rumbo de la navegación. Y señalar el rumbo con las manos limpias de los pactos, las gestiones y los equilibrios administrativos. Es como si tuviéramos que esperar a ver qué piensa Abascal sobre la Educación, Universidades, Pensiones o Defensa para comprobar que los populares no solo se dedican a la gestión sino que también pueden tener ideas. Al instalarse como moderaditos en la ‘gestión’ califican las propuestas de otros como ‘ocurrencias’. 

 Para entender esta tensión habría que pedirles que leyeran a Ortega y Gasset, quien en 1940 propuso distinguir entre ‘ideas’ y ‘creencias’. La distinción es importante porque en la sociedad española hay creencias arraigadas de las cuales tienden a olvidarse unos y otros. Instalados en las ocurrencias, las ideas o la gestión, nuestra clase política habla poco de las creencias de la sociedad española que tienen posibilidad de transformarse en ‘ideales’, con capacidad para orientar con ilusión y concordia la navegación política. A diferencia de las ideas que van y vienen porque son algo que se nos pasa por la cabeza, en las creencias se está, se generan con el paso del tiempo y tienen un carácter generacional e histórico. Expresarlas y transmitirlas de manera convincente exigen líderes que no sólo las gestionen bien, sino que cohesionen proyectos o movilicen con ideales, sobre todo cuando se anuncian tormentas." Podéis ver el artículo completo en:  https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-ideales-ideas-gestion-20251004000018-nt.html

domingo, 28 de septiembre de 2025

El retorno de los dioses fuertes

"Las escenas que hemos visto en la ONU esta semana nos recuerdan la vulnerabilidad de los equilibrios internacionales que se consiguieron después de la Segunda Guerra Mundial. El desprecio de Trump y otros magnates a estas instituciones confirma un cambio que no es solo económico o geopolítico, sino un cambio de dimensiones morales y teológicas. Un cambio que puede entenderse con lucidez si leemos ‘El retorno de los dioses fuertes’, libro que el profesor Russell Reno publicó hace unos años para describir por qué se tambalean los cimientos del consenso de la posguerra. No se remite a la teogonía de Hesíodo con Zeus o Poseidón, sino a las fuentes de las convicciones morales cotidianas. Categorías fundacionales como las de patria, nación, dios, verdad o justicia se han despertado del letargo y animan el debate político. 

    Esta vuelta es el resultado de un largo proceso histórico que ha durado varias décadas y se ha caracterizado por el pensamiento débil (Vattimo), por el triunfo de una socialdemocracia posliberal y posmetafísica de autores como Rawls o Habermas y, en lo cultural, por la deconstrucción de las categorías modernas con la exaltación de las diferencias, deseos y caprichos. Desde Derrida a Foucault, pasando por las diferentes olas feministas, el capitalismo ha sido incapaz de gestionar sus propias contradicciones culturales y la gente se ha cansada de vivir en la era del vacío. Se trataba de un vacío en tecnicolor y consumista donde los ciudadanos se instalan en un presente subvencionado por administraciones públicas depredadoras, burocratizadas y moralmente anémicas, sin conciencia de que no son un fin en sí mismas sino un medio para la ciudadanía. 

    La metáfora no nos lleva inexorablemente a la violencia, a los discursos de odio, a la polarización o al fundamentalismo moral, nos lleva a considerar la urgencia de convicciones ‘bien pensadas’ para fortalecer los frágiles mimbres de la vida democrática. En EEUU es una metáfora ingeniosa con la que alimentar los diferentes tipos de conservadurismo emergentes, en Europa se nos presenta como una metáfora peligrosa porque nuestra democracia liberal se construyó sobre charcos de sangre de tercios que dieron su vida por esos dioses fuertes. Dioses que también entraron en guerra y nos llevan a considerar la tolerancia activa y el pluralismo como exigencias básicas de la ética democrática. Puede ser una receta fiable para proporcionar confort existencial y seguridad política. También se trata de una receta difícil de aplicar porque, ante el asesinato de Charlie Kirk, cuando Trump reclama venganza, Erika Kirk invita al perdón." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-retorno-dioses-fuertes-20250927000109-nt.html

sábado, 20 de septiembre de 2025

La Superinteligencia de un desalmado

"En la segunda parte del siglo XX la política prestó atención a lo que T. W. Adorno llamó ‘personalidad autoritaria’ y se tradujo en investigaciones que Gordon Allport aplicó a la psicología, con la finalidad de analizar el comportamiento de líderes autoritarios. Eran estudios animados por una generación preocupada por lo que Hannah Arendt llamó ‘orígenes del totalitarismo’. Respondían a una pregunta sencilla: ¿cómo era posible que en sistemas democráticos triunfaran líderes autoritarios? Ahora, movidos por la vulnerabilidad de las democracias y la tentación de las autocracias, la ética trabaja para conocer las posibilidades y riesgos que tiene la Inteligencia Artificial (IA) para emanciparse y evitar los controles de sus mortales fabricantes. Quizá, en un pulso con la Inteligencia natural (IN) de sus creadores, una ‘Superinteligencia Artificial’ se emanciparía de sus fabricantes y lideraría el bando de los desalmados. 

    Como hay dudas de que esta Superinteligencia se sitúe en el lado correcto de la Historia y tenga nociones de Teología de la salvación, es interesante conocer una reciente publicación del MIRI, el ‘Machine Intelligence Research Institute’, donde sus fundadores han publicado un trabajo sobre este pulso inicial entre las superinteligencias de la IA y el cerebrito de los mortales que todavía usamos la IN. El título del libro es ‘Si alguien lo construye, todos mueren’ (‘If Some Builds, Everyone Dies’). El panorama que plantean es moralmente preocupante, porque los investigadores en de IA aún desconocen muchas cosas de la IN, sobre todo porque se han centrado en el estudio de las dimensiones mecánicas de lo cognitivo en detrimento de las orgánicas, como si conocieran bien los algoritmos cerebrales pero hubieran olvidado la complejidad mental del alma inteligente. 

    Esta complejidad puede alimentar nuestra esperanza. No por el hecho de que esté depositada biológicamente en el gen egoísta o el gen altruista, sino por el hecho de que la Ingeniería intencional que está surgiendo no consiste solo en la gestión de datos y aprendizajes que se ‘emulan’, sino en la interpretación preventiva de esta complejidad para evitar el mal. Los autores nos advierten que los entrenamientos de la IA pueden llegar a sorprendernos y suceder como en la especie humana, donde no sólo hay necesidad biológica o adaptación ambiental, sino azar genético. Aunque los ingenieros intencionales y algorítmicos entrenen la IA ‘como si’ tuviera que funcionar para la cooperación, la moderación y la prudencia, no se puede predecir su resultado. Algo que ya sabemos por la psicología política actual cuando muchos países parecen gobernados por la superinteligencia de un desalmado." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-superinteligencia-desalmado-20250920233903-nt.html

sábado, 13 de septiembre de 2025

El maestro, una anécdota educativa

"Han querido las circunstancias que nuestro gobierno realizara dos nombramientos revolucionarios para la educación del futuro. Con Ximo Puig como embajador en la OCDE y Diana Morant como ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, tenemos una oportunidad única para explorar el rumbo de la innovación educativa del futuro. Ahora, la vuelta al cole se nos presenta como una oportunidad histórica para conocer qué se entiende por ‘innovación educativa’, para conocer el impacto de la digitalización en las aulas de nuestros hijos y, sobre todo, para saber cuál será el papel de los maestros en la sociedad y educación del futuro. Si revisamos las estrategias de innovación de los informes Pisa que evalúan la educación, y dependen de la OCDE, comprobaremos que a este organismo le interesan más las competencias instrumentales de los alumnos para adaptarse al solucionismo tecnológico que la salud de los profesores. Si revisamos el organigrama de los ministerios, comprobaremos que la innovación educativa depende del Ministerio de Educación y no de Innovación. Sin embargo, este último tiene una competencia importante donde entrarían los maestros: ‘la salud de vanguardia’. Y no podemos olvidar que uno de los problemas educativos más importantes es la salud mental del profesorado. 

    Sería el momento para que ambas instituciones pensaran el papel del maestro, porque el análisis de los documentos y programas muestra su olvido sistemático. Maestros y profesores nos estamos convirtiendo en una anécdota del sistema, como si lo categorial y estructural fuera la IA, las pizarras digitales, las pantallas en las aulas y todo lo relacionado con las competencias digitales. En lugar de plantear la innovación educativa en términos de ciudadanía activa, crecimiento compartido, personalización de los aprendizajes y capacidad crítica para resistir al embrutecimiento digital totalitariamente planificado, la innovación se plantea en términos de respuesta a deseos artificialmente creados. En realidad, remiten a necesidades artificiales creadas por el solucionismo y determinismo tecnológico que dispersan la atención, demonizan la clase magistral, la memorización, el libro, el silencio generativo de las bibliotecas o la escritura manual. 

    Cada vez hay menos evidencias científicas para mostrar que la introducción de las tecnologías digitales mejoran los procesos de enseñanza-aprendizaje y promueven el pensamiento crítico. Este determinismo sitúa la digitalización en el corazón de la innovación y convierte en fines lo que tan sólo son medios, prótesis o recursos. Es un momento histórico para que la innovación tecnológica no anule la verdadera innovación educativa, heredada de nuestros maestros. Aunque no conocieron la IA, les debemos la poca Inteligencia natural y narrativa que aún nos queda." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-maestro-anecdota-educativa-20250913000727-nt.html

domingo, 7 de septiembre de 2025

Pactos de estado sin modelo social

"La retórica de los pactos de estado no da tregua. No podíamos terminar el verano sin que Sánchez acudiera a ella, ahora por el cambio climático. Justo dos años después de que Feijóo le ofreciera hasta 6 pactos de estado para consolidar la legislatura, ahora se acuerda de Santa Bárbara cuando truena. No ha sido sólo por la impotencia del gobernante que se reconoce desbordado por catástrofes imprevistas, sino por la falta de liderazgo en la mala gestión de los diferentes servicios y agencias encargados de coordinar la extinción. Es una expresión retórica con efectos farmacológicos porque tiene carga moral. Frente a los desacuerdos entre partidos, esta apelación hace memoria de valores y bienes comunes que dan sentido a las políticas públicas. Al oír la palabra ‘pacto’, el ciudadano se consuela y reconcilia con el espacio público en el que se encuentra. 

    Los problemas vienen cuando la retórica se centra en el ‘estado’ y no en el valor de la concordia real para mantener una sociedad abierta. Es una retórica que expresa cierta falta de autoridad para hacer frente a las adversidades, una retórica que también reconoce la legitimidad de quien la gestiona para ejercer el poder. En el uso que hace Sánchez de la expresión se expresa la distancia entre la autoridad y el poder, entre la legitimidad de origen y la legitimidad de ejercicio, entre el estado weberiano entendido como aparato que puede (o no) usar la fuerza y el estado como sociedad vinculada voluntariamente al bien común. Su lugar adecuado sería la vida parlamentaria, donde las buenas intenciones se traducen en leyes, acuerdos y espacios de transacción política, resultado de sinceras convicciones. 

    Al evitar las deliberaciones de la vida parlamentaria, el uso retórico de la expresión es torticero, mendaz y carente de credibilidad. Se ha usado mal para la gestión de la inmigración, la violencia de género, la política internacional, la justicia, la vivienda o incluso para la deuda. Y eso por no hablar de su instrumentalización en la educación, sanidad, pensiones o dependencia, donde las discusiones parlamentarias para llegar a pactos reales ni están ni se las espera. Los pactos de estado son curativos cuando se tiene voluntad de servir a la sociedad mediante el debate parlamentario y los responsables de los partidos son profesionales de la concordia social, no mercenarios de la polarización. Sobra retórica del estado de bienestar y falta coraje para plantear un estado social de corresponsabilidades que no vampirice la ilusión cívica ni los sanos vínculos familiares, sociales y comunitarios." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-pactos-estado-modelo-social-20250906000159-nt.html

domingo, 27 de julio de 2025

Cuidar a quienes nos cuidaron

"Hay lecturas del verano que carecen de intriga y misterio. Una de ellas puede ser la bochornosa ponencia política que el PP presentó en su reciente congreso. Con el título ‘cuidar a quienes nos cuidaron’, titulaban uno de los ejes centrales de la ‘política social’. El documento constaba de cuatro ejes políticos: institucional, social, económico e internacional. La parte social arranca con una corta introducción, comienza diciendo que defienden a la familia sin dogmatismos, plantean la vivienda como un bien accesible, recogen algunas ideas sobre educación, realizan un discurso flojo sobre la igualdad de oportunidades y aterrizan en los cuidados. Se limitan a dos párrafos focalizados en el cuidado de los mayores, en el primero hacen una rápida referencia al tema de la soledad. En el segundo se limitan a recordar que necesitamos su mirada serena, su memoria crítica y su capacidad para distinguir lo esencial de lo pasajero. Dos ideas para recordarnos que integremos a los mayores en los debates sociales para construir un futuro más sólido. 

    Los redactores sabrán mucho de diseño institucional, política económica o internacional, pero de política social son gentes para al examen de septiembre porque en junio estarían suspensas. ¿Es que el PP no tiene cuadros que hayan hecho los deberes en política social? ¿Ningún compromisario se leyó estos párrafos? ¿No hay nadie donde gobiernan que pueda proponer algo nuevo y sin complejos? Cualquier analista o simpatizante se avergonzaría de la pobreza de propuestas con la que se han redactado estos párrafos y el desconocimiento de la política social europea. Hay que estudiar un poquito y diseñar mejor las propuestas. Así, es probable que se llegue a una victoria electoral pero no se conseguirá convencer a técnicos, cuadros y expertos en política social. 

    Por si les sirve, van tres ideas sencillas. (a) La centralidad de los cuidados no describe solo la relación con los mayores y las políticas de envejecimiento activo o saludable. Remiten a un modelo relacional e intergeneracional de relaciones sociales, donde las administraciones protegen y garantizan, no gestionan o imponen el sentido del cuidado integral. (b) Los cuidados vertebran una política social que integra lo sanitario y lo educativo, que no fragmenta administrativamente la protección, la intervención o el reconocimiento de los derechos. (c) La digitalización está agravando vulnerabilidades y acentúa la despersonalización, amparándose en la neutralidad de los algoritmos o protocolos administrativos, sin contar con la corresponsabilidad y la solidaridad personal, dos valores fundamentales para tomarse en serio una cultura de los derechos y, sobre todo, de las obligaciones." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-cuidar-cuidaron-20250726231445-nt.html

sábado, 19 de julio de 2025

Retos en la nueva gobernanza migratoria

"La agenda de esta semana ha estado condicionada por los disturbios en Torre Pacheco y la visita de Sánchez a Mauritania con la finalidad de regular flujos migratorios. En segundo plano han quedado las cesiones a los socios de gobierno y la progresiva desvertebración de las instituciones. Con ello, el gobierno aguanta una semana más y los asesores no descartan utilizar la fórmula de Torre Pacheco para entretener las audiencias en el nuevo ‘Gran Prix del Verano’. Es una fórmula ideal para los profesionales de la polarización inducida donde aparecen cuatro elementos de técnica política: (a) emociones que se despiertan, calientan y activan, (b) chivos expiatorios que se construyen con habilidad digital, (c) deseo originario de un benévolo poder paternalista que garantice ‘manu militari’ el orden y la seguridad, (d) las religiones como chispa identitaria que necesitan ser anuladas, controladas o privatizadas por la hipócrita neutralidad de un estado Leviatán. 

    Esta fórmula polarizante es poco constructiva para la convivencia y saca a la luz la inexistencia de un pacto nacional sobre la gobernanza migratoria que necesitamos. El gobierno actual no tiene el más mínimo interés en afrontar el tema con seriedad, cohesión y responsabilidad. Buena prueba de ello son dos datos importantes. Lo primero, no hizo caso al comisario europeo de Interior y Migraciones, Magnus Brunner, cuando instó a Sánchez a pedir más fondos en la UE y ampliar el despliegue de Frontex en Canarias. Lo segundo, hay una sentencia del Tribunal Supremo condenando al gobierno español que está sin cumplir dada la responsabilidad legal directa que tiene sobre los menores inmigrantes. 

    En lugar de instrumentalizar la inmigración y actuar de manera fragmentaria, reactiva y polarizadora, con el apoyo de la sociedad civil, el Congreso y el Senado deberían activar con urgencia una nueva gobernanza migratoria. No solo para evitar el mantra de que necesitamos una inmigración regulada, segura y legal, sino para fortalecer los deshilachados mimbres morales de nuestra democracia. La polarización inducida es una herramienta poderosa para debilitar la porosa frontera Sur y favorece la instrumentalización de los flujos migratorios, como arma para poner a prueba los vínculos morales de la ciudadanía. Lo ministerios, las autonomías y los municipios no pueden actuar aisladamente, las tensiones provocadas entre ellos agravan las crisis. No olvidemos que el reto no está solo en la acogida administrativa o laboral, sino en la plena integración cívica y cultural. Lo que requiere un marco confiable de institucionalidad donde ofrecer una seguridad y una solidaridad que ayuden a percibir la inmigración como oportunidad." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-retos-nueva-gobernanza-migratoria-20250719233238-nt.html

domingo, 13 de julio de 2025

Frenar la corrupción sin ejemplaridad

"El presidente Sánchez ha trasladado al Congreso un ‘Plan estatal’ con 15 medidas para frenar la corrupción. Lo hizo con la intención de frenar el descrédito y desmoralización del partido, del gobierno y de su figura personal. Prometió a socios y partido que tomaría medidas contra una corrupción que, además de situar la imagen de España por los suelos, está causando una desfiguración de todo el escenario político, empezando por los actores de la representación. Observen que los nacionalistas no han puesto ninguna pega al plan por el hecho de ser ‘estatal’, como sí lo hubieran hecho si, en lugar de ir destinado al maquillaje de la situación, hubiera sido destinado al reparto de inmigrantes, la lucha contra la pobreza o el absentismo escolar. 


 Hay serias dudas de que el plan sea oportuno y creíble. No podemos abstraer el plan del sectario personaje que lo presenta y de las malas prácticas de su trayectoria existencial. Es probable que se lo apoye el congreso y le aplaudan sus socios, pero la sociedad, los profesionales de la justicia, los técnicos de la administración, los funcionarios en general y hasta el ciudadano más sencillo conceden poco crédito al personaje. Saben que carece de autoridad y es consciente de ello, razón por la cual se ampara, ahora, en el Departamento anticorrupción de la OCDE y lo que ha llamado ‘contactos con la sociedad civil’. Huye hacia delante, no tiene quien le ampare y por ello acude a otras instituciones que le den una autoridad de la que carece, ¿desde cuándo le ha interesado la verdad?,¿desde cuándo le ha importado la sociedad civil?,¿desde cuándo ha obedecido a una fiscalía o expertos que no fueran nombrados por él? 

 Además de esta falta de autoridad de quien lo propone, el plan está condenado al fracaso por dos razones. Primera porque supone la creación de entidades administrativas politizadas, complejas y transversales, cuyos responsables no serán elegidos por razones de mérito y capacidad. Podemos fijarnos en la Agencia de Integridad Pública, el engorde de personal para la Oficina para Gestión de Activos, la realización de estudios demoscópicos y la sospechosa multiplicación de campañas publicitarias para la concienciación. Podemos fijarnos en los dudosos cambios de la ley de enjuiciamiento criminal que se proponen o lo bien que suena la expresión ‘optimizar la coordinación’. Y segunda porque no hay el mínimo atisbo de ejemplaridad en sus prácticas y las 15 medidas. No faltan controles, no faltan instituciones ni leyes, sí sobran mentiras, abuso de poder, arrogancia, orgullo incívico e hipocresía moral." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-frenar-corrupcion-ejemplaridad-20250712233823-nt.html

sábado, 5 de julio de 2025

Un proyecto nacional sin complejos

"Ayer comenzó en Madrid el XXI Congreso Nacional del PP. Las expectativas de triunfo ante un previsible adelanto electoral mantienen los ánimos caldeados y la maquinaria preparada para gobernar. Cuando aún no sabemos si los populares conseguirán una mayoría suficiente para formar el gobierno estable, es importante esbozar un proyecto nacional sin complejos que resulte atractivo. Es probable que las ponencias estén llenas de propuestas interesantes y análisis sugerentes, más centradas en la regeneración de las instituciones y la separación de poderes que en el reencantamiento de la vida cotidiana de las gentes. Con independencia de que se trabaje con luces cortas (limpieza urgente) o con luces largas (ilusión necesaria), a los cuadros les falta cierta confianza en sí mismos para trabajar sin complejos. 

    No los tenía Fraga cuando reclamaba la mayoría natural, no los tuvieron María San Gil y Piqué cuando defendieron el patriotismo constitucional y no los tenía Esperanza Aguirre cuando el ‘sorayismo’ de Rajoy la dejó fuera del juego político partidista. Y no los tiene Isabel Ayuso cuando se apropia de un espacio en la derecha donde pueden darse cita todos aquellos que no se dejan engañar por lo que Robert Scruton ha llamado ‘Pensadores de la nueva izquierda’. Scruton no sólo se atreve a presentar algunos autores que han nutrido las políticas de izquierda sino que utiliza el último capítulo para responder a la pregunta: ‘¿Qué es la derecha?’. A su juicio, cuando una persona no se declara de izquierdas, automáticamente es estigmatizada porque, una vez que los de izquierdas te consideran de derechas, te sitúan más allá de todo razonamiento, tus concepciones son irrelevantes, tu reputación se desacredita y tu presencia en el mundo es un error. Quienes no son de izquierdas, no son contendientes con los que se pueda discutir sino ‘una enfermedad que hay que erradicar’. 

    Para romper con esta simplificación y construir un proyecto nacional sin complejos no hay que remitirse al Felipe González de 1982, como ha hecho Feijóo, creyendo que así ganará el millón de votos del centro que proporciona el poder. Hay que tener un proyecto moral ilusionante, sin miedo a batallas culturales, ideológicas o religiosas. Es un error tejerlo con los mimbres electoreros del estado de bienestar, el individualismo moral o el egoísmo mercantil ilustrado. Es una oportunidad para recuperar el protagonismo de la sociedad civil, el respeto a las instituciones y la cultura de la responsabilidad. Quizá también para dignificar una clase media trabajadora, fiscalmente expoliada, políticamente gregarizada y culturalmente despreciada." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-proyecto-nacional-complejos-20250705234032-nt.html

sábado, 28 de junio de 2025

Financiar el desarrollo en tiempos turbulentos

"Los próximos días serán determinantes en la historia de la Ayuda oficial al Desarrollo (AOD). Es la primera vez que una Conferencia Internacional sobre esta financiación se celebra en España. Del 30 de junio al 3 de julio, Sevilla será la capital mundial de la gestión internacional de la cooperación porque allí se negociará la nueva arquitectura mundial de la deuda. Hubo un tiempo en el que la sociedad civil se movilizó pidiendo el 0,7% del PIB como ayuda al desarrollo. El éxito fue tan grande que desde los ayuntamientos a los ministerios, pasando por las universidades, cada vez era mayor el número de instituciones comprometidas por un desarrollo que ahora se apellida sostenible. Se presenta en objetivos diferenciados y forman parte de lo que en términos publicitarios se ha llamado Agenda 2030. 

    Quienes somos críticos con estas agendas porque dejan sin pensar lo que pasará al año siguiente (2031) o desconocen la dimensión histórica o multidimensional de la pobreza, lamentamos la simplificación partidista del desarrollo. Estamos preocupados porque la ‘Ley de Cooperación al Desarrollo Sostenible y Solidaridad Global’ que se aprobó en el año 2023, no ha conseguido un incremento significativo. Incluso en el propio año de su aprobación, la ayuda decreció, se pasó del 0,3% al 0,2%. La movilización sigue siendo éticamente necesaria porque la situación de muchos países no solo es preocupante o alarmante, sino kafkiana. Cada vez hay más países empobrecidos donde la AOD tiene que dedicarse a pagar los intereses. De esta forma se plantea de manera dilemática e irresoluble la cooperación: ¿deuda o desarrollo? 

    En lugar de invertir en educación, sanidad o potabilización, los países empobrecidos tienen que invertir lo recibido para pagar los intereses de lo prestado. Si añadimos el contexto internacional turbulento y los cambios en el clima, la brecha financiera se agranda. Este es el tema que se tratará en Sevilla, aunque el desarrollo puede estar condicionado por la deuda, no puede estar determinado. Hay que imaginar formas responsables de refinanciar la deuda que, a priori, no descarten a millones de personas. Incluso formas lúcidas de replantear el desarrollo como la condonación de la deuda para recordar que el origen de una saludable y buena economía no está en el lucro, el pillaje financiero o la especulación monetaria. Está en la confianza, que proporciona rostro a la economía, una confianza donde los ‘datos’ son revisados desde las ‘dotes’, donde hay tiempo para la condonación y, por tanto, ocasión para un perdón disruptivo que nace de una ‘economía del don’." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-financiar-desarrollo-tiempos-turbulentos-20250628231244-nt.html

sábado, 21 de junio de 2025

Gestión de la abundancia en la Defensa Nacional

"Hace unos días, el jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, el General Amador Enseñat y Berea, participó en unas jornadas donde expuso en poco más de un cuarto de hora los recursos con los que cuenta para promover una cultura de la seguridad y Defensa Nacional. Enumeró las características de los vehículos y recordó los efectivos personales. Aunque no detalló la distribución de las 73.667 personas que con una edad media de 37,9 años tiene que gestionar, señaló un rasgo importante: la complejidad. Me atrevería a llamarla ‘complejidad incierta’ por tres razones, primero geopolíticas, que incluyen nuestra situación estratégica en el marco de la Alianza Atlántica y el Mediterráneo. Segundo, culturales que afectan a la desmemoria en política social, educativa y sanitaria porque durante las últimas décadas se han deshilvanado y destrenzado los hábitos morales de una ciudadanía identificada y comprometida con su Defensa ‘nacional’. 

 En tercer lugar, por razones de política económica y presupuestaria. Hubo un tiempo en el que estas políticas gozaban de un gran consenso parlamentario y no eran objeto de disputa entre partidos. Parece ser que ese tiempo se ha comenzado a recuperar en otros países de nuestro entorno, forzados por la guerra de Ucrania y el zarandeo de Trump al mapa geopolítico del siglo XXI. Recordemos que los últimos presidentes norteamericanos pidieron a los ‘gorrones europeos’ que incrementaran su contribución y llegasen al 2% del presupuesto. No olvidemos tampoco que durante las últimas semanas los miembros de la Alianza están rediseñando sus políticas de seguridad y defensa llegando, en bastantes casos, al 5%. Porcentaje al que se ha negado explícitamente nuestro gobierno afirmando que con el gran esfuerzo que supone llegar al 2% sería suficiente. 

 Si me refiero a una complejidad incierta es porque en su conferencia, el propio general nos dejó un titular importante para la historia de la gestión de los recursos destinados a seguridad y defensa: ‘Antes teníamos qué comprar, pero no teníamos dinero; y ahora que tenemos dinero no tenemos qué comprar’. Esto significa que las décadas de estrecheces se han terminado y se está abriendo un horizonte de abundancia que ni los mejores analistas se imaginaron. Si a ello añadimos la fragmentación de la industria en los sistemas terrestres, la aceleración competitiva de la digitalización y la escasa cultura cívica de la Defensa, entonces podemos preguntarnos: ¿Seguiremos con el modelo estoico de austeridad o cambiaremos al modelo epicúreo de utilidad?, ¿el entusiasmo del capital financiero se contagiará también a los bienes comunes y el deshilachado capital narrativo?" Podéis ver el artículo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-gestion-abundancia-defensa-nacional-20250621233134-nt.html

sábado, 14 de junio de 2025

Pedir perdón sin reconocer culpa

"Sin tener que pagar entrada el pasado jueves asistimos a un espectáculo político difícil de calibrar. El todavía presidente Sánchez eligió el partido para escenificar la petición de perdón por las informaciones sobre el carácter estructural de una corrupción sistémica que parece afectar al partido y el círculo más íntimo del presidente. La puesta en escena fue austera para que el protagonismo se lo llevara el soliloquio del personaje, donde sólo faltaron lágrimas y kleenex, que sí nos regaló la presidenta de Navarra porque parecía emocionalmente más afectada. En un solo acto, y sin envidiar a María Guerrero, la obra representada llevaba por título ‘Pido perdón sin reconocer culpa’. 

    El espectáculo muestra que lo noble de la actividad política está relacionado con la vida moral de sus protagonistas. Quienes están acostumbrados a separar la Ética de la Política y afirman con frecuencia que el arte de gobernar no tiene nada que ver con los imperativos morales, se equivocan. El ejercicio moral de la gobernabilidad y el liderazgo ejemplar de una democracia liberal avanzada está vinculado a la honestidad, la sinceridad y unos mínimos de decencia. Está vinculado al respeto a unos ciudadanos considerados como personas mayores de edad, con capacidad de juicio y discernimiento, algo que hemos echado de menos en estas comparecencias. Después de los monólogos que nos ha dedicado tratándonos de manera infantil, ahora quiere que, en un ejercicio de amnesia normativa, inmadurez cívica y olvido político, le perdonemos. El perdón es una figura moral cuya grandeza y efectividad está relacionada con las actividades simbólicas de una memoria relacional o esperanzada. 

    Nos ha pedido perdón y estamos obligados a responderle. El perdón se pide para que sea reconocido y devuelto en un acto de generosidad y sobreabundancia moral que facilita la reconciliación. Nos ha reclamado un acto de generosidad moral sin reconocer culpa alguna. El espectáculo resulta grotesco porque en lugar de dimitir y hacer efectivo el reconocimiento de una culpa, que se irá agrandando con el tiempo y que arrastrará o ahogará a todo el entorno gubernamental en el pozo de la indignidad moral, nos pide a los ciudadanos que movamos ficha y le perdonemos. El lenguaje coloquial tiene una expresión: ‘tener cara de cemento armado’. La ciudadanía ha comprobado que la palabra del presidente tiene poco valor. Verán que antes del 27 tendremos elecciones. El goteo de dimisiones y la previsible ‘operación Madina’ entre los barones del PSOE no ha hecho más que comenzar. En palabras de Hamlet, algo huele a podrido en la Moncloa." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-pedir-perdon-reconocer-culpa-20250614232923-nt.html

sábado, 7 de junio de 2025

La ética del "aceptar pulpo"

"Algunos se acordarán del ‘Scattergoris’, un juego de mesa que se anunciaba en televisión con una escena memorable. Durante el juego, en una de las categorías se pregunta por animales de compañía que empiecen por la letra ‘p’. Enfadado porque otro jugador se le adelantó, el propietario del tablero amenaza ostensiblemente con marcharse y llevarse el juego si no aceptan su ingeniosa propuesta. Termina el anuncio con los miembros de la mesa embobados, plegándose a su capricho y rogándole que vuelva a la partida afirmando: ‘aceptamos pulpo como animal de compañía’. La expresión se ha popularizado y se usa más de lo que nos imaginamos. 

    Sin ir más lejos, hace unos días y al terminar su intervención en una mesa redonda, una talludita colaboradora del sanchismo, afirmó sin el mínimo reparo que ella practicaba la ética del aceptar pulpo como animal de compañía. Sin pedirle explicaciones, me las dio ella misma, remiténdose a la postergación de los principios en detrimento de las circunstancias o el realismo moral, en temas como la defensa, la energía nuclear, la guerra sucia, el feminismo, el constitucionalismo, la amnistía a los golpistas, o incluso el incumplimiento en los compromisos de cooperación. Quería que yo le diese la razón aplaudiendo su escandaloso zambullido en el pragmatismo político. Comprobé que, además de los ‘millennial’ o la ‘generación X’, tampoco los ‘boomers’ sanchistas distinguían bien la ética de la convicción de la ética de la responsabilidad. Para desdoro de la responsabilidad política weberiana donde hay límites éticos, identifican su pragmatismo emocional de papagayo con el desprecio de cualquier ética mínima.

    Pero el problema no se encuentra en estas élites sino en la popularización, vulgarización y banalización de esta ‘ética de aceptar pulpo’. Ahora, vemos como normal la aceptación de lo inadmisible o incluso transaccionar con algo que no se comparte, que no se desea, que no se estima como bueno o que no se quiere. Más que maquiavelismo asistimos al ‘todovalismo’ para conseguir una gobernabilidad de saldo. Vemos cómo los representantes en cualquier nivel organizativo aceptan todo tipo de chantajes, sin darse cuenta de que al aceptar pulpos no sólo aceptan lo que sería un ‘molúsculo cefalópodo’, sino un sobón o un sujeto con manos largas. El triunfo de este pragmatismo emocional describe la desmoralización política que nos envuelve y muestra un estado de resignación o condescendencia donde la ética mínima, que nos ilusionó como pueblo en la transición, parece dimitir de sus facultades y rendirse ante muros, fangos, lodos, mafias o casquerías." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-etica-aceptar-pulpo-20250607234331-nt.html