El informe parte de la visión de los equipos
profesionales municipales, analiza el impacto de la crisis 2008 y considera que
el enfoque multidimensional es básico para entender las causas y consecuencias
del crecimiento de la pobreza y la desigualdad. No simplifica los diagnósticos
como hacían quienes antes de gobernar culpaban a los populares de la pobreza y
ahora estando en el gobierno no saben cómo afrontar el tema con
responsabilidad. Después de casi dos años de gobierno, los firmantes del Pacto
del Botánico siguen sin saber cómo promover políticas sociales que contribuyan
al fomento de la cohesión social, eliminen las desigualdades y activen
mecanismos distributivos para disminuirlas.
El informe plantea una revisión del modelo
actual de servicios sociales incidiendo en los principios de proximidad, flexibilidad
y responsabilidad pública. Lo que no significa que las administraciones
públicas renuncien a su responsabilidad sino todo lo contrario, obliga a que
colaboren y cooperen con todos los actores del sistema. Hay una serie de
recomendaciones que, a nuestro juicio son prioritarias y que se han detectado
en todos los informes recibidos. En primer lugar, la prevención, la
anticipación y la intervención, de nada vale volver a modelos asistencialistas,
paternalistas o beneficentes. Por eso, la improvisación es mala consejera. Lo
que significa la necesidad de planificar en términos plurianuales y establecer
programas sólidos donde todos podamos trabajar establemente a largo plazo.
Trabajar con los presupuestos anuales y con criterios de técnicos de excell que
desagregan programas, variables y factores es un error metodológico,
administrativo y político.
En segundo lugar la agilización de los
procedimientos y la gestión. Resulta absurdo que la Agencia Tributaria tenga
capacidad para actuar de manera eficiente y las Agencias de Servicios Sociales
no tengan digitalizada la información de usuarios, pacientes o familias. La
gestión de las ayudas y las prestaciones sigue estando condicionada política,
administrativa y burocráticamente. La tramitación de los expedientes en
servicios sociales también ser sometida a los criterios de eficiencia,
transparencia y agilidad, por eso el informe señala la necesidad de una
coordinación interadministrativa actualmente inexistente. También se señala la
necesidad de implantar una cultura de la evaluación sin ella no conseguiríamos
encontrar lo que ahora falta: unir responsabilidad y solidaridad." Podéis ver el artículo completo en: http://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/201702/26/crisis-servicios-sociales-20170226003010-v.html



