Ante todo y en primer lugar porque no hay arrepentimiento de ningún tipo. Conscientes de la dimensión pedagógica y publicitaria de su salida de la cárcel, los presos indultados no han mostrado la más mínima señal de arrepentimiento. De esta forma, la orgullosa individualidad perdonada manifiesta su deseo de romper con una generalidad reconciliada que se ha sacrificado a sí misma. En terminología de Hegel, el indulto es una figura de reconocimiento y reconciliación que la voluntad general realiza para situarse al nivel de la voluntad individual, como si el contrato social hiciera apalabrada memoria de la vinculación mutua entre ciudadanos. Si después de la gracia el perdonado se mantiene y empecina en la propia certeza de sí, no sólo persiste en su enajenación, sino que deslegitima voluntariamente a su comunidad política y retorna al estado de naturaleza. Sin arrepentimiento personal, los indultos son recursos tácticos de un sistema judicial partidístamente amaestrado.
En segundo lugar, porque estos indultos están provocando una desmoralización acelerada de la ciudadanía, lo que supone un deterioro de la confianza en algunas instituciones que no están sobradas de crédito como los tribunales de justicia. Se han concedido los indultos dando la espalda al ministerio fiscal y al tribunal sentenciador, por eso el inmediato recurso anunciado abrirá un debate interesante entre los fiscales sobre la arbitrariedad de este caso, para interpretar la motivación con la que se ha concedido. Se plantea la necesidad de motivar –o no- los indultos en razones indeterminadas de “justicia, equidad o utilidad pública”. Aunque no sabemos por dónde irán las deliberaciones, la arrogancia de los indultados, la inconsistencia moral del gobierno en sus pronunciamientos públicos y la debilidad del estado durante todo este tiempo están trayendo como resultado una peligrosa desconexión entre gobernantes y gobernados. Desánimo peligroso que rentabilizan siempre aquellos villanos desagradecidos, y desgraciados, que aún promueven la guerra de todos contra todos." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/desmoralizacion-indulto-20210626004452-ntvo.html





