domingo, 26 de febrero de 2017

Crisis en politica social

"El Sindic de Greuges de la Comunidad Valenciana ha realizado un informe sobre los servicios sociales generales que deberían conocer con detalle toda la clase política valenciana. Empezando por los representantes del PP que andan preparando sus congresos regionales y terminando por la Vicepresidenta Oltra, nuestros representantes políticos deberían leer este trabajo recientemente publicado.


El informe parte de la visión de los equipos profesionales municipales, analiza el impacto de la crisis 2008 y considera que el enfoque multidimensional es básico para entender las causas y consecuencias del crecimiento de la pobreza y la desigualdad. No simplifica los diagnósticos como hacían quienes antes de gobernar culpaban a los populares de la pobreza y ahora estando en el gobierno no saben cómo afrontar el tema con responsabilidad. Después de casi dos años de gobierno, los firmantes del Pacto del Botánico siguen sin saber cómo promover políticas sociales que contribuyan al fomento de la cohesión social, eliminen las desigualdades y activen mecanismos distributivos para disminuirlas.

El informe plantea una revisión del modelo actual de servicios sociales incidiendo en los principios de proximidad, flexibilidad y responsabilidad pública. Lo que no significa que las administraciones públicas renuncien a su responsabilidad sino todo lo contrario, obliga a que colaboren y cooperen con todos los actores del sistema. Hay una serie de recomendaciones que, a nuestro juicio son prioritarias y que se han detectado en todos los informes recibidos. En primer lugar, la prevención, la anticipación y la intervención, de nada vale volver a modelos asistencialistas, paternalistas o beneficentes. Por eso, la improvisación es mala consejera. Lo que significa la necesidad de planificar en términos plurianuales y establecer programas sólidos donde todos podamos trabajar establemente a largo plazo. Trabajar con los presupuestos anuales y con criterios de técnicos de excell que desagregan programas, variables y factores es un error metodológico, administrativo y político.

En segundo lugar la agilización de los procedimientos y la gestión. Resulta absurdo que la Agencia Tributaria tenga capacidad para actuar de manera eficiente y las Agencias de Servicios Sociales no tengan digitalizada la información de usuarios, pacientes o familias. La gestión de las ayudas y las prestaciones sigue estando condicionada política, administrativa y burocráticamente. La tramitación de los expedientes en servicios sociales también ser sometida a los criterios de eficiencia, transparencia y agilidad, por eso el informe señala la necesidad de una coordinación interadministrativa actualmente inexistente. También se señala la necesidad de implantar una cultura de la evaluación sin ella no conseguiríamos encontrar lo que ahora falta: unir responsabilidad y solidaridad." Podéis ver el artículo completo en: http://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/201702/26/crisis-servicios-sociales-20170226003010-v.html

domingo, 19 de febrero de 2017

El control de la RTVV

La Unión de Periodistas ha emitido una nota en la que considera que el artículo 20 que figura en el conjunto de normas por las que se regirá la nueva Radio Televisión Valenciana (RTVV) vulnera el derecho a la información y se traduce en un exceso de competencias para el Consejo Rector de la Corporación. Ante esta preocupante nota, los portavoces de los partidos han reaccionado de manera unánime defendiendo la figura del Consejo Rector que aparece en dicho artículo, amparándose en la regulación partidista que ellos mismos han previsto.

Cuando se escriba con detalle la historia de estos entes informativos financiados con el dinero de todos los contribuyentes, descubriremos que no estamos ante “entes públicos” sino ante “entes politizados”. A los portavoces políticos les ha faltado tiempo para decir que se trata de un problema interpretativo porque el citado artículo 20 “se puede interpretar de varias maneras”. Como viene siendo habitual en estos “entes públicos”, todo depende de las cuotas parlamentarias de los partidos, de las redes administrativas que se tejan para complicar los controles y, sobre todo, de cómo se entiendan los conceptos de pluralismo, opinión pública y “derecho a la información”. Hay tantos factores con los que debemos contar que la defensa de la verdad, la pluralidad y la imparcialidad se puede diluir como un azucarillo ante la natural pregunta que surge cuando se plantean dudas a la hora de organizar programaciones, gestionar parrillas o administrar la escaleta con la que se construye un informativo: “¿Y quién te ha puesto a ti?”

Una pregunta sencilla que también puede formularse en términos de “capacidad de veto” porque el nombramiento de unos miembros también se ha producido porque se han vetado a otros. La estrategia de los nombramientos de quienes deben interpretar estas decisiones de política informativa sigue reproduciendo la política de cuotas y partidos porque gran parte de nuestra clase política sigue confundiendo lo público con lo político, los entes públicos con los entes “partidizados” y re-partidos. Ya pasó con las decisiones de política económica cuando los partidos políticos se repartieron las cajas de ahorros, los puestos en los órganos reguladores y los puestos en todas las instituciones de influencia o poder político.

Es difícil que el Consejo Rector se pueda librar de las sospechas o dudas que proyectan estas asociaciones y que puede compartir cualquier ciudadano con capacidad para diferenciar entre bienes públicos y cuotas políticas. Aunque el tiempo nos vaya diciendo cómo se interpreta el pluralismo y el derecho a la información, es lógico que la sociedad civil haga memoria y esté alerta ante lo que parece ser un nuevo caso de politización en el peor sentido de la palabra, es decir, como instrumentalización de los entes públicos por cuotas de partidos. Podéis ver el artículo completo en: http://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/201702/19/control-rtvv-20170219000330-v.html

domingo, 12 de febrero de 2017

Liberales y libertarios

"Llevamos unas semanas políticamente apasionantes. No sólo porque los diferentes partidos están celebrando sus congresos, sino porque están emergiendo debates ideológicos que se ocultaron en los programas electorales del año pasado. No me estoy refiriendo a los procedimientos que utilizan los partidos para ratificar los viejos o nuevos liderazgos, hecho que merecería un análisis sobre los discutibles modelos de democracia interna que están en juego. Me refiero al protagonismo que está cobrando el liberalismo en la opinión pública.


Por un lado, un partido ya importante como Ciudadanos ha decidido abandonar las fuentes socialdemócratas e igualitaristas de muchos de sus cuadros para decantarse por el liberalismo. En las agrupaciones provinciales, el debate no ha hecho más que empezar y algunos líderes ocasionales ya están haciendo las maletas. Por si esta profesión de fe liberal no estuviera clara, Rivera se remitía a “los liberales de 1812”, como si aquel grupo de líderes hubiera sido homogéneo y disciplinado. No será fácil mantener la disciplina porque en cada agrupación local parecen entender la libertad de una manera diferente. No todos han leído a John Rawls, Robert Nozick o Friedrich Hayeck y por eso más que liberales son anarco-liberales o “libertarios”.

Por otro lado, el partido de Rajoy ha hecho filigranas platerescas para salirse por la tangente en las cuestiones ideológicas más importantes que afectan al tipo de liberalismo. Lo hemos visto cuando líderes importantes se han pronunciado sobre cuestiones conflictivas de la ponencia social como la familia y la maternidad subrogada. El hecho de que el término “humanismo cristiano” haya estado ninguneado en los borradores de la ponencia dice mucho de lo poco que se cuenta o discute entre los cuadros intermedios sobre valores, tradiciones o principios. La maternidad subrogada es una de las cuestiones clave que pone a prueba lo poco (o mucho) liberales que son los redactores de las ponencias. De hecho, cuando surgen estas cuestiones bioéticas los cuadros intermedios apenas saben si tienen que defender el liberalismo, el conservadurismo o el libertarismo. Aunque no les guste el término, muchos líderes populares recién llegados son firmes defensores de posiciones libertarias y podrían ser catalogados como anarco-capitalistas.

¡Quién les iba a decir a los militantes de base y votantes del PP que son unos libertarios! Y para colmo “Anarco-capitalistas”. Resulta que, los que se creían defensores de la ley y el orden ahora promueven posiciones libertarias y abanderan el anarco-capitalismo. Los congresos locales y regionales volverán a poner sobre la mesa la relación entre liberales y libertarios, un tema espinoso para el que, además de leer a Tocqueville u Ortega conviene leer a Daniel Bell y ponerse al día en las contradicciones culturales del capitalismo." Podéis ver el artículo completo en: http://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/201702/12/liberales-libertarios-20170212000638-v.html

domingo, 5 de febrero de 2017

Valencia laica

"El pasado 27 de enero el pleno del Ayuntamiento de Valencia aprobó una moción sobre “Laicismo institucional y libertad religiosa”. Pasará a la historia por la falta de conocimiento de la realidad socio-cultural de los grupos parlamentarios que la promovieron. Es normal ver estos documentos en grupos como “Valencia en común”, Podemos o “Compromis”, que rozan lo panfletario y muestran poco conocimiento del Derecho, de la Historia y de la Filosofía de la religión en sociedades abiertas y globalizadas. Es menos normal que partidos serios y que tienen gente formada como el PSPV aprueben este tipo de escritos o incluso, como Ciudadanos o el PP que entran al  trapo de las transaccionales.


Cualquier aspirante a una bolsa de trabajo en la administración estaría suspenso si hubiera presentado ese escrito. Los tres primeros párrafos con los que se justifican los doce puntos aprobados tendrán que ser enmarcados y estudiados en las facultades europeas de Humanidades, Derecho o ciencia Política. Quienes los hayan redactado no pasarían ni la prueba de admisión porque simbolizan el desprecio de la realidad, de la Historia, y de la ciudadanía cosmopolita en un contexto intercultural. Muestran lo que nunca debería hacer un estudiante universitario que se precie de querer construir una sociedad democrática.

En lugar de mostrar capacidad de análisis sobre la complejidad del hecho religioso y su acomodo constitucional, el texto confunde la neutralidad con el rancio laicismo de la peor tradición republicana. Por mucho que les pese a determinados representantes municipales, ninguna administración pública debe ser laicista y, por tanto, no están legitimados para promover lo que el documento llama el “laicismo institucional”. Ni deben promover el laicismo, ni deben promover el yihadismo. Precisamente la constitucionalización de la libertad religiosa con la fórmula de la “aconfesionalidad del Estado” se propuso para evitar lo que estas iletradas autoridades quieren despóticamente imponer a todos.

Este laicismo institucional no sólo atenta contra la libertad religiosa sino que promueve un compromiso beligerante y contrario al hecho religioso en general, como si las autoridades públicas, los técnicos municipales y la vida institucional tuvieran el mandato explícito de excluir este elemento nuclear en la identidad de los ciudadanos. A ningún experto en gobernanza, transparencia, sociedad civil o justicia administrativa se le ocurre destruir, anular, bloquear, excluir y, sobre todo, ignorar las identidades de los ciudadanos a los que sirven. Está obligado a respetar, discernir, no discriminar y, sobre todo, a no promover políticas de odio entre los vecinos. Técnicamente lo llamamos neutralidad inclusiva, algo que parecen desconocer quienes en lugar de promover una Valencia activamente tolerante, cohesionada y justa, imponen una Valencia laica." Podéis ver el artículo completo en: http://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/201702/05/valencia-laica-20170205001555-v.html