sábado, 31 de enero de 2026

Sánchez y el empobrecimiento de las naciones

"Este año se cumplen 250 años de la publicación de ‘La riqueza de las naciones’, obra de filosofía moral con la que arranca el liberalismo económico. Esta obra de Adam Smith nos recuerda la importancia de sentimientos como la compasión o la empatía que completan la importancia del egoísmo y el amor propio como expresiones del ‘homo economicus’. Para los liberales más naturalistas el acento se pone en el egoísmo como motor de la economía, para los liberales más contractualistas, el acento se pone en la reciprocidad, llegando a cuestionarse el origen de la riqueza de las naciones: ¿’homo oeconomicus’ versus ‘homo reciprocans’? El tema no es baladí porque las variantes del liberalismo interpretan de manera diferente la cuestión y la actualidad del anarcocapitalismo ha puesto en primer plano un tema en el que también ha entrado el socialismo español. 

    No me refiero al documento de Jordi Sevilla sobre la socialdemocracia, sino a las prácticas de los últimos gobiernos socialistas. No me estoy remitiendo a ningún documento, sino a leyes, discursos y prácticas políticas que nos llevan a preguntarnos por el empobrecimiento de las naciones, es decir, en qué medida estos gobiernos facilitan análisis e información suficiente para escribir un ‘Tratado sobre el empobrecimiento de las naciones’. Aunque los datos macroeconómicos muestren crecimiento y la economía financiera en su dimensión bursátil expresa rentabilidad de dos dígitos, las dotes cívicas de los asalariados, trabajadores, autónomos y toda aquella clase media sobre la que se asentaban los estudios de Adam Smith se empobrece aceleradamente. Zapatero y Sánchez encontraron la fórmula para el empobrecimiento de sus pueblos: muros, divisiones, enfrentamientos, partidización de los imaginarios y lo que técnicamente se llama ‘polarización’. Deberían llamarse técnicas para la desvinculación o guerracivilismo moral. Tienen el mérito de liderar la industria del empobrecimiento moral de los españoles. 

    Sin entrar en los análisis de David Ricardo y la tradición marxista, estamos comprobando cómo el estado de las ‘infraestructuras’ tiene una estrecha relación con las ‘superestructuras’ ideológicas de los gobiernos. Sin entrar en las teorías del capital, uno puede comprobar que pretenden descapitalizar moralmente al pueblo, en lugar de estimular la nobleza del ‘homo reciprocans’, han alimentado los peores instintos del ‘homo oeconomicus’. En lugar de incentivar y reforzar la ‘mano tangible’ que construye cooperación y capital social; en lugar de remover obstáculos para que actúe la ‘mano invisible’, su colonización del estado por la ‘mano visible’ de esta versión atomizadora del socialismo parece que impulsa a liderar la industria del empobrecimiento moral de las naciones." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-sanchez-industria-empobrecimiento-20260131234132-nt.html

sábado, 24 de enero de 2026

Hiperconectados e hipersolitarios

"Jenny Kim es una ingeniera coreana que ha sido invitada al Foro de Davos para participar en un coloquio sobre la protección de los menores en entornos digitales. En un momento de su intervención señaló que usa las redes sociales y los amigos creados con la inteligencia artificial generativa porque necesita que la reciban con empatía, que le proporcionen conversaciones para afrontar la vida con sentimientos positivos y que actúen como compañeros que la escuchen sin límite cuando está en cualquier parte del mundo. No negó valor en ningún momento a las relaciones corporales y reales, pero dejó muy claro que la IA generativa era una buena compañera. 

    También intervenían Bill Reddy, CEO de ‘Pinterest’ y Jonatham Haidt, autor del libro ‘La generación ansiosa’. El cuadro generacional estaba completo para analizar el impacto de la digitalización en los menores. Entre la ingeniera Kim que representaba a los profesionales jóvenes y el psicólogo Haidt que representa a los ‘boomers’, Reddy representaba al economista ‘posmillenial’ para quien los dispositivos digitales pueden usarse para despertar las más bajas pasiones (lo llamó ‘los peores ángeles’) y, a su vez, para cooperar y mantener compañeros en todo el mundo (los mejores ángeles). Los tres se remitieron en algún momento a la regulación del tabaco y su carácter adictivo para mostrar que las redes están diseñadas para generar adicción y atrapar el funcionamiento neuronal. Igual que el tabaco ha terminado regulándose, el uso de los dispositivos también tendría que regularse de manera coordinada, alejando a los menores del oasis de la toxicidad hasta que tuvieran 16 años, hasta que hubiesen desarrollado funciones ejecutivas propias de un autocontrol básico, propio de una personalidad sana. 

    El secuestro, pirateo y alteración de la atención está generando graves problemas de salud, integración social y maduración de la personalidad. Haidt se mostró contundente porque, además de incidir en la regulación y restringir el uso de dispositivos móviles en centros educativos (incluso de enseñanza superior), señaló que no existen sustitutos digitales al contacto humano, el encuentro interpersonal, las relaciones corporales y reales. La respuesta no puede ser individual; para evitar aislamiento y ostracismo de los menores, debe ser familiar, educativa, política y cultural. El coste del aislamiento y los límites en el uso deberían amortizase invirtiendo en capital relacional común, comunicación, zonas de juego e intercambio. No se trata de aislar o retirar a los menores de las redes o IA, sino de protegerlos para que la hiperconexión no sea la causa primera de la hipersoledad o depresión juvenil." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-hiperconectados-hipersolitarios-20260124000239-nt_amp.html

domingo, 18 de enero de 2026

La fiebre de la gerontotecnología

"El envejecimiento está generando una transformación social sorprendente. Algunos creen que la Inteligencia Artificial arreglará los problemas de las políticas sociales y consideran que con el desarrollo de una digitalización aplicada a los mayores solucionaremos los problemas de soledad, aislamiento, discriminación y edadismo que están emergiendo. En menos de cinco años el número de mayores se incrementará en cinco millones, pasaremos de los 10 millones en 2025 a los 15 en 2030. Las nuevas tecnologías aplicadas al envejecimiento ofrecen oportunidades para construir una sociedad de los cuidados. A veces nos creemos que recursos como la IA, la robótica asistencial, los dispositivos que facilitan la movilidad, las aplicaciones para dispositivos o el incremento en la calidad en la teleasistencia son focos únicos en los que invertir. Además de olvidarnos de la comunicación corporal y feminización de los cuidados, nos creemos que el desarrollo de la ‘gerontotecnología’, es decir, el desarrollo de herramientas tecnológicas aplicadas al bienestar de los mayores, será suficiente para consolidar unos servicios sociosanitarios dignos. 

 Los diferentes planes gerontológicos y los desarrollos de la Ley de Dependencia han intentado apropiarse de oportunidades que la tecnología ofrece para la organización de los cuidados. Sin embargo, los datos demuestran que las administraciones actúan fragmentariamente en cuestiones gerontológicas, con poca coordinación, previsión o planificación. Además, consideran los presupuestos en gerontología social como parte del ‘gasto’ y se conforman con parches electorales como la contratación acelerada que agilice los miles de expedientes sin resolver. Los estudios señalan que la media de espera para recibir una ayuda domiciliaria o económica es de 349 días, con más de 290.000 personas en listas de espera. Nadie ha contabilizado el número de mayores que murieron antes de recibir la ayuda que unos meses o años antes solicitaron. Si a ello añadimos el sometimiento de los mayores y sus familias a la tiranía de la digitalización administrativa porque les obligan a relacionarse digitalmente con los servicios, el descontento, desencuentro y despersonalización son cada vez mayores. 

 La situación es preocupante porque se busca reparar la bioprecariedad asistencial con la bioprecariedad digital, cayendo los gestores en la bioprecariedad moral, es decir, sin reconstruir un modelo comunitario de cuidados justos. Quizá la IA sea la fiebre que nos permite descubrir algunos virus o tumores que el autismo administrativo, alimentado por el atomismo moral, no quiere afrontar; y nos ayude a descubrir lo descuidada que tenemos esta política social, con prácticas que han convertido en fines lo que tendrían que ser medios para el cuidado integral de los mayores." 
Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-fiebre-gerontotecnologia-20260117000039-nt_amp.html

sábado, 10 de enero de 2026

Venezuela: transición y transacción

"Pocos meses antes de que con la victoria de Felipe González se culminara la transición en España, el profesor Juan José Linz participaba en un seminario sobre las transiciones a la democracia organizado en Tokio por la Asociación Internacional de Ciencia Política. Como resultado de aquella intervención, ocho años más tarde publicó un interesante artículo donde sintetizaba alguna de sus investigaciones en ‘transitología’, parte de la filosofía política que analiza el tránsito entre regímenes políticos en general y, sobre todo, de los regímenes autocráticos a democráticos. El artículo se publicó en 1990, en la ‘Revista Española de Investigaciones Sociológicas’ y resume ideas que ya había presentado en la Universidad de Yale, donde desarrolló su carrera.

    Su propuesta no dejaría de ser meramente académica si el protectorado o tutela que Trump ha impuesto en Venezuela no fueran relevantes. Aunque las investigaciones de Linz responden a un contexto histórico global predigital, muy diferente al ‘iliberalismo’ actual, donde el horizonte de la democracia parecía orientar los procesos y donde la caída del muro en 1989 abría posibilidades para la democracia, hay consideraciones que resultan de utilidad para nuestro presente. Sobre todo, porque las fases de transición que ha señalado el Secretario de Estado Marco Rubio deben mucho a las investigaciones en transitología de Linz. La estabilización, la recuperación y la transición después de elecciones libres marcan el ritmo con el que parece trabajar la administración Trump. 

    Con la indicación de estas fases, señala que las transiciones exigen gestionar bien las expectativas, los liderazgos de las élites y los tiempos. Tanto de los triunfadores de las elecciones que están fuera del país, como de una ‘nomenklatura’ interna que comenzará a fraccionarse entre los ‘duros’, partidarios de mantener el ‘estado de conmoción’ decretado el pasado día 7 de enero (donde el miedo y el terror son los elementos cohesionadores), y los ‘blandos’ o moderados partidarios de redemocratizar, desmilitarizar y acelerar los nuevos comicios que devuelvan la legitimidad al pueblo. Como señala Linz, no hay transición sin transacción y por muchas variantes de transición que tengamos, hay dos claves importantes que pivotan siempre sobre las élites y su liderazgo: el nivel de confianza en la honradez de quienes participan en la reinstitucionalización de la democracia y la estabilidad institucional basada en cierto equilibrio de poder. El hecho de comenzar liberando a los presos políticos podría ser una valiosa señal con la que generar confianza y desterrar el régimen de miedo con el que actúa un chavismo autoritario o casi ‘sultanístico’ en terminología de Linz." Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-venezuela-transicion-transaccion-20260110233644-nt.html

domingo, 4 de enero de 2026

'Los domingos', obra abierta

"En la carrera hacia los Goya, la película ‘Los domingos’ puede tener un papel destacado. Dirigida por Alauda Ruíz de Azúa, recibió la Concha de Oro en el festival de San Sebastián y se ha convertido en una de las más taquilleras de 2025. Detrás de las películas de Santiago Segura o Alejandro Amenábar, con más de 600.000 espectadores, la historia que cuenta se ha hecho un hueco en las conversaciones familiares. Cuenta la historia de una joven adolescente que en el último año del bachillerato plantea en su familia que se encuentra en un proceso de discernimiento porque tiene vocación religiosa. En el entorno familiar que se crea en la comida de ‘los domingos’ se plantea el dilema entre la entrada en la universidad o la entrada en un convento. Ainara, la protagonista, que vive con su padre y sus hermanas, plantea este dilema en un contexto familiar donde interviene Maite, una tía que parece desempeñar el papel de la madre ausente en ese entorno familiar y educativo. 

    Cuando la joven plantea su decisión, los familiares toman posiciones, empezando por la abuela y, sobre todo, el padre y la tía Maite. Esta última representa el papel de la razón y la sensatez, empeñada en mostrar la irracionalidad de la fe y la posibilidad de que su vocación sea fruto del engaño, el escape o la presión del colegio católico en el que se encuentra. También el espectador juega un papel importante por dos razones. Primera, porque nos obliga a tomar posición ante la relación que tienen nuestros hijos con las confesiones religiosas. Y aquí es donde ha provocado debate entre la crítica; mientras unos piensan que se trata de una imagen amable de la Iglesia y la vocación, otros piensan que describe la rendición de una adolescente vulnerable y traumatizada. Y segunda, porque no estamos ante una película católica. La directora no es creyente y nunca ha querido hacer ningún guiño católico al público católico. Aunque la película nos permite hablar de cuestiones relacionadas con la fe, también incluye la relación entre el amor y la libertad. 

    Aunque se plantea el misterio de una vocación religiosa más o menos verosímil (quizá como huida o refugio) y el papel de racionalidad de las creencias religiosas, es una oportunidad para afrontar la relación entre el amor y la libertad en la educación de nuestros hijos. Al no simplificar y atender a los personajes desde dentro comprobamos su potencial interpretativo, ofreciéndonos en terminología de Umberto Eco, una ‘obra abierta’." 
Podéis ver el artículo completo en: https://www.lasprovincias.es/opinion/agustin-domingo-moratalla-domingos-obra-abierta-20260103000457-nt.html