domingo, 28 de junio de 2020

La maleta de los besos robados

"Hace unos días apareció una noticia sorprendente. Ballesol, en su residencia de Valterna, en Valencia, ha instalado el “arco de los abrazos” para que, de alguna forma, los residentes y sus familiares puedan entrar en contacto de forma segura. Las imágenes que acompañan la noticia muestran un arco parecido al que se utiliza para detectar metales en el que hay algo parecido a una cortina de acetato flexible y resistente donde entrar los brazos y llegar al contacto con el ser querido. Al ser transparente y flexible, el metacrilato permite que el visitante introduzca sus manos, extienda sus brazos y entre en contacto con el residente. La emoción contenida por los protocolos de la visita se rompe cuando se produce el abrazo. Entre el abrazo real físico y el abrazo virtual, los promotores de esta iniciativa ofrecen la posibilidad de un contacto emocionalmente intenso y seguro.

 

El éxito de esta propuesta se encuentra en la rapidez con la que han conseguido responder a la necesidad de contacto corporal con el que expresamos sentimientos, compartimos emociones y construimos el nivel más básico del mundo de los valores. Nadie se ha preguntado si el arco estaba homologado por la UE o cumplía las normativas ecológicas de las sucesivas normativas de AENOR o ISO. Ha sido un modo de recuperar los abrazos y entrar progresivamente en una normalidad que parece presidida por el cálculo de la distancia justa entre los cuerpos. Es muy difícil caminar sin miedo, aproximarse a los otros sin temor al contacto y atreverse a besar a alguien con quien no convivimos habitualmente. Habíamos prestado excesiva atención al universo del “derecho al cuidado” en el tema de las residencias y se nos había olvidado la atención emocional del contacto entre los cuerpos.

 

Este temor a la distancia que se ha instalado en nuestra vida cotidiana está generando unos hábitos nuevos donde no sólo tenemos miedo respetuoso a estrechar la mano, fundirnos en un abrazo o expresar nuestros afectos con un beso. Sería una pena que la pandemia hubiera transformado el necesario respeto hacia los demás en un enfermizo miedo al contacto real, físico y emocional. Estos días en los que hacemos maletas hay una que parece imprescindible: la maleta de los abrazos y los besos. Es muy probable que sea la misma a la que se refería Víctor Manuel cuando, cantando, se preguntaba “¿A dónde irán los besos…que no damos, que guardamos?” Cada día que pasa parece más llena y no sabemos si en la experimentación de la vacuna alguien tendrá en cuenta este  empobrecimiento gregario de nuestra vida emocional." Podéis ver el artículo completo en:  https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/maleta-besos-robados-20200628235812-ntvo.html


domingo, 21 de junio de 2020

Politizar las residencias

"Ana Lanuza, la fiscal coordinadora de lo civil, ha pedido a la administración pública valenciana que se siente con los responsables de las residencias de mayores para elaborar un protocolo con el que coordinar la atención sanitaria. Aunque se mantienen abiertas numerosas diligencias judiciales, ha instado a las partes para que analicen lo sucedido, valoren las prácticas realizadas y aprendan de los errores cometidos. El tema no es baladí porque la mitad de los fallecidos durante la pandemia eran usuarios de residencias. Aunque los recorridos judiciales de las denuncias sean muy diferentes y sea difícil delimitar culpabilidades, es necesario clarificar y delimitar responsabilidades. Es la única forma de que el cuidado residencial no sea instrumentalizado de forma partidista.

Las residencias centrarán el debate político. Recordemos que Iglesias criminalizó a la presidenta de Madrid, literalmente dijo “lo sucedido es un escándalo, si no es un crimen”. La propia Isabel Ayuso ha reaccionado airadamente porque las considera unas   declaraciones ofensivas, de alguien que no ha pisado ninguna de las residencias a las que se refiere y con la única finalidad de echar gasolina en la vida pública. Hay documentos de las autoridades sanitarias de todas las comunidades que aconsejan no derivar a hospitales, lo que no sólo ha significado un “doble confinamiento” o maltrato institucional para los mayores, sino la negación del derecho fundamental a la atención sanitaria. Se da la paradoja de que algunos mayores que no estaban en residencias, sí han sido atendidos, e incluso utilizar las UCI; a diferencia de los residentes, a quienes se aplicaban criterios “ageístas” y discriminatorios por los cuales sólo recibían trato paliativo.

No está claro que las decisiones que se han tomado sean incorrectas, pero sí está claro que ha faltado mucha previsión, coordinación, diligencia y humanización de los cuidados. La relación con las familias ha sido manifiestamente mejorable y cuantos más datos tengamos o mayor información esté disponible, será mejor para todos. El gobierno cometió errores graves las tres primeras semanas del estado de alarma. Tres datos; (a) el 19 de marzo Iglesias asume el control de todos los servicios socio-sanitarios, (b) el 23 la fiscal general abre diligencias por el maltrato a los ancianos que observó la UME, y (c), el 1 de abril el gobierno se desdice y ordena archivar diligencias y desmentir información de la UME. Como sucedió con el 8M, una prueba más de que al gobierno le preocupa más la retórica que la ética." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/politizar-residencias-20200621234630-ntvo.html

domingo, 14 de junio de 2020

Ocurrencias educativas

"Esta semana hemos conocido las instrucciones que el gobierno ha propuesto para organizar el próximo curso. Tanto la ministra Celaá como el ministro Castells, han presentado sendos documentos con los que regular la vuelta al cole. Aunque podrían haber sido los primeros en dar a conocer sus instrucciones y mostrarse como gobierno preocupado por la comunidad educativa, los ciudadanos hemos comprobado que estos temas no son prioritarios para el gobierno. Además, las propuestas que han hecho pueden calificarse como simples ocurrencias o ejercicios literarios de gentes que desconocen la realidad cotidiana de las aulas, los aprendizajes y las dinámicas educativas.

Perplejos por estas instrucciones, los consejeros tenían dos opciones: acatar resignadamente estas ocurrencias o negarse explícitamente a cumplirlas en un ejercicio de sinceridad política. Es imposible que haya consenso para aplicar estas medidas. Primero porque cada comunidad tiene competencias propias, y segundo porque muchas son ridículas logorreas redactadas por los responsables de la neolengua orweliana con la que se ha gestionado la pandemia. La ministra Celáa se cuidó mucho de utilizar el término “ratio” para pedir que se creen “agrupaciones flexibles” a modo de burbujas, set o módulo en el que los niños se muevan. Lo de optimizar los espacios y pedir que se utilicen instalaciones como gimnasios, bibliotecas, pasillos y laboratorios es ridículo. Más ridículo aún es sugerir que los alumnos coman en aulas o las clases se den al aire libre.

Aunque se presta menos a los chistes, lo del ministro Castells tampoco tiene desperdicio. Ha basado su recomendación en dos tipos de coeficientes, uno el de ocupación teórica y otro el de ocupación real. Las universidades organizarán la enseñanza según los coeficientes que resultarán de dividir el número de matriculados separados a 1,5 m de distancia, con la capacidad real de las aulas. Si a ello añadimos el concepto de “presencialidad adaptada”, “formas digitales de interacción”, “digitalización reforzada” o enseñanza híbrida, entonces comprobamos los kilómetros de sentido común que separan la enseñanza ministerialmente pensada de la vivida.

Los responsables de los centros educativos no tendrán más remedio que aplicar cierto sentido común. Es lamentable y empobrecedor que los educadores empleemos nuestro tiempo en reuniones, papeles y documentos cosméticos que irán directamente a la papelera. Era más sencillo pedir prudencia a toda la comunidad educativa y transmitir confianza en los profesores para aplicar, entre todos, el imperativo de precaución." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/ocurrencias-educativas-20200614235609-ntvo.html 

Ética del cuidado en la era digital

domingo, 7 de junio de 2020

Ciudadanía subvencionada

"El día 1 publicó el BOE la regulación del “Ingreso mínimo vital”. Nace para evitar la exclusión social y facilitar la integración de personas residentes en España mediante la asignación de una renta que actúa como “ingreso” para cubrir sus necesidades básicas. Las 43 páginas del decreto tienen muy poco de improvisación porque también tienen la finalidad de poner orden en la selva autonómica de Rentas “mínimas”, “básicas” o “de inserción”. Resultará interesante analizar su aplicación porque el documento quiere “garantizar la participación plena de toda la ciudadanía en la vida social y económica, rompiendo el vínculo entre ausencia estructural de recursos y falta de acceso a oportunidades en los ámbitos laboral, educativo o social de los individuos. La prestación no es por tanto un sin en sí misma sino una herramienta para facilitar la transición desde la exclusión social que les impone la ausencia de recursos hacia una situación en la que se puedan desarrollar con plenitud en la sociedad”.

Quienes conozcan la redacción habrán comprobado que integra diferentes modelos de ciudadanía, quizá como expresión de un gobierno híbrido vergonzante e incapaz de comprometerse con la explícita ciudadanía (liberal y social) de la Constitución del 78. Amparándose en el laberinto académico de las ciudadanías “liberal”, “social”, “económica”, “nacional”, “cosmopolita” o “multicultural”, deja al margen la ciudadanía de las capacidades personales, la cultura del esfuerzo y la dignidad del trabajo. A pesar del transparente sistema de cálculo que se diseña, al olvidarse de la corresponsabilidad ciudadana, la debilidad de la voluntad y el compromiso personal, puede crear las condiciones para una ciudadanía subvencionada.

Aunque estos legisladores se atribuyan la paternidad de la iniciativa, debemos recordar a Luis Vives, quien publicó “De subventione pauperum” (Brujas, 1526), traducido como “Socorro de los Pobres” y donde argumentaba cómo atender con justicia a súbditos necesitados. Hace casi treinta años, un grupo de profesores europeos promovieron políticas universales de rentas y crearon B.I.E.N. (Basic Income Ethic Network), liderados por Philippe van Parijs en la Universidad Católica de Lovaina. Mientras que otros compañeros entendían la renta en términos de “subvención”, él lo planteaba en términos de “capacitación”. Cuando en 1994 le enseñé el “Socorro de los pobres” y comprobó que sus planteamientos de justicia se remontaban a la monarquía española, bautizó como “Sala Vives” al aula de la Cátedra de Ética Económica y Social de la Universidad Católica de Lovaina." Podéis verel artículo completo en: 

miércoles, 3 de junio de 2020

La pregunta por el sentido de la vida

La pregunta por el sentido de la vida. Entre el desierto exterior y el castillo interior.
Conferencia pronunciada en el Aula Católicos y Vida pública de la ACdP, el 26 de mayo de 2020.
https://www.youtube.com/watch?v=FgjpYDMGrr0&feature=youtu.be

Católicos en la "nueva" vida pública



Conferencia impartida el 29 de mayo de 2020, con el título "Católicos en la nueva vida pública: samaritanos, combativos y conectados"

https://www.architoledo.org/noticias/video-la-ponencia-del-profesor-agustin-domingo-moratalla-catolicos-la-vida-publica/