domingo, 26 de octubre de 2014

El héroe de los profesores

"Esta semana ha visitado nuestro país Mick Waters, uno de los responsables del Plan Nacional de Educación del Reino Unido. Ha concedido varias entrevistas y en una de ellas ha expresado ideas llenas de sentido común que en el contexto educativo español pueden resultar revolucionarias. Sostiene que unos países debemos aprender de otros, una idea subversiva porque aquí perdemos excesivo tiempo mirándonos el ombligo. Los sucesivos intentos de mejora no pueden hacerse con un planteamiento autorreferencial, es decir, centrado en nuestra propia gramática, comunidad, país o tribu. Esto no significa hipotecar las propias tradiciones sino buscar con sana curiosidad lo bueno de los otros sistemas para que todos los alumnos se puedan beneficiar.

Hasta ahora, los sucesivos reformadores han estado más pendientes de las cuotas de poder sindical o partidista que de las pedagógicas. ¿Cambiar la educación para que los niños se puedan beneficiar? ¿Pensar únicamente en los niños sin evaluar los costes políticos, económicos o administrativos?¿No eran las familias, los padres y los votantes nuestros clientes?... Pues sí, se trata de empezar a educar desde los niños. Si así fuera, descubriríamos que las programaciones son complejas, estresantes, aburridas y algo absurdas.

También ha subrayado el papel de los profesores. No ha dicho nada de los presupuestos, las áreas de conocimiento o la carrera profesional, se ha limitado a decir que enseñar bien exige un buen liderazgo y es un trabajo duro al que la sociedad debería prestar el máximo respeto. El grado de satisfacción de los docentes depende del respeto que padres, alumnos y comunidad educativa les tienen.

Afirma que la flexibilidad en la organización de los tiempos de aprendizaje es fundamental. No todos los aprendizajes requieren el mismo tiempo ni la misma estructura horaria. Hay lecturas o actividades que requieren toda una mañana, o todo un día. El hecho de que todas las lecciones y aprendizajes tengan la misma duración para facilitar la gestión administrativa es un poco absurdo porque unas materias como los idiomas requieren breves prácticas continuas y otras como la literatura, el arte o la geografía requieren prácticas prolongadas.


Habló del informe Pisa y exige que se aprenda a mirar los datos con perspectiva, “sin detenerse mucho en ellos”. La perla más importante se la dedicó a los servicios de inspección cuando dijo: “si hacemos prevalecer la contabilidad, entonces los profesores se preocuparán más por tener al inspector contento… y demasiadas veces esto no es lo mejor para el niño”. Esta voluntad de perspectiva es recibida con alivio entre unos docentes hartos de rellenar impresos, cumplimentar formularios, realizar informes o estabular la información. Por eso algunos profesionales de la política educativa lo han llamado “el héroe de los profesores”." Podéis ver el artículo completo en Las Provincias, 26 de octubre de 2014.

domingo, 19 de octubre de 2014

Maestros de ciudadanía

"Hace unos días expliqué la importancia de los héroes homéricos en la educación griega. Figuras como las de Aquiles, Ulises, Agamenón o Héctor siguen siendo teniendo fuerza moral no sólo porque hablan de unos determinados valores como la lealtad, la ejemplaridad o la perseverancia sino porque empeñaron su vida comprometiéndose en aquello que decían. Al terminar esta clase hice dos preguntas que suelo hacer todos los años: ¿conocen el personaje que preside el claustro del edificio central de la universidad en la calle la Nave?, ¿saben a quién está dedicado la columna situada entre las facultades de Filosofía y Psicología?


Aunque el lector no se lo crea, las respuestas siempre son las mismas. Los alumnos desconocen que la figura que preside el claustro de la universidad donde estudian está dedicada al humanista Luis Vives y que la columna que sortean varias veces al día cuando pasan de la facultad al aulario está dedicada al profesor Manuel Broseta. Antes se inquietaban y sorprendían porque descubrían un vacío dentro de sus conocimientos y preguntaban con cierta curiosidad cómo reparar esa laguna formativa. Ahora, ni se inquietan, ni se sorprenden, como mucho llegan a tener cierta curiosidad arqueológica por unos personajes que la cultura de su entorno tiene localizados en el baúl de los recuerdos.

Este año resultará más fácil refrescarles la memoria;  además de programar una visita al edificio histórico de la universidad donde el profesor Daniel Benito les explicará como nadie las aventuras y desventuras Vives, tendremos ocasión de visitar la exposición que se ha inaugurado esta semana donde podrán conocer el personaje asesinado por ETA al que le dedicamos la columna que sortean a diario. Además de la figura del profesor Broseta, estos alumnos podrán conocer otras dos figuras de la reciente historia de nuestra democracia: los profesores  Ernst Lluch y Francisco Tomás y Valiente. La universidad les rinde homenaje con la finalidad de mostrar que no sólo están unidos biológicamente por el disparo de la banda terrorista ETA que acabó con sus vidas sino que se hallan trenzadas biográficamente por una vocación universitaria que es, a la vez, una vocación cívica. No recordamos únicamente tres víctimas de ETA sino tres maestros de ciudadanía.

Enmarcados dentro de la misma generación porque nacieron entre 1932 y 1937, la exposición los recuerda como estudiantes inquietos, maestros universitarios, ciudadanos políticamente comprometidos y personajes que deben tener un sitio privilegiado en la memoria de nuestra joven democracia. Estas cuatro secciones nos ayudan a plantear la estrecha relación que hay entre la educación y la política, entre la docencia y el compromiso social. También nos ayudan a recordar que la política es una profesión de servicio que requiere voluntad de verdad y espíritu de sacrificio." Podéis ver el artículo completo en Las provincias, 19 de Octubre de 2014.


domingo, 12 de octubre de 2014

El virus de la legislatura

"Cuando analicemos el primer gobierno de Rajoy comprobaremos que hubo un antes y un después en la gestión de la crisis del Ébola. Ahora que el gobierno se disponía a presentar unas cuentas menos restrictivas y parecía que la segunda parte de la legislatura podría conseguir que remontaran las encuestas, el Ébola irrumpe inesperadamente. No lo hace de una manera discreta como un problema de impericia o imprudencia sino como un problema de habilidad  política con mayúsculas.

Quienes piensan que se trata únicamente de un problema sanitario están equivocados. No sería justo limitar las responsabilidades al ministerio de Sanidad que, hoy por hoy, se limitan a coordinar competencias, tender puentes entre diferentes filosofías de salud pública y representar a nuestro país en los organismos internacionales. Afecta a todos las áreas porque los virus no entienden de fronteras, restricciones presupuestarias, competencias administrativas o absurdas zonas de salud; desde Educación a Exteriores pasando por Hacienda, se trata de un problema de ética pública con mayúsculas, de justicia global.

La fragmentación, burocratización y protocolización de la gestión sanitaria pueden ser buenas fórmulas para competir de manera cortoplacista en austeridad financiera. Ahora bien, los problemas de salud pública no son únicamente problemas de eficiencia, competitividad y contabilidad. Con independencia de cuáles fueran los presupuestos o protocolos, estos días aparecen recursos financieros donde antes no existían, partidas extras de gasto donde antes sólo había recortes. La irrupción del virus eclipsa a los hombres de negro porque comprobamos que las finanzas públicas tienen que estar al servicio de la salud pública y no al revés.

Hasta ahora, el reformismo gubernamental se amparaba en el lado amable de la política, como si todo fuera un problema de cuentas, leyes y encuestas. La política pública está llena de lados desagradables, grises y hasta miserables, para los que tenemos que estar vacunados todos, políticos y ciudadanos. Algunos han descubierto estos días a Hans Jonas y recuerdan lo que les contamos en clase de la heurística del miedo. No creían que la responsabilidad de gobernar exigiera mirar de frente el lado sacrificial de la política, dar la vida por principios, mantener convicciones, apelar a valores, asumir riesgos y tener coraje para gestionar decididamente la incertidumbre. Jonas reivindicó una nueva forma de afrontar la ética pública basada en el principio de responsabilidad. Incluso lo llegó a formular como nuevo imperativo categórico porque las consecuencias de la experimentación científico-técnica tienen tales dimensiones sociales que exigen siempre extremar la prudencia. Aquella prudencia compasiva del verano debería reforzarse y corregirse ahora con prácticas de comunicación, convicción y movilización." Podéis ver el artículo completo en Las Provincias, 12 de Octubre de 2014.


 

domingo, 5 de octubre de 2014

Envejecimiento y política social


Esta semana se han celebrado numerosos actos para conmemorar el día internacional de las personas mayores, que fue el pasado miércoles primero de octubre. Estas conmemoraciones quieren recordar a la sociedad que no sólo se ha incrementado el número de personas mayores y se ha prolongado la edad media de vida, sino que la sociedad europea tiene un grave problema demográfico. Un problema que se ha transformado en problema socio-sanitario porque la Ley 39/2006 de promoción de la autonomía y atención a las personas en situación de dependencia, aprobada casi por  unanimidad, no se está aplicando como es debido. Ciertamente hay un problema de diseño en esta publicitada ley porque pone el listón de la atención muy alto; con la llegada de la crisis apenas si hay recursos para tramitar los expedientes más urgentes.

Como era previsible, al no contar con financiación estable y sostenible, la ley ha generado expectativas que no se están cumpliendo. Una frustración que se interpreta como un recorte en los derechos sociales de todas las personas dependientes, especialmente de los mayores enfermos. De esta forma, la atención a la dependencia y la reordenación de los servicios sociales se ha convertido en un arma ideológica de primera magnitud. Quienes escuchamos el pasado jueves la intervención de D. Ángel Luna, adjunto 1º al Sindic de Greugues de la Comunidad Valenciana pudimos conocer de primera mano cómo se han incrementado las quejas de los ciudadanos en servicios sociales y mayores. Nos recordó que su institución estaba para atender casos puntuales y que ahora era tan grande el número de quejas, que la desatención parece estructural.

Esta intervención se produjo en el contexto de la II Jornada de rehabilitación psicosocial, que organizó la Comisión de salud mental y discapacidad de AERTE (Asociación empresarial de residencias y servicios a personas dependientes de la Comunidad Valenciana). Una intervención acogida por un auditorio que llenó la sala Joaquín Rodrigo del Palau y tuvo la ocasión de conocer con detalle respuestas de juristas, psicólogos, educadores y expertos en problemas psicosociales de la dependencia.


El interés de las intervenciones y el elevado número de asistentes indica que este sector de mayores con enfermedad mental merece mayor atención económica, financiera y política. Los recortes y la falta de rumbo en estos años de crisis están generando cronicidad en patologías mentales, desatención de la dimensión social frente a la farmacológica y, sobre todo, cortoplacismo administrativo en política social. Se ha demostrado que este cortoplacismo está contraindicado para incrementar la cohesión social y activar el conjunto de la economía, es el verdadero cáncer de una política social gestionada por expertos de Excel emmoquetado, convencidos de que aún están sanos y no envejecerán nunca. Podéis ver el artículo completo en Las Provincias, 5 de octubre de 2014.