"Horas antes de que se reuniera el Consejo de Política Fiscal y Financiera donde se rizó por enésima vez el rizo de la deuda pública, el presidente de Murcia dejó la puerta abierta para devolver competencias al estado central. El Sr. Valcárcel afirmó que está dispuesto a devolver las competencias de educación y sanidad si no tiene dinero para financiarlas. Había precedentes porque hace unos meses devolvió las de Justicia. A su juicio el Ministerio había incumplido las condiciones del trapaso. En la misma dirección se sitúa Esperanza Aguirre cuando muestra disposición para devolver las competencias de justicia.Dejando a un lado la percepción que los mercados tienen de estas declaraciones, este problema será uno de los más importantes de la próxima legislatura. Estos líderes autonómicos que han incrementado la mayoría absoluta con la que ya gobernaban nos están transmitiendo varios mensajes.
El primero: tienen capacidad para tomar la iniciativa política sin pedir permiso al estado mayor del PP. Mientras los líderes nacionales del PP hacen y deshacen los progamas electorales para moverse en lo que demoscópicamente resulta políticamente correcto para el candidato, estos líderes no tienen complejos para decir lo que piensan. Se amparan en la situación real de unas autonomías que no se lanzaron por el precipicio de las reformas y en lo que piensan la mayoría de los españoles. Otros líderes deberían aplicarse el cuento, pisar la calle, meter en el baúl la claúsula Camps y llamar a las cosas por su nombre.
El segundo mensaje está relacionado con un modelo de estado que ha resultado insostenible. Ahora han descubierto que resulta financiera y fiscalmente insostenible cuando llevamos varias décadas advirtiendo que resulta insostenible moral, política y culturalmente. Hoy son los mercados quienes obligarán a revisar el título VIII de la Constitución donde se bosqueja el Estado de las Autonomías pero mañana serán los ciudadanos, o ese incómodo invitado que llamamos sentido común. Aunque España no sea una unidad de destino en lo universal, al menos que pueda ser soñada como una honrada comunidad de pacientes, consumidores y usuarios.
Habría un último mensaje para los juristas que no arreglaron bien este problema. Saldremos de esta jungla competencial cuando retomemos el consenso constituyente. Mientras tanto, a ver si los constitucionalistas aprueban en septiembre la asignatura que suspendieron en más de treinta convocatorias: el título VIII de la Constitución." Podéis ver el artículo completo en: http://www.lasprovincias.es/v/20110729/opinion/devolver-competencias-20110729.html



