domingo, 30 de octubre de 2016

Requiem por la LOMCE

"La investidura de Rajoy se ha saldado con un anuncio importante para la comunidad educativa: el gobierno dejará sin efecto académico las reválidas de ESO y Bachillerato. Después de las manifestaciones contra la LOMCE encabezadas por el Conseller de Educación, la inseguridad de las familias y el acuerdo con Ciudadanos que exigía un Pacto Nacional por la Educación, Rajoy ha confirmado esta noticia que ya se había filtrado hace unos días como uno de los primeros gestos del nuevo tiempo político que se avecina. Un gesto que puede interpretarse de dos formas: bien como una cesión para pacificar el sistema educativo durante este curso, o bien como la puntilla con la que arrastrar la LOMCE al matadero.


Incluso con la más benévola de las interpretaciones, todo parece indicar que el coro de los parlamentarios ha entonado un réquiem por la LOMCE. La gran mayoría de los  parlamentarios estaría dispuesto a deshacerse de esta ley orgánica sin arrancar una sola lágrima. No me refiero únicamente a los diputados de la oposición sino a los propios del PP que tampoco están muy entusiasmados con una reforma educativa con la que no se identifican plenamente. Introduzco el adverbio “plenamente” para señalar que en público defienden discretamente la reforma y en privado la cuestionan porque se redactó de espaldas a las propias bases culturales del PP.

Comprobaremos el grado de identificación con la LOMCE cuando se comiencen a destejer los hilos con los que se tejió. No se tejió con los hilos de las bases del PP que generaron la anterior propuesta que elaboró Pilar del Castillo y que derogó de un plumazo el primer gobierno de Rodríguez Zapatero. Algún día habrá que investigar cómo se produjeron los cambios de personas y equipos en las comisiones de educación del PP en las últimas legislaturas. El ministro Wert y su equipo no tuvieron en cuenta propuestas elaboradas por Pilar del Castillo e hicieron tabla rasa de planteamientos, personas y equipos que durante los últimos años de oposición al PSOE conocían el paño educativo.

Desde las Comunidades Autónomas gobernadas por los populares no siempre se tuvo la capacidad suficiente para cuestionar un equipo ministerial insensible a la comunidad educativa, un equipo donde algunos expertos que no sólo desconocían la ley de Villar Palasí, sino la que redactaron Rubalcaba-Marchesi, o incluso la propia de Pilar del Castillo. En algún momento hubo que recordarles que los profesores y maestros no pueden ser reducidos administrativamente a “función docente”, que la Filosofía no puede ser caprichosamente optativa y que el sistema educativo no es subsidiario del sistema productivo porque tiene una función formativa y cultural constitutiva. Olvidaron el sentido y valor de una relación educativa intencionadamente sustituida por la revolucionaria tecno-herramienta de una tabla de Excell." Podéis ver el artículo completo en. http://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/201610/30/requiem-lomce-20161030001840-v.html

lunes, 24 de octubre de 2016

Quinielas de gobierno

"Esta semana será la última con el horario de verano. Después del Comité Federal del PSOE que se celebra hoy, se terminan meses de incertidumbre con gobierno “en funciones”. Es probable que Rajoy sea investido en horario de invierno y antes de terminar Octubre renueve su gobierno. Aunque no se augura una legislatura larga, empiezan las quinielas para que la opinión pública no se lleve sorpresas. Como no he tenido ocasión de que en Moncloa me enseñen ese cuaderno azul donde se van haciendo las quinielas, me limito a señalar cinco factores para hacer pleno esta semana.


Hay un “factor Ciudadanos” para describir la necesidad de fortalecer las propuestas legislativas del ejecutivo. Además de contar con experiencias simbólicamente importantes como la que se tiene en Madrid, donde Cristina Cifuentes gobierna con el apoyo de Ciudadanos, el nuevo gobierno tendrá que contar con las aguas turbulentas que se están moviendo en esta adolescente formación política. Un factor útil para afrontar el desafío soberanista en Cataluña, aunque no por el constitucionalismo incuestionable de Ciudadanos cuanto por los nuevos partidos que emergerán en Cataluña.

El “factor Cospedal” describe la necesidad de mejorar las relaciones entre las bases sociales del PP y la gobernabilidad. Se hace un guiño importante a unas bases y una militancia desanimada por los casos de corrupción. Una militancia que, sin embargo, comprueba la fidelidad de unos votantes convencidos, que no son de Aznar, de Rajoy o de ningún líder porque están ligeramente instalados en una tradición. Es probable que comparta liderazgo con la Vicepresidenta, sin embargo no debemos olvidar para próximos congresos de partido que tan importante será el liderazgo interno como el externo.

El “factor Brexit” describe el desafío internacional más inmediato. Europa está en ebullición interna (inestabilidad de los actuales líderes) y presenta cierta debilidad en su liderazgo externo, lo que exige un moderado europeísta convencido para los próximos años. Si García-Margallo cambia de cartera, Méndez de Vigo tiene muchas papeletas para regresar a regresar a unas instituciones europeas que necesitan aire fresco.

Hay dos factores que también son claves. Ante todo el “factor pensiones”, que describe la necesidad de reformar el actual sistema y la hucha de la seguridad social. Algunas noticias de estas últimas semanas sobre los cambios demográficos y la posibilidad de hacer compatibles la jubilación y el trabajo apuntan en esta dirección. Noticias teledirigidas con las que el ejecutivo empieza la alfabetización necesaria de las mentalidades. También el factor “edad”, y no por el hecho de que entren portavoces  jóvenes en el gobierno sino porque describe el drama de unos equipos incapaces de formar, capacitar y entusiasmar a los jóvenes en los principios de la democracia liberal." Podéis ver el artículo completo en http://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/201610/23/quinielasde-gobierno-20161022234340-v.html      

miércoles, 19 de octubre de 2016

La revolución educativa del Aprendizaje-Servicio (APS)

"La semana pasada tuve ocasión de participar en el VII Congreso Nacional y II Internacional de Aprendizaje-Servicio Universitario que se celebró en Santiago de Compostela. Se trata de una interesante modalidad de aprendizaje centrado en el alumno que, simultáneamente, estudia y realiza un servicio. El estudio y el servicio no siempre han ido de la mano, bien porque se plantea una enseñanza desvinculada del contexto social, bien porque se planteaba el servicio como activismo de quien hace muchas cosas sin contar que el carácter se forja en la actividad que se realiza. Una máxima configura esta pedagogía: aprendiendo “se sirve” y sirviendo “se aprende”.
Este aprendizaje vive una edad de oro en los centros de formación del profesorado cuando los profesionales de la educación tienen una elevada conciencia o preocupación social. Los profesores de estos centros saben que la universidad no es una torre de marfil donde los estudiantes se separan del mundo y se capacitan para realizar una carrera, quieren que los alumnos aprovechen los años de estudio para descubrir la realidad de un determinado barrio, de un determinado pueblo o de un determinado grupo de personas. Cuando el estudiante se acerca a estas realidades sociales descubre el sentido y valor de las materias en las que se organiza el estudio universitario.
De la misma forma que un voluntario se despierta de golpe cuando sale de su zona de confort, un estudiante que visita el barrio de la Coma en Valencia o determinadas zonas de Villaverde o Vallecas en Madrid, recibe un baño de realidad con el que entiende, de golpe, la necesidad de buscar explicaciones a situaciones que le resultan incomprensibles. El sentido y valor de la Sociología, la Psicología, el Derecho, la Economía, la Filosofía, la Medicina… o el Trabajo social se descubren al interpretar realidades de marginación, hacinamiento o desamparo. La relación con los libros, las materias y lo que técnicamente llamamos “áreas de conocimiento” ya no es la misma. El alumno articula los conocimientos desde las necesidades que ha detectado con una sensibilidad y motivación radicalmente nuevas. Descubre que necesita saber más, aprender más y, sobre todo, aprender mejor.
Con ello se produce una tensión productiva y enriquecedora entre el mundo de la acción social y el mundo del conocimiento. Acción y reflexión, al igual que teoría y praxis, ya no son dimensiones de la vida separadas por un título o certificado académico, son dos momentos de la misma actividad humana, del mismo crecimiento personal. Además, se descubre la compleja relación que mantienen el mundo del conocimiento y del mundo de la responsabilidad. Por ejemplo, se oyen frases como la siguiente: “si esto se sabe, “¿por qué no se interviene?”, “si estos diseños urbanísticos sabíamos que generaban marginación, exclusión y segregación, ¿a quién pedimos atribuimos la responsabilidad?”, “¿quién rinde cuentas de todo esto?”…
Son preguntas que pueden plantearse en muchos niveles y a diferentes escalas, desde la más inmediata del barrio a la más abstracta del planeta, y eso lo sabía bien el maestro Ignacio Ellacurría. En todo caso, son útiles para vincular los procesos de capacitación de los estudiantes y el sentido de las profesiones en la sociedad del conocimiento. Y esto no quiere decir que otras formas de aprendizaje carezcan de valor o que esta sea la única forma de plantear la educación moral de nuestros alumnos. Como traté de mostrar junto a Yolanda, Carlos, Amparo y el grupo de compañeros que presentábamos las investigaciones, es una forma privilegiada para educar en los programas que hemos puesto en marcha de ciudadanía activa y, sobre todo, una forma de construir o forjar un carácter universitario presidido por la idea de servicio a la sociedad. El alumno que realiza el servicio no sólo despierta su sensibilidad, aprende competencias, descubre la relación entre las áreas de conocimiento o adquiere destrezas profesionales. Cuando se realiza bien este aprendizaje, los alumnos también desarrollan una identidad nueva y descubren que el servicio a la sociedad es una fuente de valor, plantea su estudio como servicio y aplica la lúcida máxima del “vale quien sirve”. Podéis ver el artículo completo en: http://entreparentesis.org/revolucion-educativa-aprendizaje-servicio-aps/

domingo, 16 de octubre de 2016

El hereje digital

"Miguel Delibes hizo coincidir el nacimiento de Cipriano Salcedo en 1517, en Valladolid, con la publicación de las tesis de Lutero en la iglesia de Wittenberg. Cipriano era el protagonista castellano de “El hereje”, una brillante novela que apareció en 1998 y donde se narra la vida de este ciudadano perseguido por el Santo Oficio en la España de Carlos V. La novela plantea una interesante relación entre la libertad de conciencia del protagonista y la represión social, política, religiosa y cultural que se establece para luchar contra la Reforma de Lutero.

Quedan pocas semanas para que todas las instituciones europeas inicien lo que marcará 2017 como el “Año Lutero”, deberíamos plantearnos la actualidad de historias como la descrita por Delibes cinco siglos más tarde, en un tiempo que ahora llamamos “era digital”. Aunque la herejía sigue siendo una categoría teológica llena de graves consecuencias sociales, políticas y culturales en países de tradición religiosa islámica, en sociedades europeas y occidentalizadas nadie pone en cuestión la libertad de conciencia en materia religiosa al tratarse de uno de los pilares básicos de la vida democrática.

Cuando esta libertad de conciencia se analiza en otras materias que no son de naturaleza religiosa nos enfrentamos con la aparición de nuevos dogmas culturales que se van condensando en el nuevo Santo Oficio de lo políticamente correcto. Un orden que se traslada a todos los ámbitos de la vida y está colonizando el mundo educativo. El des-orden herético emerge en una comunidad de vecinos, un claustro de profesores o un grupo de profesionales cuando alguien no necesita tv por satélite, no tiene ninguna cuenta en las redes sociales, no tiene correo electrónico, dice que no utilizar el ordenador y considera innecesaria la utilización del teléfono móvil.

Este sujeto subversivo y sin vida cívica para la administración electrónica que nos llega, será el nuevo hereje del siglo XXI. Aunque no sufra la represión política o religiosa de Cipriano Salcedo, sí sufrirá la presión social de los nuevos inquisidores que condenan a los objetores del mundo digital. No lo tienen fácil, cuando manifiestan su disidencia comienza la pendiente resbaladiza de la segregación. Caben pocos reparos cuando se trata una posición personal de ciudadanos maduros. Ahora bien, el problema lo tenemos en las instituciones que transmiten, reproducen o gestionan las convicciones y estilos de vida. Lo tendremos en las nuevas generaciones de adolescentes que han nacido entre pantallas, de padres que comprueban la llegada de sus hijos al territorio digital, incluso de educadores que tienen que formarse compulsivamente en competencias digitales. Al hereje digital sólo le queda el revolucionario consuelo del silencio y el refugio en islas cívicas que indiquen: “zona liberada de Wi-fi”.      

domingo, 9 de octubre de 2016

Juan Cerezo Floro

"El pasado jueves este periódico se hacía eco de la muerte de Don Juan Cerezo Floro, un sacerdote de Jaén que llegó a Valencia en el postconcilio y llevaba 27 años de párroco en la Iglesia del Patriarca San José, situada en la Avenida del Puerto y lugar del que nació el Colegio de la Anunciación, uno de los proyectos educativos más interesantes y valiosos del Marítimo. Las gentes de este barrio tienen una deuda impagable con esta persona cuya actividad estaba presidida por una sencilla convicción: el progreso depende de la educación. Con un tesón, una paciencia y una perseverancia envidiable consiguió formar un equipo de profesores entregados a esa causa, ampliar las aulas, modernizar instalaciones, construir una FP envidiable y, después de muchos esfuerzos, ofrecer un Bachillerato para que las familias no tuvieran que cambiar a sus hijos del colegio.


Este proyecto no fue el único de “Don Juan”. Antes de entregarse a él, acompañó a universitarios dirigiendo el Colegio Mayor Santiago Apóstol. Hoy los colegios mayores ya no son lo que eran en los convulsos años setenta, y no lo digo por el hecho de que fueran un hervidero de inquietudes ideológicas, vocaciones políticas o revolucionarias utopías. Lo digo porque entonces algunos colegios hicieron posible que muchas familias con escasos recursos pudieran enviar a sus hijos a la ciudad para que se embarcaran en lo que entonces tenía una poderosa fuerza semántica: “hacer una carrera”.

En este colegio nació el coro Sant Yago y gracias a él pudieron estudiar jóvenes de lo que aún se sigue llamando “acción católica”. Nació de una familia que donó un edificio situado en la calle Comedias y que lindaba puerta con puerta con dos instituciones claves: la Universidad y el Patriarca. En los setenta y ochenta ningún otro colegio estaba tan cerca de las aulas, la biblioteca y la efervescente urdimbre universitaria, ninguno ofrecía tantas posibilidades para que sus estudiantes descubrieran la “universitas” con la que ensanchar el estrecho horizonte de su “particularitas”. Don Juan estaba especialmente preocupado por esta vocación universitaria y toda la vida del colegio estaba organizada para que los de letras estuvieran abiertos a las ciencias, o los de ciencias a las letras. Nunca faltó una semana cultural con charlas, conferencias o ciclos de cine. Con ello se mantenía una especialización de servicio y sin fronteras, como si la clave de la vida universitaria estuviera en la formación de excelentes profesionales y buenos ciudadanos.

El 9 de Octubre también tendríamos que hacer memoria de estas personas batalladoras y adaptar los versos de Brecht a Don Juan: “Hay hombres que educan un día y son buenos. Hay otros que educan un año y son mejores. Hay quienes educan muchos años y son muy buenos. También están los que educan toda la vida, esos son los imprescindibles”. Podéis ver el artículo completo en http://www.lasprovincias.es/comunitat/opinion/201610/09/juan-cerezo-floro-20161008235405-v.html

Bases genéticas de la espiritualidad

"En el año 2004 el genetista Dean Hamer publicó un polémico ensayo que llevaba por título “El gen de Dios”. El autor afirma que la predisposición biológica de las personas a la espiritualidad tiene una base genética causada por el llamado “gen VMAT2”, implicado en la utilización que el cerebro hace de las monoaminas, una sustancia que forma parte de un grupo de neurotransmisores en el sistema nervioso central, sustancia química que utilizan las células nerviosas para comunicarse entre sí. La revista Time se hacía eco de estas investigaciones dos años más tarde con una portada que llevaba por título “El gen de Dios”.

Según estas investigaciones, una teoría de la inteligencia espiritual es tan razonable como cualquier otra teoría de la inteligencia, sea lógica, emocional, social, paternal o maternal. Con ello no sólo se sientan las bases científicas de la espiritualidad sino que se pretende establecer un fundamento biológico de las religiones, porque se clarifica la predisposición natural del ser humano hacia la espiritualidad. De esta forma, no sólo podemos caracterizar al ser humano como animal divino o espiritual sino que podemos afirmar que estamos ante un animal deiforme, tal y como Xavier Zubiri lo presentaba en sus investigaciones. No estamos ante un problema nuevo porque filósofos como Miguel de Unamuno o el propio Nietzsche exigían la necesidad de establecer una fisiología del alma, como si la separación entre cuerpo y alma de la antropología tradicional fuera excesivamente simplista.

Se trata de un problema que se nos volvió a plantear hace unos días en las aulas de la UIMP de Valencia en el curso sobre Mística y Antropología que patrocinó la Fundación Fernando Rielo. Un problema que planteó desde una perspectiva interesante la profesora Mar Álvarez, de la Universidad Abat Oliba, cuando analizó las relaciones entre Psiquiatría y Espiritualidad. A su juicio, la espiritualidad ya no es tratada en los manuales de Psiquiatría como un “factor distorsionador” en los análisis de la personalidad sino un “factor protector”. Con ello, además de contar con las categorías filosóficas de cuerpo y alma, los investigadores están obligados a contar con la categoría de ”espíritu” para acercarse de una forma más completa a la vida humana.

La exposición abrió un interesante debate por múltiples razones. En primer lugar porque mantiene abierta la apasionante relación entre ciencia y religión, entre biología y espiritualidad. En segundo lugar porque se convierte en un lugar de encuentro para investigadores de ciencias y de letras, es decir, para investigadores de lo que hasta ahora se había llamado “dos culturas”. Además, porque sitúa en el espacio público la instrumentalización de la espiritualidad que se está produciendo en sociedades pos-secularizadas. En otros términos, porque reclama un análisis empresarial y económico de todos los profesionales que plantear la espiritualidad como una nueva oportunidad de negocio.

También fue un debate interesante porque la opinión pública confunde con demasiada facilidad términos muy diferentes como espiritualidad, religiosidad, ritualidad o trascendencia. El hecho de que haya unas bases biológicas y genéticas para la espiritualidad no nos puede llevar un determinismo espiritualista, como antes nos llevaba a un determinismo materialista. Algún día, la opinión pública dejará de confundir la pregunta por las bases con la pregunta por el fundamento. Determinar las bases biológicas o naturales de la acción humana no es atribuir o establecer en ellas su fundamento. Para dar cuenta y razón de un fenómeno no sólo necesitamos sus condiciones de posibilidad, sino sus condiciones de sentido. Un problema recurrente que aprendimos en la mejor historia de la Filosofía y la Teología cuando aprendíamos a distinguir entre el Dios de los filósofos (o científicos) y el Dios de Abraham, Isaac y Jacob. Distinguir no significa escindir, romper, destruir o separar. Distinguir para unir… y aprender discernir." Podéis ver el artículo completo en http://entreparentesis.org/bases-geneticas-la-espiritualidad/